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16.09.2026 Al menos 21 personas murieron el miércoles, entre ellas 12 niños, después de que un edificio residencial se desplomara en Ciudad de Gaza y sus restos cayeran sobre tiendas de campaña instaladas en las inmediaciones para alojar a población desplazada, de acuerdo con las autoridades de la Franja de Gaza.
El inmueble se encontraba en la zona de Tal al-Hawa, en el oeste de Ciudad de Gaza, y había resultado dañado durante anteriores ataques registrados en el territorio. El deterioro de la estructura había generado riesgos para quienes permanecían o regresaron a ocuparla, pero la falta de viviendas y de espacios seguros llevó a familias desplazadas a utilizar el edificio como refugio.
La estructura, de varios pisos, terminó por colapsar durante la madrugada. Los escombros alcanzaron también las tiendas ubicadas en la calle contigua, donde permanecían otras personas desplazadas. Los equipos de Defensa Civil comenzaron las labores de rescate mientras vecinos se incorporaron a la búsqueda entre los restos del inmueble.
El balance de víctimas fue actualizado conforme avanzaron las labores de recuperación. Fuentes palestinas reportaron inicialmente una cifra menor de fallecidos, pero posteriormente las autoridades elevaron el número a 21, con 12 menores entre las víctimas. También se informó de personas heridas y de la posibilidad de que otras hubieran quedado atrapadas bajo los restos.
La operación de rescate se desarrolló en condiciones complicadas debido a la falta de maquinaria y equipo especializado para retirar grandes bloques de concreto. Los equipos de emergencia recurrieron en distintos momentos a herramientas básicas y al trabajo manual para intentar llegar hasta las personas atrapadas.
El derrumbe expuso nuevamente el problema de las construcciones dañadas que continúan siendo utilizadas como refugio en Gaza. Un reporte de Reuters señaló que alrededor de 2 mil edificios del enclave presentan daños provocados por ataques anteriores y que decenas de miles de personas permanecen en inmuebles deteriorados ante la escasez de alternativas habitacionales.
La situación se relaciona directamente con el desplazamiento masivo de la población durante el conflicto entre Israel y Hamás. Familias que han perdido sus viviendas han tenido que recurrir a campamentos improvisados, edificios parcialmente destruidos o inmuebles cuya seguridad estructural se encuentra comprometida.
Según testimonios recogidos en Ciudad de Gaza, algunas familias habían regresado a edificios previamente dañados porque vivir en tiendas durante periodos prolongados también representa condiciones difíciles. La falta de opciones habitacionales ha obligado a numerosas personas a permanecer cerca de estructuras que presentan daños visibles.
La Defensa Civil de Gaza señaló que el edificio había sufrido daños durante la guerra y que su estado estructural representaba un riesgo. El Gobierno de Gaza, administrado por Hamás, atribuyó el deterioro del inmueble a ataques israelíes anteriores y responsabilizó a Israel y a la comunidad internacional por las condiciones en las que se produjo el derrumbe. Estas son acusaciones de las autoridades gazatíes y forman parte de su versión sobre las causas del desastre.
Por su parte, las informaciones de agencias internacionales coinciden en que el edificio había sido afectado previamente por ataques y que la falta de viviendas seguras constituye uno de los principales problemas derivados de la destrucción provocada por la guerra. Associated Press reportó que el inmueble ya era considerado inestable y que seis familias desplazadas se encontraban en su interior.
El caso ocurre además en un escenario marcado por la persistencia de la violencia pese al alto el fuego alcanzado previamente entre Israel y Hamás. Reuters reportó que más de mil 300 palestinos han muerto desde el inicio de ese alto el fuego, de acuerdo con autoridades palestinas, en un contexto en el que Israel y Hamás se han acusado mutuamente de violar el acuerdo.
La emergencia habitacional se suma a los daños acumulados en infraestructura, viviendas y servicios esenciales. Organismos de Naciones Unidas han advertido sobre los riesgos que enfrentan las personas que permanecen en estructuras dañadas y sobre la necesidad de contar con equipos especializados para retirar escombros y avanzar en tareas de reconstrucción.
El derrumbe ocurrido en Ciudad de Gaza dejó así un saldo de 21 fallecidos, entre ellos 12 menores, mientras las autoridades y equipos de rescate concluyeron las labores de búsqueda en el inmueble. El hecho vuelve a colocar en primer plano las condiciones de seguridad de las construcciones afectadas por el conflicto y la situación de las familias que continúan desplazadas y sin acceso a viviendas seguras.

