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20.09.2026 México.- La formación de la depresión tropical Diecisiete-E en el Pacífico mexicano puso en vigilancia a las autoridades meteorológicas y de protección civil ante un escenario de intensificación durante los próximos días. El sistema podría convertirse primero en la tormenta tropical Polo y posteriormente alcanzar la categoría 3 de la escala Saffir-Simpson, mientras se desplaza de manera paralela a las costas del occidente y sur del país.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN), dependiente de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), informó este domingo 20 de septiembre que el fenómeno se desarrolló durante la tarde al sur-sureste de Punta San Telmo, Michoacán. El organismo advirtió que, aunque todavía se encuentra lejos de tierra, su evolución podría incrementar las lluvias, el oleaje y los vientos en varios estados del litoral del Pacífico.
De acuerdo con el reporte difundido por el coordinador general del SMN, Fabián Vázquez Romaña, a las 15:00 horas, tiempo del centro de México, la depresión tropical se encontraba aproximadamente a 410 kilómetros al sur-sureste de Punta San Telmo y a 460 kilómetros al sur de Manzanillo, Colima.
En ese momento presentaba vientos máximos sostenidos de 55 kilómetros por hora, con rachas de hasta 75 kilómetros por hora, y avanzaba hacia el nor-noreste a una velocidad aproximada de 13 kilómetros por hora.
Tres horas después, a las 18:00 horas, el centro del sistema se ubicaba aproximadamente a 390 kilómetros al sur-sureste de Punta San Telmo y a 450 kilómetros al sur de Manzanillo.
La distancia respecto de la costa y la trayectoria prevista hacen que, por ahora, el principal riesgo no sea un impacto directo inmediato, sino el incremento progresivo de las precipitaciones, el oleaje y las condiciones marítimas conforme el sistema se fortalezca y se aproxime a la zona costera.
De depresión tropical a posible huracán categoría 3
El pronóstico meteorológico contempla una rápida evolución del sistema.
Según los modelos presentados por el SMN, durante el lunes 21 de septiembre la depresión tropical podría convertirse en la tormenta tropical Polo. Posteriormente, el martes se prevé que alcance la categoría 2 como huracán y para el miércoles podría intensificarse hasta categoría 3.
La escala Saffir-Simpson clasifica como huracán categoría 3 a los ciclones con vientos máximos sostenidos de entre 178 y 208 kilómetros por hora. Sin embargo, se trata de un pronóstico y la intensidad final dependerá de la evolución de las condiciones atmosféricas y oceánicas.
El SMN señaló además que la trayectoria prevista no será completamente lineal. En una primera etapa, el sistema presentaría un desplazamiento algo errático para posteriormente modificar su rumbo y avanzar de manera paralela a las costas de Colima, Michoacán y Guerrero.
El escenario previsto coloca al jueves como uno de los días de mayor atención, debido a que el ciclón podría encontrarse en su punto más cercano a las costas mexicanas.
El organismo meteorológico mantiene vigilancia sobre la evolución de la trayectoria porque pequeños cambios en el desplazamiento de un ciclón pueden modificar las zonas que recibirán los mayores acumulados de lluvia, así como la intensidad de los vientos y las condiciones marítimas.
Lluvias intensas y riesgo de inundaciones
La influencia del sistema ya incrementa el potencial de lluvias en el occidente y sur del país.
El pronóstico contempla precipitaciones de muy fuertes a intensas, con acumulados de entre 50 y 150 milímetros, particularmente conforme el ciclón se acerque a las costas.
Estas cantidades corresponden a acumulados que pueden generar efectos importantes cuando se concentran en periodos relativamente cortos, especialmente en regiones montañosas, zonas urbanas con problemas de drenaje y áreas cercanas a cauces.
Entre los principales riesgos señalados por las autoridades se encuentran los deslaves, el aumento de los niveles de ríos y arroyos, los desbordamientos y las inundaciones en zonas bajas.
La combinación de lluvia intensa y saturación del suelo también puede incrementar la posibilidad de movimientos de ladera en zonas montañosas de los estados afectados.
Jalisco, Colima, Michoacán y Guerrero se encuentran entre las entidades que recibirán los efectos más importantes en las primeras etapas del desplazamiento. Oaxaca también se encuentra dentro del área de vigilancia por el comportamiento del sistema y el incremento del oleaje en el litoral.
La Coordinación Estatal de Protección Civil y Gestión de Riesgos de Oaxaca informó este domingo que las condiciones marítimas comenzarían a deteriorarse debido a la formación del ciclón al suroeste de Michoacán y Colima, con posibilidad de oleaje elevado y mar picado en las costas oaxaqueñas.
Oleaje de hasta cuatro metros
La amenaza no se limita a las precipitaciones.
