- La estrategia de seguridad del actual Gobierno, que utiliza el índice de homicidios como parámetro, podría emplear una métrica más precisa, como el indicador integrado de violencia letal, que de 2024 a 2025 se redujo en 8.6%, sugiere el centro de análisis
- En 2025, Baja California (141.9), Sinaloa (131.1) y Morelos (117.4) registraron la tasa más alta de violencia letal por cada 100 mil habitantes; Yucatán (10.5), Tlaxcala (13.3) y Coahuila (14.2), la más baja.
10.02.2016 Ciudad de México, México Evalúa presentó el estudio “Violencia en México, 2015–2025: análisis de los datos y propuestas para la paz”, que detalla la evolución de la violencia letal en la última década. El análisis se realizó a partir de las bases de datos oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, y el Consejo Nacional de Población.
El estudio examina las cifras de feminicidio, homicidio doloso, homicidio culposo, desapariciones y otros delitos contra la vida, a nivel nacional, estatal y municipal —especialmente en zonas metropolitanas—. Por último, las integra en un indicador de violencia letal. Esta métrica es una propuesta de México Evalúa para reducir sesgos de subregistro y ofrecer un diagnóstico más preciso para tomar decisiones diferenciadas y sostenibles en políticas de seguridad ciudadana. La finalidad de este diagnóstico es hacer visibles los beneficios de transitar hacia mejores esquemas de medición de la violencia asociada a la criminalidad.
Señales de alerta en la clasificación de la violencia
Aunque las cifras recientes muestran reducciones en algunos delitos —en especial la violencia letal disminuyó 8.6% en el último año—, el análisis revela que México es más violento que hace una década. La violencia no se comporta de manera uniforme: mientras algunos estados y municipios han logrado contenerla, otras regiones están en alerta o incluso hay incrementos. Este comportamiento territorial diferenciado confirma la necesidad de políticas públicas ajustadas a las realidades locales, con diagnósticos detallados y evaluaciones continuas.
El feminicidio mantiene niveles superiores a los de hace diez años. En 2025 se registraron 721 víctimas: una reducción respecto a 2024, pero un aumento de 68.5% frente a 2015. La violencia se concentra en territorios específicos, lo que refuerza la necesidad de políticas focalizadas y de coordinación interinstitucional.
El homicidio doloso mostró una reducción de 22.2% en el último año; sin embargo, la violencia homicida sigue siendo estructuralmente alta: en comparación con 2015, las víctimas han aumentado 30.7%. Además, en 2025, 19 entidades superaron el umbral de 11 homicidios por cada 100 mil habitantes, considerado indicador de violencia letal epidémica.
El homicidio culposo y la categoría de otros delitos contra la vida muestran crecimientos acumulados relevantes. En particular, esta última aumentó 368% en la década, lo que sugiere posibles distorsiones en la clasificación de muertes violentas y la necesidad de mejorar la calidad de los registros.
El conteo de personas desaparecidas y no localizadas, se triplicó en la última década con 212.9%, y alcanzó un máximo en 2024 con 12,942 registros. El estudio muestra que este fenómeno comparte territorios y dinámicas con la violencia homicida.
Violencia letal: una visión integral
Al integrar homicidios, desapariciones y otros delitos contra la vida, el estudio identifica la reducción reciente, pero confirma un aumento acumulado de 68.2% desde 2015. La evidencia muestra además una violencia altamente territorializada, con contrastes significativos entre entidades y municipios.
Al respecto, Armando Vargas, coordinador del Programa de Seguridad de México Evalúa, señaló: “Los datos muestran que México tiene realidades de violencia muy distintas según el territorio. Por ello son necesarios diagnósticos locales y por tipo de delito. Afinar la forma de medir la violencia es clave para diseñar políticas más efectivas.”
Por su parte, Mariana Campos, directora de México Evalúa, habló de la importancia del trabajo conjunto del Gobierno con la sociedad civil: “La seguridad pública es un ámbito en el que la colaboración entre Gobierno, academia, sociedad civil y sector privado puede contribuir a mejorar diagnósticos, fortalecer políticas y generar soluciones más sostenibles.”
Durante el conversatorio participaron la Mtra. María Arocha, gerente de investigación para Centroamérica en ACLED; el Dr. Mario Pavel Díaz, director general de Gestión Estratégica del C5 de la CDMX; y el Dr. Víctor Manuel Sánchez, secretario general de la Universidad Autónoma de Coahuila, quienes coincidieron en la necesidad de tener métricas más detalladas por delito y región para avanzar hacia políticas que conduzcan a la pacificación del país.
Nuestro análisis contiene una serie de recomendaciones para avanzar de la violencia a la pacificación. Entre ellas se encuentran:
- Gobernanza para mejorar los instrumentos de seguridad: establecer mesas permanentes entre autoridades, sector privado, academia y sociedad civil para mejorar la medición y el monitoreo de la violencia.
- Políticas diferenciadas por delito y territorio: diseñar intervenciones específicas con diagnósticos locales, métricas diferenciadas y evaluaciones independientes.
- Estrategia integral basada en evidencia y énfasis local: combinar inteligencia contra el crimen organizado con fortalecimiento de policías y fiscalías, así como prevención social de la violencia.
Con este estudio, México Evalúa busca contribuir a una conversación pública basada en datos, orientada a soluciones y abierta al diálogo entre actores públicos y privados. La evidencia territorial y el análisis integral de la violencia pueden ser herramientas clave para construir políticas más efectivas y sostenibles para lograr la paz que todos los mexicanos anhelamos.











