Dinero, amenazas y una relación de confianza detrás de feminicidio de dos mujeres y una niña: así avanza investigación por multihomicidio de Atizapán

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El multihomicidio ocurrido en un exclusivo desarrollo habitacional de Atizapán de Zaragoza comienza a revelar una trama que, de acuerdo con las investigaciones y las declaraciones atribuidas a los dos detenidos, tendría como eje una disputa económica entre socios, exigencias de dinero, posibles criptomonedas y una relación de confianza que habría permitido al principal sospechoso ingresar al domicilio sin levantar sospechas.

La investigación que comenzó con un multihomicidio ocurrido en un inmueble de Zona Esmeralda se ha transformado en un expediente que involucra una relación empresarial, una presunta disputa económica, amenazas, posibles criptomonedas, antecedentes por presuntos fraudes y dos detenidos cuyas versiones tendrán que ser confrontadas con las pruebas periciales y de inteligencia.

A tres días de los hechos, la investigación dio este viernes un nuevo paso con el traslado de Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” al Centro de Reinserción Social de Barrientos, en Tlalnepantla, después de que la Fiscalía General de Justicia del Estado de México cumplimentó órdenes de aprehensión relacionadas con el caso y venció el plazo constitucional de 48 horas que ambos permanecieron bajo custodia ministerial.

Los dos son señalados por su probable participación en los hechos. Diego Sebastián “N”, de origen argentino y 51 años , y a quien recién Segob le había dado la ciudadanía mexicana según versiones periodísticas, es identificado por las autoridades como el principal sospechoso y probable autor material, mientras que Gerardo “N”, de 52 años, aparece como presunto colaborador y chofer del primero.

El traslado se realizó durante la mañana desde el Complejo Central de la Fiscalía mexiquense, en Toluca, mediante un dispositivo de seguridad en el que participaron autoridades estatales y federales. Ambos quedaron a disposición de la autoridad judicial que deberá determinar su situación jurídica.

El caso ha evolucionado rápidamente desde el hallazgo de los cuerpos el 1 de septiembre. Las primeras indagatorias llevaron a los investigadores hasta Diego Sebastián “N” debido, entre otros elementos, a la relación comercial que mantenía con Jonathan Meléndez y a los registros de cámaras de seguridad que permitieron reconstruir parte de sus movimientos antes y después del ataque.

Harfuch confirma amenazas y exigencias de dinero

La información más relevante conocida este viernes provino del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, quien durante la conferencia matutina confirmó que el principal sospechoso había tenido una relación comercial con Jonathan Meléndez y que, antes del crimen, le habría exigido dinero y realizado amenazas.

“Es un hecho que Diego Sebastián ‘N’ estaba exigiendo dinero, hubo ciertas amenazas y luego se llevó a cabo el multihomicidio”, afirmó el funcionario al ser cuestionado sobre el caso.

Harfuch explicó que las autoridades mantienen abiertas todas las líneas de investigación y que la Fiscalía del Estado de México solicitó prudencia en la difusión de información debido a que el caso se encuentra en una etapa judicial particularmente delicada.

El secretario señaló también que desde que se confirmó el multihomicidio mantuvo comunicación con el fiscal mexiquense José Luis Cervantes y con el secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, Pablo Vázquez, coordinación que permitió ubicar y detener a los dos sospechosos en menos de 12 horas.

Harfuch sostuvo que la relación entre Diego Sebastián “N” y Jonathan Meléndez fue un elemento central para establecer cómo pudo ingresar al inmueble.

“Las investigaciones establecieron que uno de los detenidos era socio de una de las víctimas. Presuntamente, aprovechó esa relación de confianza para ingresar al domicilio”, había informado previamente.

La hipótesis económica toma fuerza

Aunque las autoridades todavía no presentan públicamente un móvil definitivo, la principal línea de investigación apunta a un conflicto económico.

