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09.01.2026 EUA – Estados Unidos confirmó la incautación del buque cisterna Olina en aguas del mar Caribe, en una operación ejecutada desde el portaaviones USS Gerald R. Ford. La acción, realizada antes del amanecer, se llevó a cabo sin incidentes y forma parte de la estrategia de presión contra el transporte de crudo venezolano.
La Marina de Estados Unidos informó este viernes que fuerzas de la Fuerza de Tarea Conjunta Southern Spear, en coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional, abordaron y detuvieron al buque cisterna Olina en el mar Caribe.
El operativo se realizó desde el portaaviones USS Gerald R. Ford, considerado el más grande de la flota estadounidense, y contó con apoyo de unidades anfibias como el USS Iwo Jima, el USS San Antonio y el USS Fort Lauderdale.
Según el comunicado oficial, la operación concluyó sin incidentes y el buque fue asegurado bajo control estadounidense.
El Comando Sur destacó que la acción se enmarca en la llamada Operación Lanza del Sur, cuyo objetivo es interceptar embarcaciones sancionadas que transportan petróleo vinculado a Venezuela.
“Una vez más, nuestras fuerzas interinstitucionales conjuntas enviaron un mensaje claro: no hay refugio seguro para los criminales”, señaló el comunicado difundido por la dependencia militar.
La secretaria de Seguridad Interior, Kristi Noem, agregó que el aseguramiento del Olina confirma la determinación de Washington de impedir que buques sancionados continúen operando en aguas del hemisferio occidental.
El Olina, identificado como un buque con bandera de Timor Oriental, se convierte en el quinto petrolero incautado en el Caribe en los últimos meses, dentro de una campaña que busca cortar las rutas marítimas de transporte de crudo venezolano hacia mercados internacionales.
La operación refuerza la presión del gobierno estadounidense contra la red de comercio energético vinculada a Caracas, en un contexto de sanciones que se han intensificado desde el inicio del año.
La incautación se suma a otras acciones recientes en las que Estados Unidos ha interceptado buques de bandera rusa y camerunesa en la región.
El despliegue del portaaviones Gerald R. Ford y de unidades anfibias confirma la magnitud del operativo y la intención de Washington de mantener presencia militar activa en el Caribe como parte de su estrategia de seguridad hemisférica.
El caso del Olina refleja la continuidad de la política estadounidense de sanciones y control marítimo, que busca limitar el comercio de petróleo venezolano y enviar un mensaje de disuasión a navieras y gobiernos que faciliten estas operaciones.
Aunque la incautación se realizó sin incidentes, las repercusiones diplomáticas podrían intensificarse en las próximas semanas, dado que Venezuela ha denunciado previamente estas acciones como violaciones al derecho internacional.












