*CAFÉ DE MAÑANA.
/ Por José Luis Enríquez Ambell /
Las mediciones muestran que durante las vacaciones de verano aumenta la violencia infantil —ciberbullying— y las autoridades, así como la comunidad adulta, debemos sumar esfuerzos para combatirla, dejando de ser simples observadores del acontecer.
Hay datos que estiman en un 70 % a los menores que exceden el tiempo recomendado para exponerse a las pantallas, y ese tiempo, muestran las mediciones, se dispara en el verano.Y es que durante el periodo de las vacaciones largas —por iniciar— se permite a estudiantes de todas las edades y, más aún, a los menores, disponer de mayor tiempo libre y aquí los padres, tutores, familiares y nanas, en algunos casos, aumentan una especie de permisividad ante este tipo de herramientas para el entretenimiento.
La OMS (Organización Mundial de la Salud) ha venido diciendo y recomendando que los menores de edad utilicen todos estos dispositivos entre una y dos horas al día, dependiendo de su edad, sobre todo a partir de la pandemia por COVID.
Existe un estudio titulado “La Falta de Juego en la Infancia”, donde se muestran datos —no las herramientas de medición—, pero se asegura que un 84% de los niños de entre 1 y 3 años y un 88% de los menores de 4 a 6 años exceden este tiempo máximo y sin control, esto según la investigación de la Fundación Crecer Jugando, junto con la Universidad Complutense de Madrid y el Instituto Tecnológico de Producto Infantil y Ocio (AIJU).
Lo preocupante de estos datos, que se disparan en verano, no es tanto el tiempo frente a las pantallas, sino la falta de control del mismo.
Existe infinidad de aplicaciones educativas que pueden llegar a potenciar y maximizar el desarrollo de los más pequeños, pero también múltiples peligros si no se ponen los filtros adecuados. Y uno de ellos es el ciberbullying o ciberacoso.
Tendemos a pensar que el acoso escolar finaliza cuando acaba el curso, y no es así.
Nada más lejos de la realidad.
Se perpetúa a través de las redes sociales, las tabletas, los smartphones y el bajo control en el hogar, ahora con menor supervisión por parte de adultos y padres de familia.
La UNICEF trae mediciones a escala mundial y asegura que los casos de violencia digital pueden aumentar hasta en un 267% en los meses de verano, cifra escandalosa, pero que se debe considerar para atender y proteger a los menores.
El ciberacoso se registra por primera vez en niños de entre 8 y 9 años, dependiendo de la edad a la que se les permite el uso de equipos y sin control, y se da con mayor frecuencia a través de plataformas como los videojuegos y en redes sociales como WhatsApp, Instagram o TikTok.
Y lo grave es que no aparezcan cifras que marquen una reducción; de ahí que urja la máxima atención entre las autoridades y, sobre todo, los adultos en casa y las familias.
Algunos especialistas exponen que, si observamos ansiedad y depresión en estudiantes menores de edad, habría que revisar el uso sin control de los videojuegos en ellas y ellos.
DE SOBREMESA
La violencia infantil en la época veloz de la digitalización tiende a acrecentarse en vacaciones y, mientras más largas resulten, puede potenciarse, y no para bien.
“El uso de la tecnología a través de internet ha fomentado, quizá sin querer, la violencia digital contra menores de edad en el país”, y existen distintos tipos de violencia contra niños y niñas mediante el uso de tecnología, que diversos grupos sociales, incluyendo las autoridades escolares oficiales y privadas, han venido estudiando e informando en busca de la prevención de todos.Incluso, la pandemia por COVID-19 incrementó estos tipos de violencia, pues esa etapa llevó a más niños, niñas y jóvenes a ocupar e ingresar a internet y, peor aún, desde los domicilios, por la necesidad natural de relacionarse e interactuar de las personas durante la urgencia y emergencia sanitaria.
Y hoy ya estamos frente a un fenómeno social.
UN CAFÉ LECHERO LIGHT
El INEGI, en su comunicado de prensa número 37/26, hoy publica tres páginas con datos del Módulo sobre Ciberacoso (MOCIBA) y muestra que, en 2025, de 94.9 millones de personas usuarias de internet de 12 años y más, el 20.4% vivió alguna situación de ciberacoso.El 21.5% de las mujeres y el 19.2% de los hombres que usaron internet fueron víctimas de ciberacoso.
“Y que el ciberacoso con mayor frecuencia que experimentaron ambos sexos fue el contacto mediante identidades falsas”.
Y las entidades federativas con mayor porcentaje de población de 12 años y más que experimentó alguna situación de ciberacoso fueron Durango, con 24.5%; Jalisco, con 24.4%; y Ciudad de México y Oaxaca, con 23.8% en ambos casos.
Valdría la pena no esperar a que Veracruz aparezca en las mediciones de esta naturaleza por parte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
UN CAFÉ CON DOBLE CARGA
Las modificaciones a la norma desde el Congreso de Veracruz a efecto de ampliar a qué los NO VERACRUZANOS ocupen la titularidad del ORFIS, es con la idea de hacer un traje a la medida para una persona en lo particular, ajustándola al perfil que se requiere y quiere.
Esta normatividad a modo, es llamada en el ámbito político; “leyes dedicatorias” o también “legislación ad hoc”.
No quiero creer y pensar que en el Congreso de Veracruz, el universo de legisladoras y legisladores intenten cometer una alteración técnica y legal contra el espíritu de la norma original con el propósito de obtener un fin indebido.
Pero, para que adivinar lo que se va a saber, pues corre el rumor que desde un vecino estado llegaría un personaje al puesto que por ahora ocupa Delia González Cobos.
La norma con el dictamen votado legislativamente está lista para que quien venga al ORFIS aliste la mudanza con su menaje e instale en Veracruz.
“Huele a Gas”. En organismos autónomos veremos a los fuereños, foráneos, o como dirían en el Oeste; “forasteros” y quizá, “extranjeros”.
En una gira presidencial Andrés Manuel López Obrador, hizo mención a Don Jesús Reyes Heroles, y quién diría ante este hecho; “se invirtió la frase, pues antes era primero el proyecto, luego el candidato. Ahora son primero l@s candidat@s y luego el proyecto.
¡ES CUANTO!