Jonathan Meléndez y Diego Sebastián “N” tenían una relación comercial vinculada con la administración y renta de propiedades destinadas a estancias vacacionales. Diversos reportes señalan que ambos habían participado en la administración de inmuebles ubicados en destinos turísticos como Valle de Bravo y en algunos casos Diego N había defraudado a personas con alquileres fraudulentos

Las primeras versiones sobre el asesinato de una mujer, su hija de tres años, la asistente de 21 años el músico y su mascota es que se habla de un supuesto adeudo o préstamo cercano a 300 mil pesos. Sin embargo, posteriormente surgió una versión diferente atribuida a las declaraciones rendidas por Diego Sebastián “N”, según la cual la disputa involucraba dólares y criptomonedas por un monto considerablemente mayor.

De acuerdo con información difundida por el periodista Carlos Jiménez y retomada por distintos medios, el detenido habría dicho que acudió al domicilio para reclamar dinero y que la exigencia estaba relacionada con dólares y alrededor de 30 millones de pesos en bitcoins.

Esa versión no ha sido confirmada íntegramente por la Fiscalía mexiquense como una declaración oficial pública y, por lo tanto, debe mantenerse como una línea de investigación y no como un hecho judicialmente acreditado.

La misma versión sostiene que Diego Sebastián habría permanecido dentro del inmueble después de los asesinatos buscando el dinero que, según su propio relato, pretendía recuperar. Se conoció que logro extraer un disco duro del departamento donde masacró a una familiar

El supuesto conflicto por criptomonedas modifica sustancialmente la primera hipótesis conocida públicamente, pues ya no se trataría únicamente de una deuda convencional derivada de negocios inmobiliarios, sino de una disputa por activos digitales y dinero en efectivo.

Lo que habría declarado Diego Sebastián

Las declaraciones atribuidas al principal sospechoso han comenzado a circular a través de versiones periodísticas.

Según esos reportes, Diego Sebastián habría reconocido que acudió al domicilio para exigir el pago de una deuda. En una primera versión habría hablado de un préstamo de aproximadamente 300 mil pesos; posteriormente, según las mismas fuentes, habría referido que buscaba dólares y criptomonedas.

La versión difundida señala que el acusado habría argumentado que “las cosas se salieron de control” y que después del ataque permaneció en el inmueble buscando el dinero.

También se ha reportado que habría exigido a Jonathan Meléndez información sobre el supuesto dinero y las criptomonedas que buscaba, sin conocerse la mecánica de los feminicidio de dos mujeres y una niña y posteriormente del tecladista Jonathan N , quién supuestamente arribo posteriormente al departamento, cuando su familia ya era víctima del criminal Diego N.

La Fiscalía tendrá que acreditar ante un juez qué ocurrió, cuál fue la participación individual de cada detenido y cuál fue el móvil real.

El papel de Gerardo “N” el chófer

Gerardo “N” aparece en la investigación como chofer y colaborador cercano de Diego Sebastián.

De acuerdo con información difundida sobre las indagatorias, ambos tenían una relación laboral de varios años y Gerardo habría sido quien trasladó a Diego hacia el fraccionamiento y posteriormente lo ayudó a desplazarse después de los hechos.

Una versión atribuida a Gerardo señala que Diego le habría dicho que acudirían por “una lanota”, sin explicarle que presuntamente se cometería un homicidio.

Otra versión difundida sostiene que Gerardo habría adquirido previamente algunos objetos que posteriormente fueron encontrados vinculados con la preparación del ataque, aunque estos elementos deberán ser incorporados y valorados formalmente dentro de la investigación para acreditar alevosía y predemitación.

También se ha informado que, después de los hechos, los dos fueron ubicados por la intervención de un amigo del músico asesinado quién previno a la policía municipal sobre un fusible hecho de violencia alertado por la propia víctima y mediante el seguimiento de cámaras de seguridad del sistema C5 al Kia en que se traladaban y otros registros, hasta ser detenidos en territorio de la Ciudad de México.

