*CAFÉ DE MAÑANA.
/Por José Luis Enríquez Ambell/
Investigadores y expertos en universidades y organizaciones ambientales apuntan en una sola dirección: “que el Glaciar Jamapa en el Pico de Orizaba (Citlaltépetl) se encuentra en etapa terminal y de desaparición, y de manera irreversible”.
Las opiniones de conocedores tienen sustento al amparo de las investigaciones en torno a la pérdida acelerada de ese glaciar, mismo que ha perdido entre 1 y 7 metros de espesor en su masa de hielo, y su frente retrocedió aproximadamente 200 metros en menos de diez años (entre 2019 y 2026).
Algunos especialistas que se han consultado (UNAM, UV, …) advierten que, debido a la fragmentación, al aumento de pérdida de grosor y a la topografía de la roca inferior, el cuerpo de hielo podría dividirse en ocho islas o fragmentos en los próximos meses o en un lapso de dos años.
Ahora bien, el deshielo del Glaciar Jamapa nutre ríos que abastecen a las comunidades para actividades agropecuarias e hidroeléctricas en Veracruz, y la desaparición agravará la escasez de agua para más de un millón de habitantes en la región y afectaría cuencas y ecosistemas, incluso hasta en la zona costera de Veracruz.
Todo es producto de factores como cambio climático, cierta actividad del volcán (“franco despertar”) y, sobre todo, la severa deforestación en el Parque Nacional del Pico de Orizaba, situaciones que han mermado la capacidad del entorno para retener el agua y proteger el hielo.
En ese sentido, los científicos y montañistas afirman que se trata del último glaciar en el país, y nos avisa que habremos de adaptarnos en términos hídricos y de protección de los bosques restantes, rescatando lo que aún tenemos, y aquí jugamos un papel relevante toda la sociedad, pues la cultura para la conservación y fortalecimiento que permita la preservación y mejoramiento del medio ambiente es una tarea que no tiene límite para la participación ciudadana en su conjunto.
La pérdida en el espesor del Glaciar Jamapa de alrededor de 1.4 millones de metros cúbicos de hielo, a decir de expertos, igualmente lleva a la necesidad urgente de estudios, pues a lo máximo la desaparición sería en el 2030, pues la extinción en forma directa afectará el suministro de agua potable y con un desequilibrio en las cuencas que fluyen hacia el Golfo de México, de ahí que la llamada “despedida del Glaciar Jamapa” incluya que el día 16 de octubre haya una travesía de montañistas y sea colocado un buzón simbólico en la cima como despedida, de ahí que se estén recolectando cartas, videos y mensajes en señal de despedida de las comunidades.
DE SOBREMESA
Cabe decir que a SEMARNAT, siendo cabeza del sector, así como al Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) y CONANP, en razón de sus responsabilidades de los ecosistemas, es un asunto que está en su cancha.
Y es que, además, la CONANP administra el Parque Nacional Pico de Orizaba, donde está el glaciar.
UN CAFÉ HELADO
En septiembre pasado, el Grupo Parlamentario del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), a través de la diputada Blanca Estela Hernández Rodríguez, presentó exhorto con punto de acuerdo y pidió que organismos federales sean implementadores de acciones de rescate integral para el Glaciar Jamapa y la cuenca del Río Jamapa, con el fin de mitigar los efectos de la crisis hídrica y proteger a la región de las Altas Montañas en Veracruz.
Se esperaría que igualmente en el Congreso del Estado estén por sumarse desde el PVEM y otras fuerzas por el bien de la población de Veracruz.
Y es que, de entrada, al menos 15,000 habitantes están en riesgo en 25 localidades de cuatro municipios ubicados en las faldas del Pico de Orizaba, y que dependen de una manera inmediata del agua de deshielo de este glaciar.
Por si fuera poco, más de un millón de personas (y aquí las estimaciones llegan hasta los 2.5 millones) que viven en comunidades y ciudades a lo largo de la cuenca del Río Jamapa —incluyendo la zona conurbada de Veracruz, Boca del Río y Medellín de Bravo— resultarán impactadas por la disminución del caudal y la disponibilidad de agua dulce para consumo humano y actividades agropecuarias.
UN CAFÉ CON PIQUETE
En los días por venir y ante la temporada de huracanes en lo “político” —no climático—, y en particular en relación con el tema electoral interno de los partidos, se estaría por recurrir a una de las herramientas más añejas, pero bastante necesaria: “la operación cicatriz”, pues dejar de buscar limar asperezas con el ánimo de unificar criterios en torno al proceso interno de elección encaminado a las elecciones del 2027, pues el fuego amigo y las rupturas no llevarán a nadie al triunfo.
¡ES CUANTO!