El SMN pronosticó inicialmente oleaje de entre 1.5 y 2.5 metros en las costas del Pacífico mexicano desde Jalisco hasta Oaxaca, con la posibilidad de que la altura de las olas aumente durante los siguientes días.
Para el momento de mayor aproximación del sistema, previsto para el jueves, el oleaje podría alcanzar hasta cuatro metros de altura, acompañado de vientos fuertes con rachas de entre 80 y 90 kilómetros por hora.
Estas condiciones representan un riesgo adicional para quienes realizan actividades marítimas, para la navegación y para las poblaciones asentadas en zonas costeras.
Las autoridades han llamado a atender las instrucciones de Capitanías de Puerto y Protección Civil y evitar actividades marítimas cuando las condiciones representen peligro.
Presas bajo vigilancia
Mientras el sistema evoluciona sobre el océano, las autoridades federales activaron medidas preventivas para reducir riesgos relacionados con el incremento de las lluvias.
Daniel Arriaga Fuentes, subgerente de Hidrología Operativa de Conagua, informó que existe un monitoreo permanente de 16 presas ubicadas en cinco entidades consideradas entre las que podrían recibir mayores efectos: Colima, Jalisco, Oaxaca, Michoacán y Guerrero.
Hasta el momento, de acuerdo con la información presentada por Conagua, las presas bajo vigilancia no representan un riesgo.
Las autoridades realizan además labores de vertido controlado en coordinación con Protección Civil, mientras se mantiene vigilancia sobre ríos y otros cuerpos de agua.
El monitoreo hidrológico involucra también a la Secretaría de Marina y a la Secretaría de la Defensa Nacional, con el objetivo de anticipar posibles incrementos en los niveles de agua derivados de las precipitaciones.
La vigilancia resulta particularmente relevante debido a que el peligro puede aumentar incluso cuando un ciclón no toca tierra. Un sistema que permanece frente a las costas puede producir lluvias prolongadas sobre cuencas hidrográficas, elevar el caudal de ríos y provocar inundaciones en zonas bajas.
La Comisión Nacional del Agua informó que mantiene preparados recursos humanos y materiales para intervenir ante posibles emergencias relacionadas con lluvias, inundaciones y anegaciones.
Raúl Gutiérrez Haaz, director de Atención de Emergencias de la Gerencia de Protección a la Infraestructura y Atención a Emergencias de Conagua, informó que el organismo cuenta con 21 centros regionales de atención de emergencias.
En ellos se dispone de 717 elementos brigadistas y 865 equipos especializados.
Entre los recursos disponibles se encuentran retroexcavadoras, bombas de extracción, pipas, plantas potabilizadoras y vehículos destinados a labores de bombeo y evacuación de personas.
La estrategia contempla desplazar estos recursos en función de las zonas donde se presenten las mayores afectaciones.
## Protección Civil prepara despliegue preventivo
La Coordinación Nacional de Protección Civil también informó sobre la preparación de una Misión de Enlace y Coordinación (ECO) en la región donde se anticipan los mayores efectos del ciclón.
El objetivo es mantener comunicación directa entre autoridades federales, estatales y municipales y facilitar la toma de decisiones ante posibles emergencias.
El Comité Nacional de Emergencias permanece atento y podría activarse si el comportamiento del sistema genera una situación de mayor riesgo.
También se encuentran contemplados los planes y protocolos de actuación de la Defensa Nacional, Marina, Conagua, Comisión Federal de Electricidad y otras dependencias federales.
Las autoridades señalaron que se realizan recorridos con gobiernos estatales y municipales para revisar las condiciones de seguridad y habitabilidad en zonas susceptibles de afectaciones.
Entre las tareas preventivas se encuentran la limpieza de sistemas de drenaje y alcantarillado, revisión de pasos de agua, poda de árboles, identificación de zonas de riesgo y establecimiento de mecanismos de comunicación con habitantes de áreas expuestas a inundaciones, deslaves y vientos fuertes.
La situación meteorológica permanecerá sujeta a cambios durante las próximas horas.
El sistema todavía se encuentra en etapa de depresión tropical y, por lo tanto, la previsión de que llegue a categoría 3 representa un escenario pronosticado, no una condición que ya se haya presentado.
El SMN mantiene el seguimiento de su trayectoria y de la velocidad con la que podría intensificarse.
La atención se concentrará especialmente en las costas de Jalisco, Colima, Michoacán y Guerrero, así como en Oaxaca, donde el incremento del oleaje puede presentarse aun cuando el centro del ciclón permanezca mar adentro.
Para la población, el principal llamado de las autoridades es evitar la exposición innecesaria a zonas inundables, cauces de ríos y arroyos, laderas inestables y áreas costeras durante periodos de oleaje elevado.
El escenario previsto para los próximos días será determinado por la evolución de Polo, en caso de que la depresión tropical Diecisiete-E alcance esa categoría, y por los cambios que registre su trayectoria frente al litoral mexicano.