La investigación tendrá que establecer si Gerardo conocía el propósito del viaje, si participó directamente en los asesinatos, si ayudó a planearlos o si su intervención se limitó a facilitar el traslado.

Un vehículo localizado en Tecámac

Otro elemento incorporado a la investigación es el vehículo utilizado por los sospechosos.

Las autoridades localizaron un automóvil relacionado con los hechos en la zona de Héroes Tecámac, en el Estado de México. El vehículo quedó bajo resguardo ministerial y forma parte de los indicios utilizados para reconstruir la ruta seguida por los detenidos.

La revisión de cámaras permitió a los investigadores establecer los desplazamientos posteriores al crimen y avanzar hasta la ubicación de los dos sospechosos.

La ruta de investigación ha involucrado a autoridades del Estado de México, Ciudad de México y federales.

El acceso al departamento

Uno de los puntos que las autoridades consideran fundamentales es que no habría existido necesidad de forzar la entrada al domicilio.

La relación previa entre Diego Sebastián y Jonathan Meléndez habría permitido que el primero ingresara aprovechando la confianza existente, incluso la vigilancia del inmueble.

Las cámaras del inmueble habrían registrado la llegada del sospechoso durante la tarde del 1 de septiembre a las 17:20 horas.lby fue la esposa del músico quién le permitió el acceso al departamento pues supuestamente tendrían una reunión con su esposo Jonathan.

A partir de ahí, la Fiscalía trabaja en la reconstrucción de los minutos posteriores y en establecer exactamente cómo se desarrolló el ataque.

También se investiga cuánto tiempo permaneció el presunto agresor dentro del inmueble después de los homicidios y qué hizo antes de abandonar el lugar.

El retraso entre la alerta y el ingreso de la policía

Otro elemento que ha llamado la atención de los investigadores es el lapso que transcurrió entre la primera alerta y el ingreso de las autoridades al departamento.

Un amigo de Jonathan ,Freddy,habría sido advertido previamente de que el músico se reuniría con Diego Sebastián y habría recibido la indicación de pedir ayuda si dejaba de responder.

Después, ante la falta de comunicación, se habría solicitado apoyo.

Información difundida sobre la investigación señala que personal de seguridad del fraccionamiento recibió una alerta sobre la presencia de un hombre armado, mientras que posteriormente una patrulla acudió al inmueble.

Sin embargo, los agentes no ingresaron inicialmente al departamento al obtener respuesta desde el interior de una voz que no era El tecladista del grupo musical.

La reconstrucción de este episodio será relevante para establecer cuánto tiempo permanecieron el o los agresores en el inmueble y en qué momento abandonaron el lugar.

El antecedente empresarial de Diego Sebastián

Conforme avanzaron las investigaciones también comenzaron a aparecer antecedentes relacionados con las actividades supuestamente empresariales de Diego Sebastián.

El detenido habría participado en diferentes negocios, entre ellos empresas relacionadas con publicidad, organización de eventos y administración de propiedades destinadas a renta vacacional.

Una de las compañías mencionadas es Nomad P.M., vinculada con la administración de viviendas en destinos turísticos.

Personas que aseguran haber tenido relaciones comerciales con él han comenzado a denunciar públicamente presuntos fraudes relacionados con la renta de inmuebles por sumas cuantiosas.

Personas aseguró que habrían perdido desde 400 mil a 70 mil pesos después de rentar una propiedad en Valle de Bravo.

La Fiscalía mexiquense incluso hizo un llamado a posibles víctimas de fraude para que presenten denuncias y puedan incorporarse nuevos testimonios a las investigaciones.

Estos antecedentes son relevantes para la investigación, pero no significan que las denuncias por fraude estén relacionadas directamente con el multihomicidio.

