Don Lemon fue arrestado por gobierno de Donald Trump pese a que un juez rechazó una denuncia penal.
*Pam.Bondi lo acusa de atentado contra la congregación religiosa.
*Acusan criminalización de la cobertura periodistica de manifestaciones.
30.01.2026 EUA.- El periodista y ex presentador de CNN, Don Lemon, fue arrestado por agentes federales en Los Ángeles por cubrir noticiosamente una protesta ocurrida el pasado 18 de enero en la iglesia Cities, ubicada en St. Paul, Minnesota.
Lemon se encontraba en California cubriendo los Premios Grammy cuando fue detenido, según confirmó su abogado Abbe Lowell.
La detención ha generado un amplio debate sobre el papel de los periodistas en la cobertura de manifestaciones y sobre la decisión del Departamento de Justicia de Pam Bondi de vincularlo a un hecho que, hasta ahora, no tiene cargos claramente definidos.
El incidente en Minnesota se produjo cuando un grupo de manifestantes ingresó al templo durante un servicio religioso y comenzó a corear consignas contra la Agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Los manifestantes denunciaban que uno de los pastores de la congregación es también funcionario de la oficina local de ICE, lo que, según ellos, convierte al espacio religioso en un lugar de legitimación de políticas migratorias que consideran represivas.
Durante la protesta se escucharon frases como “ICE out” y “Justice for Renee Good”, en referencia a una mujer que había sido abatida por un agente federal en Minneapolis semanas antes.
Lemon, que transmitía en vivo a través de su canal digital, siguió a los manifestantes dentro del templo y registró el momento en que se interrumpía la ceremonia.
La fiscal general Pam Bondi declaró en redes sociales que la detención de Lemon y de otros tres participantes se realizó bajo su dirección, calificando el hecho como un “ataque coordinado” contra la iglesia.
Sin embargo, la naturaleza de los cargos sigue siendo incierta. Un juez federal en Minneapolis había rechazado previamente la solicitud de presentar una denuncia criminal contra el periodista, al considerar que no existía causa probable para vincularlo penalmente.
A pesar de ello, el Departamento de Justicia insistió en su arresto, lo que ha sido interpretado por algunos sectores como un intento de criminalizar la cobertura periodística de protestas sociales.
Lemon ha sostenido que su presencia en la iglesia fue exclusivamente en calidad de periodista y que no participó en la organización ni en la ejecución de la protesta.
En una transmisión de casi siete horas, entrevistó a feligreses, manifestantes y a uno de los pastores, documentando la confrontación entre la congregación y los activistas.
Su abogado, Abbe Lowell, ha señalado que la detención constituye un exceso y que se trata de un caso que pone en riesgo la libertad de prensa.
El contexto de la protesta está marcado por la creciente oposición a las políticas migratorias en Minnesota y por el impacto del caso de Renee Nicole Good, madre de tres hijos que murió en un operativo de ICE.
Organizaciones comunitarias y activistas locales han denunciado que la presencia de funcionarios de inmigración en espacios religiosos representa una contradicción ética y han exigido mayor transparencia sobre los vínculos entre líderes religiosos y agencias federales.
La detención de Don Lemon ha provocado reacciones encontradas. Mientras sectores conservadores han pedido que se le procese bajo la Ley de Libertad de Acceso a las Entradas a Clínicas (FACE Act), argumentando que la protesta vulneró el derecho de los feligreses a practicar su culto sin interrupciones, defensores de la libertad de prensa y organizaciones de derechos civiles han advertido que se trata de un precedente peligroso para el ejercicio periodístico.
El caso continúa abierto y se espera que en los próximos días se definan los cargos formales, en medio de un debate nacional sobre el papel de los medios en la cobertura de protestas y la relación entre libertad religiosa y libertad de expresión.












