Detrás de cada Reina Maga hay una mujer que cuida.

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/ Escrito por Wendy Rayón Garay /

06.01.2026 /CimacNoticias.com/ Ciudad de México.- Este 6 de enero, se espera la llegada de tres míticos personajes para la entrega de juguetes a cada niña y niño del mundo; sin embargo, detrás de esta tarea son las madres de familia quienes no solo asumen el costo económico que esto supone, sino el uso de su tiempo para seleccionar, empacar y entregar cada regalo como parte del trabajo de cuidado no remunerado invisibilizado.

Anteriormente, Cimacnoticias documentó que, en 2023, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) estimaba la existencia de 1 millón 474 mil 983 mujeres reconocidas como jefas de familia. Es decir, que en 33 de cada 100 hogares a nivel nacional eran liderados por una mujer, quienes en esta fecha se convierten en las Reinas Magas para sorprender a las niñas y niños.

En 33 de cada 100 hogares mexicanos hay Reinas Magas – cimacnoticias.com.mx

De acuerdo con el artículo «El lado femenino de Papá Noel. El trabajo de parentesco de las mujeres en las relaciones contemporáneas de intercambio de regalos», mientras que los padres comparten el mérito por la compra de los juguetes, son las madres quienes realmente hacen el trabajo de asistir a las tiendas o mercados, envolver los regalos y ponerlos bajos el árbol de Navidad o esconderlos para que sus hijas e hijos tengan toda una experiencia cuando los abran.

Que toda la logística y organización de los regalos sea una responsabilidad que ellas asuman también se debe a un fenómeno nombrado como kin-keeping o la responsabilidad de sostener los vínculos y la memoria familiar, sobre todo en las fechas navideñas y de fin de año, según describe el artículo «Parentesco entre familias: El papel central de las madres y madrastras en la facilitación de los lazos intergeneracionales entre adultos». No obstante, muchas veces, esta responsabilidad se usa como un mecanismo de control mediante la culpa, dejando claro que solo de ellas depende que los vínculos familiares se mantengan o se quiebren.

Esto no es un hecho aleatorio, sino que responde al trabajo de cuidados que es delegado a las mujeres tanto por la familia como por la sociedad patriarcal. En México, por cada 100 horas de trabajo total por semana, las mujeres destinan 62 al trabajo no remunerado de los hogares (TNRH) y solo 35.8 horas al trabajo remunerado; mientras que los hombres concentran 71.1 horas en el mercado laboral y apenas 24.6 horas en actividades de cuidado, según el INEGI.

Este panorama que sucede en las fechas festivas es parte del trabajo de cuidados invisibilizado. Las mujeres se preocupan por involucrarse en esta tradición, desde la planificación con anticipación, mostrar mayor interés en los gustos de sus hijas e hijos y mantienen una actitud positiva en todo el proceso. Sin embargo, cada historia es diferente y la posibilidad de entregar un regalo con calidad varía de la situación económica de las madres.

Datos del Frente Nacional de Mujeres contra Deudores Alimentarios indican que los padres ausentes dejan a sus hijas e hijos entre los 0 a los 3 años de edad en el 83% de los casos. Asimismo, datos del INEGI indican que, del total de madres de 15 años en adelante, 10.4% eras autónomas, es decir, que no comparten las responsabilidades de crianza con el padre.

Los esfuerzos de Gabriela, Nieves, Beatriz y Hazel

Cimacnoticias se dio a la tarea de preguntar a cuatro mujeres sobre cómo llevan a cabo la organización de la compra de juguetes para sus hijas e hijos en esta fecha. En respuesta, Gabriela, Nieves Vargas, Beatriz Valdés y Hazel —todas con historias y dinámicas familiares diferentes— compartieron las dificultades que esta actividad supone en sus vidas.

Gabriela es madre soltera de cuatro hijos y asume de manera individual la responsabilidad de comprar los regalos. Aunque planificó el gasto con anticipación, reconoce que este año tuvo que hacer un esfuerzo mayor que en ocasiones anteriores. Destinó un presupuesto de 3 mil pesos por cada una de sus hijas menores a quienes sigue celebrando esta tradición, las cuales son solo dos, por lo que su gasto total fue de 6 mil pesos.

Al igual que ella, Nieves Vargas también tiene tres hijas menores a las que cuida a través de una crianza compartida con su pareja. Planeó el gasto con dos meses de anticipación y destinó alrededor de 2 mil pesos por cada una gastando 6 mil pesos en los regalos, aun así, sus decisiones se basaron en la calidad y los decesos de sus niñas.

Para Beatriz Valdés, madre soltera de cuatro hijos, solo tiene que enfocarse en los tres menores. Inicialmente planeó un presupuesto de 10 mil pesos, pero tuvo que reducirlo a 8 mil debido a gastos inesperados. A diferencia de otros años, percibió el 2026 como el más difícil, ya que sus hijas e hijos crecen y demandan obsequios más costosos, sumando al aumento de precios.

Hazel solo tiene la responsabilidad de cuidar de una niña pequeña, aun así, la carga de este trabajo no le es nada fácil. Gracias a sus ingresos adicionales y comisiones obtenidas en noviembre y diciembre, logró apartar 5 mil pesos, aunque solo empleo 3 mil 500 en la compra de los juguetes. Al igual que el resto de las mujeres, compartió que realizar esta actividad ejerciendo una maternidad autónoma implica el doble esfuerzo.

La cantidad de dinero destinado a la compra de juguetes desvarían del salario de las mujeres. Datos de INEGI indican que en 2024 hubo 17 millones 370 mil 749 madres ocupadas en el mercado laboral, de ellas el 46.7% ganó hasta un salario mínimo, el 31.3% obtuvo dos salarios mínimos, 6.9% percibió tres salarios mínimos y solo el 6.9% alanzó a ganar más de tres.

En México el 33% de los hogares tiene a una Reina Maga: ¿Cuánto dinero gastan las madres en la cacería de juguetes? – cimacnoticias.com.mx

Las historias de Gabriela, Nieves, Beatriz y Hazel evidencian un patrón en común: la preocupación por no contar con los recursos suficientes para cumplir con las expectativas de sus hijas e hijos. Esa dificultad se expresa tanto en términos económicos como emocionales, y se intensifica en los casos de maternidades autónomas, donde la ausencia de la corresponsabilidad incrementa el esfuerzo requerido.