Dasha Burns, periodista que logra una entrevista en vivo con Trump tras la derrota republicana

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*El presidente admite que perdieron porque él no estaba en la boleta.

*Una llamada que consiguió respuestas sin intermediarios.

05.11.2026 EUA.- Una llamada telefónica directa, realizada en plena transmisión y cuando todavía se dimensionaban los resultados electorales, le permitió a la periodista Dasha Burns, de POLITICO, obtener una de las primeras reacciones del presidente estadounidense Donald Trump tras la contundente derrota de su partido en las elecciones legislativas del 3 de noviembre.

Mientras sus compañeros de mesa analizaban el revés republicano y surgían dudas sobre si el mandatario respondería, Burns decidió marcarle directamente. Trump contestó y terminó participando en una conversación telefónica transmitida en vivo, en la que tuvo que responder sobre las pérdidas de su partido, su propia responsabilidad en el resultado y la relación que mantendrá con los demócratas durante los dos años restantes de su mandato.

La intervención de Burns se convirtió en uno de los momentos periodísticos más destacados de la cobertura electoral de POLITICO. La reportera no esperó a que la Casa Blanca organizara una declaración ni a que el presidente convocara a los medios: tomó la iniciativa, estableció contacto y consiguió que el propio Trump explicara cómo interpretaba el resultado adverso para los republicanos.

La pregunta inicial fue directa y sin rodeos: “¿Cuál es su mensaje? ¿Qué cree que ocurrió esta noche con su partido?”.

La respuesta del mandatario dejó ver su primera estrategia para explicar la derrota: separar su figura de los candidatos republicanos que perdieron, pese a que durante la campaña había pedido a sus seguidores votar como si él mismo estuviera en las boletas.

“No estaba en la boleta y no conseguimos que la gente saliera a votar, pero yo no estaba en la boleta. Si hubiera estado en la boleta, habríamos ganado. Lo habríamos ganado todo muy fácilmente”, respondió.

Burns no dejó pasar la contradicción. Le recordó que el propio Trump había pedido a los electores que acudieran a las urnas como si su nombre apareciera en ellas. El presidente reconoció que sí había hecho ese llamado, pero sostuvo que los votantes no siguieron la instrucción y que, en muchos casos, tampoco estaban conformes con los candidatos de su partido.

“Sí, dije: ‘Piensen que están votando por mí, imaginen que estoy en la boleta’. Pero no estuvieron de acuerdo y, en la mayoría de los casos, no les gustaban los candidatos. Es simplemente una de esas cosas”, contestó.

La insistencia de la periodista consiguió así que Trump expusiera en directo una explicación que trasladaba parte de la responsabilidad a los aspirantes republicanos y a la falta de movilización electoral, sin asumir que su participación personal en la campaña hubiera sido un factor determinante del resultado.

Trump promete negociar, pero recuerda que puede vetar las iniciativas demócratas

La conversación avanzó hacia una de las cuestiones más importantes del nuevo escenario político: qué hará el presidente ante un Congreso que pasará a estar bajo control demócrata.

Burns le preguntó qué medidas tomaría para enfrentar la nueva correlación de fuerzas. Trump respondió que estaba dispuesto a negociar con la oposición y aseguró que ya había recibido acercamientos de sus representantes.

“Vamos a trabajar con los demócratas para asegurarnos de que las cosas vayan bien para nuestro país. Es muy importante. Ellos ya han llamado y quieren trabajar”, declaró.

Sin embargo, inmediatamente recordó que conserva la facultad presidencial de vetar las iniciativas aprobadas por el Congreso, una advertencia que anticipa posibles enfrentamientos entre la Casa Blanca y los legisladores opositores.

El mandatario dijo que no quería pasar los dos años restantes de su administración rechazando sistemáticamente las propuestas demócratas.

“No quiero estar simplemente sentado durante dos años vetándolo todo. Ellos también quieren que las cosas sucedan”, señaló.

La declaración llamó la atención porque, antes de conocerse los resultados, Trump había amenazado con convertirse en el llamado “Señor Veto” si los republicanos perdían el control legislativo. Incluso publicó en sus redes sociales una imagen de su característica gorra roja con la palabra “VETO”.

Durante la entrevista con POLITICO, sin embargo, presentó una disposición más conciliadora, aunque sin renunciar a utilizar sus facultades constitucionales para frenar proyectos que considere inconvenientes.Trump evita responsabilizar a los candidatos

Otro momento relevante ocurrió cuando Burns le preguntó si consideraba que algunos aspirantes republicanos habían cometido errores o no habían hecho lo suficiente para conservar sus posiciones.

Trump evitó señalar directamente a algún integrante de su partido y aseguró que no pretendía responsabilizar a nadie en particular. Dijo que había seguido los resultados con atención y que la jornada representaba una experiencia de la que tendría que aprender.

La respuesta contrastó con sus posteriores mensajes públicos, en los que criticó a figuras republicanas, entre ellas el gobernador de Texas, Greg Abbott, a quien responsabilizó de su derrota electoral.

La magnitud del resultado explica la importancia de la conversación. Los demócratas consiguieron arrebatar a los republicanos el control de ambas cámaras del Congreso, modificando el equilibrio político durante la segunda mitad de la presidencia de Trump. El resultado también alcanzó varias gubernaturas y puso en entredicho la capacidad del Partido Republicano para mantener la coalición electoral que llevó al mandatario nuevamente a la Casa Blanca.

La derrota tuvo, además, implicaciones para la agenda presidencial, pues el control demócrata del Legislativo abre la posibilidad de investigaciones, disputas presupuestarias y bloqueos a las iniciativas de la administración.

Una llamada que consiguió respuestas sin intermediarios

El episodio protagonizado por Dasha Burns también puso de relieve una práctica del periodismo político estadounidense: mantener líneas directas de comunicación con las principales figuras del poder y utilizarlas cuando una noticia exige una reacción inmediata.

La periodista, jefa de la oficina de POLITICO en la Casa Blanca, consiguió que Trump hablara en vivo cuando la derrota republicana todavía concentraba la atención nacional. Su interlocución permitió conocer de primera mano cómo el presidente intentaba explicar el resultado y qué disposición manifestaba frente a sus adversarios políticos.

La entrevista fue difundida por el propio medio como parte de su cobertura especial de la noche electoral. Otros medios estadounidenses también obtuvieron conversaciones telefónicas con Trump durante esas horas, entre ellos Fox News y ABC News, pero la intervención de Burns destacó por la manera en que consiguió establecer el contacto durante la transmisión.

El valor periodístico de la llamada no estuvo solamente en conseguir que el presidente contestara el teléfono. También estuvo en la repregunta: cuando Trump intentó deslindarse del resultado porque no figuraba formalmente en las boletas, Burns le recordó que él mismo había convertido las elecciones en una prueba de respaldo a su presidencia.

Ese intercambio permitió exhibir una contradicción entre el papel que Trump reclamó durante la campaña y la distancia que intentó establecer después de la derrota.

La periodista consiguió, en cuestión de minutos, una reacción presidencial sin intermediarios, respuestas sobre el fracaso electoral republicano y un primer planteamiento sobre cómo piensa relacionarse con un Congreso dominado por sus opositores.

Una llamada telefónica que terminó convirtiéndose en uno de los momentos más significativos de la cobertura electoral estadounidense.