También se conoció que existía una orden de aprehensión previa contra Diego Sebastián “N” dentro de una causa penal relacionada con presunto fraude. Según información difundida este viernes, habría obtenido un amparo que evitó su detención.

Hasta ahora no se ha establecido oficialmente que ese procedimiento judicial tenga relación directa con el asesinato de Jonathan Meléndez y las otras víctimas.

¿Planeó responsabilizar a su propio cómplice?

Entre las versiones que han comenzado a circular durante las últimas horas aparece otra hipótesis: que Diego Sebastián habría intentado desviar la investigación hacia Gerardo.

Información difundida por medios de comunicación señala que el principal sospechoso habría diseñado una versión para responsabilizar a su chofer.

Este elemento tampoco ha sido presentado públicamente por la Fiscalía como una conclusión judicial definitiva.

Precisamente por ello, una de las tareas centrales del Ministerio Público será contrastar las declaraciones de ambos detenidos con las cámaras de seguridad, registros telefónicos, vehículos, objetos asegurados, peritajes y demás evidencias.

El análisis de las contradicciones entre sus versiones podría ser determinante para establecer el nivel de participación de cada uno.

Qué delitos enfrentan ahora

Con el traslado a Barrientos, el caso entró en una nueva fase judicial.

La Fiscalía mexiquense obtuvo órdenes de aprehensión y judicializó a los dos detenidos por su probable participación en los hechos. Entre las imputaciones informadas se encuentran homicidio y maltrato animal, además de las actuaciones relacionadas con cohecho.

El delito de maltrato animal deriva de que el perro de la familia también fue localizado sin vida y maniatado dentro del inmueble.

Respecto del cohecho, se ha informado que ambos habrían intentado ofrecer dinero a policías para evitar su detención por más de millón y medio de pesos.

Será el juez quien determine qué imputaciones son procedentes y si existen elementos suficientes para iniciar formalmente un proceso penal por el multihomicidio.

Harfuch: no se descartan más detenidos

Durante su intervención de este viernes, Omar García Harfuch dejó abierta la posibilidad de que la investigación produzca nuevas detenciones.

El secretario señaló que las autoridades están agotando todas las líneas de investigación y que Diego Sebastián N permanece como el principal sospechoso.

También indicó que podría haber otras carpetas de investigación relacionadas con delitos distintos que eventualmente involucren al detenido, aunque corresponde a la Fiscalía del Estado de México confirmar esos antecedentes.

Por ahora, no existe una conclusión pública que permita afirmar que haya una estructura criminal detrás del caso.

La principal línea continúa siendo una disputa económica entre personas que mantenían una relación comercial.

Lo que falta por esclarecer

La investigación todavía tiene varios puntos pendientes.

Las autoridades deben determinar qué cantidad de dinero estaba en disputa, si realmente existían criptomonedas relacionadas con el conflicto, quién era propietario de esos activos, si existió una exigencia previa de dinero, cuándo comenzaron las amenazas y qué detonó el ataque.

También tendrán que establecer cómo se desarrollaron los homicidios, cuál fue exactamente la participación de Gerardo “N”, qué ocurrió durante las horas posteriores y si existió alguna persona más involucrada.

Otro punto será determinar si los antecedentes de presunto fraude atribuidos a Diego Sebastián forman parte de un patrón de conducta relevante para la investigación o si se trata de hechos independientes.

Mientras tanto, los dos detenidos ya se encuentran en Barrientos y deberán comparecer ante un juez.

También hay información adicional sobre el antecedente de una orden de aprehensión por presunto fraude y el amparo obtenido por Diego Sebastián, aunque ninguna autoridad ha establecido que ese expediente esté directamente relacionado con el multihomicidio

Y sobre Gerardo N , las versiones publicadas apuntan a que habría dicho que desconocía las intenciones criminales de Diego y que solamente le había indicado que iban a recoger “una lanota”; ese punto, al igual que la supuesta intención de incriminarlo, debe manejarse como parte de las declaraciones.