*La violencia sexual, las uniones tempranas, la desigualdad educativa y la violencia digital afectan el derecho de niñas y adolescentes a decidir sobre su proyecto de vida.
*Foto: Canva / La participación infantil forma parte de los derechos que, de acuerdo con Naciones Unidas, deben garantizarse durante esta conmemoración.
11.10.2026 /CimacNoticias.com/ México.- A pesar de los avances en materia de derechos, millones de niñas y adolescentes en México continúan enfrentando violencia sexual, uniones tempranas, abandono escolar y agresiones en entornos digitales que condicionan su autonomía y limitan sus posibilidades de construir libremente su proyecto de vida.
En el marco del Día Internacional de la Niña, que se conmemora cada 11 de octubre, la organización Repara Lumea llamó a colocar los derechos, la seguridad, la educación y la autonomía de niñas y adolescentes en el centro de las políticas públicas.
Este año, Naciones Unidas estableció como tema “¡Acabemos con el matrimonio infantil! ¡Invirtamos en los derechos de las niñas!”, un llamado construido con la participación de niñas, organizaciones dirigidas por niñas, sociedad civil y organismos de Naciones Unidas.
La ONU sostiene que las niñas deben contar con condiciones para permanecer en la escuela, vivir libres de violencia, participar en las decisiones que afectan sus vidas y elegir su futuro.
Violencia sexual y digital afecta a niñas y adolescentes
En México, las cifras muestran que estas condiciones todavía están lejos de garantizarse.
De acuerdo con el Análisis de la situación de los derechos de niñas, niños y adolescentes en México 2018-2025, publicado por UNICEF México en mayo de 2026, la tasa de violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes pasó de 58.4 a 127.2 casos por cada 100 mil habitantes entre 2018 y 2023.
La violencia afecta de manera desproporcionada a niñas y adolescentes, mientras que el acceso a la educación también presenta brechas. El mismo informe señala que la educación media superior todavía no alcanza a más de tres de cada 10 adolescentes.
A ello se suma la violencia facilitada por tecnologías digitales. Un estudio de UNICEF, ECPAT International e INTERPOL, publicado en junio de 2026, estima que uno de cada ocho adolescentes usuarios de internet en México sufrió explotación o abuso sexual facilitados por tecnologías digitales durante un periodo de un año, lo que equivale a alrededor de 1.6 millones de adolescentes.
En casi dos de cada tres casos, la víctima conocía a la persona agresora.
Para Flor Rodríguez, directora ejecutiva de Repara Lumea, estas cifras muestran que hablar de los derechos de las niñas implica atender las condiciones que pueden impedirles decidir sobre su futuro.
“Una niña no debería tener que elegir entre estudiar y asumir responsabilidades que corresponden a los adultos; tampoco debería crecer con miedo, ser obligada a unirse con una pareja o enfrentar violencia en su casa, en la escuela o en internet”, señaló.
Uniones tempranas siguen siendo un desafío
Las uniones tempranas constituyen otro de los obstáculos para que niñas y adolescentes puedan desarrollar un proyecto de vida autónomo.
Datos publicados por el Consejo Nacional de Población (CONAPO) en 2025 señalan que 18.2 por ciento de las jóvenes en México se había unido antes de cumplir los 18 años, pese a que el matrimonio antes de esa edad está prohibido.
La proporción alcanza 35 por ciento en Guerrero, 27.6 por ciento en Chiapas y 27.1 por ciento en Zacatecas, de acuerdo con el organismo.
En 2026, el Gobierno de México comenzó además la implementación territorial de la estrategia “Niñas y Adolescentes Libres y Seguras” en 50 municipios de 19 entidades, seleccionados por sus niveles de violencia sexual, uniones tempranas y embarazo infantil.
Para Repara Lumea, estos datos muestran la necesidad de dejar de considerar a las niñas únicamente desde su papel como futuras madres, esposas o cuidadoras.
“Tenemos que dejar de preguntarnos qué será una niña cuando crezca y comenzar por preguntarnos qué necesita hoy para poder elegir su futuro. Una infancia libre de violencia, una educación de calidad, acceso a servicios de salud, protección frente a la violencia sexual y participación en las decisiones que les afectan no son privilegios: son derechos”, afirmó Rodríguez.
ONU llama a terminar con el matrimonio infantil
A nivel mundial, aproximadamente una de cada cinco niñas se casa o entra en una unión antes de cumplir 18 años. UNICEF estima que alrededor de 650 millones de mujeres y niñas que viven actualmente fueron casadas durante su infancia.
El matrimonio infantil está relacionado con interrupciones educativas, aislamiento social, menores oportunidades económicas y un mayor riesgo de violencia.
América Latina y el Caribe enfrenta además un desafío particular: Naciones Unidas señala que es la única región del mundo donde los matrimonios infantiles y las uniones tempranas no han disminuido durante los últimos 25 años.
Frente a esta realidad, Repara Lumea plantea que las políticas públicas deben reconocer a niñas y adolescentes como sujetas de derechos, con capacidad para participar, opinar y tomar decisiones sobre su propia vida.
Educación: de garantizar el acceso al empoderamiento
La educación es otro de los ejes de la agenda internacional por el Día de la Niña.
A través de su Estrategia para la Igualdad de Género en y a través de la Educación 2026-2029, la UNESCO plantea pasar “del acceso al empoderamiento”, con el objetivo de transformar los sistemas educativos para avanzar hacia la igualdad de género.
La estrategia identifica tres prioridades: contar con mejores datos para orientar las decisiones; fortalecer los marcos jurídicos y de política pública para garantizar derechos, y mejorar las prácticas de enseñanza y aprendizaje para fortalecer la autonomía y capacidad de acción de niñas y mujeres.
A nivel mundial, UNESCO reporta que 133 millones de niñas permanecen fuera de la escuela, frente a 140 millones de niños. Además, las mujeres representan casi dos terceras partes de las personas adultas que no saben leer.
Para Repara Lumea, garantizar que las niñas permanezcan en la escuela no sólo amplía sus oportunidades educativas, sino que también puede reducir factores relacionados con las uniones tempranas, la maternidad infantil, la dependencia económica y distintas formas de violencia.
“Educar a una niña no significa únicamente enseñarle contenidos académicos. Significa darle herramientas para reconocer sus derechos, identificar la violencia, poner límites, desarrollar autonomía y saber que su voz importa”, destacó Rodríguez.
Escuchar a las niñas también es un derecho
La participación infantil forma parte de los derechos que, de acuerdo con Naciones Unidas, deben garantizarse durante esta conmemoración.
Sin embargo, en México persisten obstáculos para que niñas, niños y adolescentes sean escuchados en sus comunidades. UNICEF reporta que sólo 24 por ciento de las niñas y niños de 9 a 11 años considera que su opinión siempre es tomada en cuenta en su comunidad.
Además, únicamente 13 de las 32 entidades federativas cuentan con Consejos Consultivos de Niñas, Niños y Adolescentes.
Para Repara Lumea, la participación de las niñas debe trascender los ejercicios simbólicos y convertirse en una práctica permanente en familias, escuelas, comunidades e instituciones.
“No podemos diseñar políticas para las niñas sin escuchar a las niñas. Su participación debe ser real, segura y acorde con su edad”, concluyó Rodríguez.
El Día Internacional de la Niña, plantea la organización, representa así una oportunidad para recordar que las niñas no son únicamente beneficiarias de las políticas públicas, sino titulares de derechos cuya voz debe formar parte de las decisiones que determinan su presente y su futuro.

