*El presidente estadounidense aseguró que sus operaciones contra los narcotraficantes apenas comienzan
15.10.2026., Washington, D.C.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una nueva advertencia contra los cárteles del narcotráfico y aseguró que su gobierno todavía no ha empleado toda su capacidad para combatirlos por tierra. Además, afirmó que estas organizaciones criminales gobiernan México, una declaración que vuelve a elevar la presión sobre la presidenta Claudia Sheinbaum y la relación bilateral en materia de seguridad.
Las declaraciones fueron realizadas este jueves 15 de octubre durante un almuerzo en los jardines de la Casa Blanca, donde Trump se refirió a las operaciones de su administración contra el tráfico de drogas y adelantó que la ofensiva estadounidense podría intensificarse.
“Ni siquiera hemos empezado. Todavía no hemos desplegado toda nuestra fuerza en tierra, pero eso está comenzando. Tenemos que actuar”, sostuvo el mandatario, al insistir en que las acciones emprendidas hasta ahora representan apenas el inicio de una campaña más amplia contra las organizaciones criminales.
Trump aseguró que ya ha abordado directamente el tema con Sheinbaum y reiteró su acusación de que los grupos delictivos tienen el control del país. “Estamos trabajando con México, pero, desafortunadamente, los cárteles gobiernan México. Se lo digo a la presidenta de México. Ella no está contenta. Es una gran mujer, una mujer maravillosa, pero los cárteles gobiernan México”, declaró.
El presidente estadounidense no presentó durante esas declaraciones pruebas que sustenten su afirmación general sobre el supuesto control de México por parte de los cárteles. Su señalamiento forma parte de una serie de mensajes con los que ha presionado al gobierno mexicano para endurecer las acciones contra el narcotráfico y ha mantenido abierta la posibilidad de ampliar las operaciones estadounidenses.
El republicano también defendió la campaña militar contra embarcaciones que su gobierno vincula con el transporte de drogas en aguas internacionales. Aseguró que las fuerzas estadounidenses han golpeado con fuerza a esas redes y argumentó que una proporción importante de los narcóticos ingresa por rutas marítimas.
Sin embargo, al referirse a las operaciones terrestres, Trump dejó claro que considera insuficiente lo realizado hasta ahora. Aunque afirmó que esa fase ya comienza, no anunció una fecha, un objetivo específico ni los detalles de una eventual intervención militar dentro del territorio mexicano.
La advertencia adquiere relevancia porque una operación unilateral de fuerzas estadounidenses en México abriría un nuevo frente de tensión entre ambos gobiernos. Sheinbaum ha sostenido que la cooperación bilateral en seguridad debe respetar la soberanía nacional y que la presencia de fuerzas extranjeras no puede sustituir las facultades de las autoridades mexicanas.
La relación entre ambos países ha combinado acuerdos de colaboración con diferencias sobre la estrategia para combatir a las organizaciones criminales. Washington ha insistido en la necesidad de frenar el tráfico de fentanilo y otras drogas hacia su territorio, mientras México ha reclamado también acciones contra el tráfico ilegal de armas procedentes de Estados Unidos y contra las redes financieras que sostienen al crimen organizado.
Trump afirmó, además, que la entrada de fentanilo a Estados Unidos ha disminuido 64 por ciento, cifra que presentó como resultado de las medidas de su administración. Ese porcentaje corresponde a una afirmación del mandatario y requiere precisar el periodo de comparación y la fuente estadística para evaluar su alcance.
Las declaraciones se producen en medio de una política estadounidense que ha endurecido la clasificación y persecución de organizaciones criminales transnacionales. El gobierno de Trump ha designado a diversos cárteles mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras, lo que amplía las herramientas legales disponibles para imponer sanciones y perseguir apoyos financieros, aunque no autoriza automáticamente una intervención militar en otro país.
Por ahora, el mensaje de Trump consiste en advertir que la presión contra los cárteles aumentará y que las acciones terrestres podrían adquirir mayor intensidad. La falta de detalles sobre los objetivos, el alcance y el marco jurídico de esas operaciones deja abierta la incertidumbre sobre los siguientes pasos de Washington.
El nuevo pronunciamiento coloca nuevamente la soberanía y la cooperación en seguridad en el centro de la relación entre México y Estados Unidos. Mientras Trump sostiene que los cárteles controlan el país y amenaza con ampliar su ofensiva, cualquier acción concreta en territorio mexicano tendría implicaciones diplomáticas y jurídicas que van más allá de las declaraciones del mandatario.
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