*Portada del libro “Suerte. Escape del Holocausto” de Uri Shulevitz publicado por el Fondo de Cultura Económica.
La historia de Uri Shulevitz recuerda que las personas refugiadas también fueron víctimas del Holocausto y que el arte puede convertirse en una forma de resistencia, memoria y supervivencia.
Ciudad de México, 28 de enero de 2026.- Uri Shulevitz era un niño al que le encantaba el arte, en especial el dibujo. Su admiración por el arte visual comenzó desde que era bebé, cuando observaba con detenimiento las ilustraciones del papel tapiz de su casa; esto llamó la atención de sus padres y los inspiró a llamarlo “Uri”, como el primer artista de la Biblia.
Cuando Uri tenía 4 años, los aviones nazis irrumpieron en el cielo de Varsovia, Polonia. Las bombas incendiaron su ciudad, y su familia, como muchas otras familias judías, decidió huir de la invasión alemana.
Al llegar a la Unión Soviética en búsqueda de refugio se encontraron con la orden de que las personas refugiadas debían registrarse o regresar a Polonia, ocupada por los nazis. Los padres de Uri no tenían ninguna intención de volver, por lo que solicitaron los documentos.
El oficial que entregaba los pasaportes asoció el nombre de Uri con el de un personaje antisoviético y les negó los papeles. De nuevo, Uri y su familia se vieron obligados a desplazarse.
Tener un nombre en honor a un artista les traería la mala suerte de que les negaran los pasaportes; sin embargo, años después entenderían que la falta de documentos y la necesidad de seguir avanzando hasta un lugar al que no llegarían los nazis fue, en realidad, buena suerte. Les salvaría la vida.

Uri plasmó su historia y la de su familia en el libro “Suerte. Escape del Holocausto”. Así como en el título, a lo largo del relato la palabra suerte aparece una y otra vez.
“Muchos sobrevivientes y refugiados de muchos genocidios y otras atrocidades refieren al factor suerte, pero no deja de haber la capacidad de decisión de las personas que están escapando”, reflexionó la Dra. Yael Siman, profesora de tiempo completo del Departamento de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad Iberoamericana, Ciudad de México.

Uri y su familia llegaron al territorio, entonces conocido como Turquestán, en Asia Central, donde, con muchas precariedades y en varias ocasiones al borde de la muerte, lograron sobrevivir hasta la caída de Hitler y del régimen nazi.

“La suerte juega un papel central y, sin duda, así lo deja ver Uri en su libro, pero también ellos van tomando ciertas decisiones, están probando su destino de alguna manera, no con la libertad que tiene una persona en condiciones normales, sino con una serie de limitantes que reducen el espacio de decisión”, explicó la especialista en temas de genocidio y violencia masiva.
Las personas refugiadas, las otras víctimas del Holocausto
En el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto, 27 de enero, la historia de Uri Shulevitz recuerda que el genocidio nazi no solo se vivió en los campos de concentración y en los ghettos, sino también en los caminos del exilio, en la experiencia de millones de personas que se vieron forzadas a huir.
“También son víctimas quienes escaparon de la persecución y se convirtieron en refugiadas y refugiados, enfrentándose al hambre, la discriminación, las enfermedades, la separación familiar, a situaciones infrahumanas”, comentó Yael Siman.
Tras la invasión nazi y la división de Polonia, cientos de miles de personas judías escaparon de las zonas ocupadas. Se calcula que alrededor de 250 mil o 300 mil personas judías huyeron hacia la entonces Unión Soviética, llegando incluso al centro y el sur de Asia, refirió Yael Siman. Uri y su familia formaron parte de este grupo.

En el libro “Suerte. Escape del Holocausto”, Uri narra, con texto, dibujos y fotografías, su historia desde la perspectiva de la infancia, uno de los grupos más vulnerados durante el Holocausto
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“El libro nos deja ver cómo un niño vive la violencia de manera distinta a un adulto. Por ejemplo, los niños no dejan de jugar y quizás pueden ver el viaje como una aventura, aunque no deja de ser una vivencia traumática”, afirma la especialista.
“Suerte. Escape del Holocausto”, el cual forma parte del Club de Lectura de los ODS, Capítulo México, es un libro dirigido a un público infantil; sin embargo, es una obra que cualquier persona, sin importar su edad, debe leer.
“Es un libro que no solo nos permite entender a las infancias en situaciones extremas, sino que permite que las y los niños, las juventudes y también las personas adultas nos conectemos con un periodo histórico muy duro y encontremos esperanza, amor y resiliencia”, aseguró Yael Siman.
El arte tuvo un papel central en la vida de Uri. Nunca dejó de dibujar, aun cuando el único material para hacerlo era su dedo en el aire y su imaginación. Sus obras son testimonio, memoria y una forma de resiliencia frente al trauma y las atrocidades que vivió.

“Aun estando en las peores condiciones, en las más adversas, puedes encontrar refugio en el arte. Para Uri fue como una herramienta de sobrevivencia. Las expresiones artísticas que nos dan los sobrevivientes tienen una importancia muy especial porque nos retratan momentos de la historia que de otra manera no podríamos conocer ni tampoco entender”, reflexionó Susana Figueroa, editora del libro publicado por el Fondo de Cultura Económica.

Uri Shulevitz dedicó su vida a escribir e ilustrar libros infantiles; recibió prestigiosos reconocimientos por sus obras, entre ellos la Medalla Caldecott. Falleció el 15 de febrero de 2025 en Nueva York, poco antes de cumplir 90 años.

Uri Shulevitz dedicó su vida a escribir e ilustrar libros infantiles
En su mensaje con motivo del Día Internacional de Conmemoración de las víctimas del Holocausto, el Secretario General de las Naciones Unidas ha mencionado que “el antisemitismo, la intolerancia, el racismo y la discriminación son avivados por la retórica deshumanizadora y facilitados por la indiferencia. Debemos adoptar una postura firme, en la que honremos a las víctimas del pasado y evitemos nuevas atrocidades. Debemos renunciar al odio y a la injusticia dondequiera que aparezcan. Debemos defender el derecho de toda persona a vivir sin miedo, con dignidad y en paz. Ese es el fundamento de las Naciones Unidas. En este día, y todos los días, honremos la memoria de las víctimas del Holocausto reafirmando la humanidad que nos es común y defendiendo la dignidad del ser humano y los valores que nos unen a todos”.
Texto: Tania García | Centro de Información de las Naciones Unidas en México, Cuba y República Dominicana












