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17.08.2026 México.- La extorsión registró durante el primer semestre de 2026 el nivel más alto para un periodo enero-junio de los últimos 11 años, de acuerdo con el análisis del Monitor de Seguridad de la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX), elaborado con información del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
El organismo empresarial reportó 6 mil 562 víctimas entre enero y junio, cifra que coloca a este delito entre los principales focos de atención dentro de los indicadores de seguridad revisados durante el periodo. El SESNSP confirmó que las bases correspondientes a enero-junio de 2026 ya se encuentran disponibles bajo la metodología vigente para el Registro Nacional de Incidencia Delictiva.
La información debe leerse considerando la denominada cifra oculta. COPARMEX sostiene, con base en información del INEGI, que 97 por ciento de las extorsiones no se denuncia o no deriva en una carpeta de investigación. El organismo empresarial ya había señalado esta proporción al presentar su Monitor de Seguridad correspondiente al primer trimestre de 2026.
Esto significa que los registros de las fiscalías únicamente permiten observar una parte del fenómeno. La ENVIPE 2025 del INEGI documentó, de manera general, que en 2024 93.2 por ciento de los delitos no se denunció o no derivó en una investigación, mientras que entre las principales razones para no acudir ante las autoridades estuvieron la pérdida de tiempo, la desconfianza y los trámites considerados largos o difíciles.
El comportamiento de la extorsión contrasta con la evolución de otros delitos durante los primeros seis meses del año. En el balance presentado por COPARMEX, mientras distintos ilícitos registraron reducciones, la extorsión mantuvo una trayectoria ascendente en el periodo analizado.
La organización empresarial reportó que 19 entidades federativas tuvieron un aumento en el número de víctimas frente al mismo periodo del año anterior, mientras que 12 estados alcanzaron su registro más elevado dentro de la serie de los últimos 11 años.
El escenario también muestra diferencias importantes entre entidades. Chihuahua presentó uno de los incrementos porcentuales más pronunciados, al pasar de cuatro víctimas en el primer semestre de 2025 a 97 durante el mismo periodo de 2026. Zacatecas pasó de 35 a 228 víctimas, mientras que Tabasco aumentó de 82 a 233. Yucatán, por su parte, pasó de una a cinco víctimas.
Sin embargo, el número absoluto de casos no permite por sí mismo comparar el impacto entre estados con poblaciones diferentes. Al utilizar la tasa por cada 100 mil habitantes, Morelos aparece con 18.8 víctimas, seguido de Querétaro con 15.5, Zacatecas con 13.2, Ciudad de México con 12.7 y Baja California Sur con 12.4.
La distribución territorial se vuelve todavía más marcada cuando se desciende al ámbito municipal. El análisis de COPARMEX identifica a Cuautla, Morelos, como el municipio con la tasa más elevada, con 61.1 víctimas por cada 100 mil habitantes.
Dentro de los 20 municipios y alcaldías con las tasas más altas, Guanajuato y Ciudad de México concentran una parte importante de los registros. Cinco municipios de Guanajuato y cinco alcaldías capitalinas aparecen en ese grupo, de acuerdo con el análisis empresarial.
La información oficial del SESNSP permite consultar tanto los registros estatales como municipales correspondientes a víctimas y delitos. Para 2026, el organismo modificó la metodología de presentación de la incidencia delictiva, por lo que las cifras deben compararse considerando las notas metodológicas y las definiciones aplicables al nuevo esquema de registro.
Otra característica del comportamiento de este delito se encuentra en la forma de contacto con las víctimas. La nueva metodología del Registro Nacional de Incidencia Delictiva permite distinguir modalidades de la extorsión y muestra el peso de los mecanismos a distancia.
Durante el primer semestre, alrededor de siete de cada 10 registros correspondieron a extorsiones realizadas a distancia, mediante recursos como llamadas telefónicas, internet y redes sociales. Los casos presenciales representaron aproximadamente dos de cada 10, mientras que el resto correspondió a tentativas.
La utilización de llamadas y plataformas digitales modifica la dinámica del delito porque permite realizar amenazas y exigir dinero sin que el responsable tenga contacto físico con la persona afectada. La modalidad telefónica también aparece con un peso considerable cuando se analiza específicamente la victimización de las empresas.
La Encuesta Nacional de Victimización de Empresas 2024, publicada por el INEGI, identificó a la extorsión como el delito de mayor incidencia entre las unidades económicas durante 2023. El estudio estimó 747 mil eventos y una tasa de mil 562 extorsiones por cada 10 mil unidades económicas. En 84.1 por ciento de los casos, la extorsión ocurrió mediante llamadas telefónicas; 15.2 por ciento tuvo lugar en la calle y 0.7 por ciento mediante medios electrónicos.
El problema también ha sido incorporado a la estrategia federal de seguridad. La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana informó en marzo que, desde la puesta en marcha de la Estrategia Nacional contra la Extorsión, se habían recibido 161 mil 112 llamadas en el número 089. De ese universo, 88.7 por ciento correspondió a extorsiones no consumadas y se reportó la detención de 907 personas en 24 estados.
Para julio, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana informó que, entre octubre de 2024 y el 30 de junio de 2026, habían sido detenidas más de mil 600 personas por extorsión dentro de las acciones de seguridad implementadas por el gobierno federal.
El combate al delito también se ha acompañado de cambios legales. En 2026 entró en vigor la Ley General para Prevenir, Investigar y Sancionar los Delitos en Materia de Extorsión, mientras los estados comenzaron sus procesos de armonización legislativa. COPARMEX informó en mayo que daría seguimiento a la adecuación de las leyes locales y a la aplicación de la nueva legislación mediante sus Centros Empresariales.
El organismo empresarial ha planteado que la aplicación de la nueva legislación debe acompañarse de mecanismos de atención a víctimas, investigación y coordinación entre autoridades federales, estatales y municipales.
La dimensión del problema también está relacionada con la actividad económica. La extorsión puede presentarse como llamadas de amenaza, exigencias de depósitos, cobro de piso o solicitudes de dinero dirigidas a establecimientos y empresas. La Encuesta Nacional de Victimización de Empresas mostró que las micro y pequeñas empresas se encuentran entre los segmentos afectados por este delito.
Los datos del primer semestre de 2026 colocan así a la extorsión en una situación distinta a la de otros indicadores delictivos que han reportado reducciones. El gobierno federal informó que el primer semestre de 2026 tuvo el promedio diario de homicidios dolosos más bajo desde 2016 y que 29 entidades redujeron su promedio diario respecto del mismo periodo de 2025.
La comparación permite observar que la disminución de determinados delitos no se ha trasladado de la misma manera al comportamiento de la extorsión. Mientras los homicidios dolosos presentan una reducción en los indicadores oficiales, este delito mantiene registros elevados y una proporción considerable de casos que no llega a las estadísticas de las fiscalías.
El principal límite para dimensionar el fenómeno permanece en la falta de denuncia. Si la mayor parte de las extorsiones no llega al Ministerio Público o no genera una carpeta de investigación, las cifras oficiales representan únicamente los hechos conocidos por las autoridades.
La evolución de los registros durante 2026 será uno de los indicadores para determinar si el incremento observado durante el primer semestre constituye una tendencia sostenida. Por ahora, los datos disponibles muestran una concentración territorial definida, una amplia utilización de medios de comunicación a distancia y una diferencia entre los casos registrados oficialmente y la cantidad de hechos que, de acuerdo con las encuestas de victimización, permanecen fuera de las estadísticas.

