Donald Trump desata polémica al difundir imagen abrazado por Jesús y burlarse de sus críticos .

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15.04.2026.- La mañana de este miércoles, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump volvió a colocarse en el centro de la conversación pública tras compartir en su red Truth Social una imagen generada con inteligencia artificial en la que aparece abrazado por Jesucristo, con un fondo que mezcla símbolos religiosos y la bandera estadounidense.

La publicación, acompañada de un mensaje provocador: “Puede que a los lunáticos de la izquierda radical no les guste esto, ¡pero creo que es bastante agradable!”, lo que detonó una nueva oleada de reacciones políticas, religiosas y mediáticas.

Horas antes Trump había eliminado otra imagen, también creada con inteligencia artificial, en la que se le representaba como una figura similar a Cristo realizando una curación milagrosa. Aquella publicación generó críticas incluso dentro de sectores conservadores y religiosos que tradicionalmente han sido parte de su base política, llamándolo el anticristo.

La nueva imagen, sin embargo, parece buscar un tono distinto, ya no se presenta como Cristo, sino como alguien acogido por él. Aun así, el simbolismo no ha pasado desapercibido. La ilustración muestra a ambos personajes con los ojos cerrados y en actitud serena, reforzando una narrativa visual de cercanía espiritual, tras arremetr de nuevo contra el Papa.

El propio Trump defendió la publicación con un lenguaje que mezcla ironía y confrontación política, minimizando las críticas anticipadas y enmarcándolas como parte de una supuesta reacción de sus opositores.

No es la primera vez que utiliza este tipo de retórica pues en múltiples ocasiones ha recurrido a calificativos como “lunáticos” para referirse a sectores de la oposición, en especial a la izquierda estadounidense.

Más allá de la imagen en sí, el episodio forma parte de una estrategia más amplia en la que el mandatario ha utilizado representaciones visuales, muchas de ellas generadas por IA, para proyectarse en roles simbólicos o grandilocuentes. En los últimos meses han circulado imágenes suyas como rey, papa, superhéroe o incluso figuras de ficción, en lo que analistas interpretan como un intento de dominar la conversación pública y reforzar su conexión emocional con su base.

Pero el uso de símbolos religiosos ha resultado particularmente delicado. La primera imagen, en la que aparecía como una figura mesiánica, fue calificada de “blasfemia” por comentaristas cristianos conservadores, algunos de los cuales suelen respaldarlo políticamente. Esa reacción obligó al propio Trump a matizar su postura, asegurando que había interpretado la escena como una representación médica de la Cruz Roja, no religiosa.

La imagen es difundida en medio del enfrentamiento entre Trump y el Papa León XIV, a quien el presidente ha criticado por sus posturas sobre conflictos internacionales, especialmente en Medio Oriente. Este choque ha añadido una dimensión geopolítica y religiosa al debate, evidenciando fracturas entre el liderazgo político estadounidense y sectores de la Iglesia católica.

Además, la cercanía temporal con celebraciones religiosas como la Pascua ha intensificado las críticas. Para muchos creyentes, la utilización de imágenes de Jesús en clave política , y particularmente asociadas a una figura polarizante, resulta ofensiva o inapropiada, señalan.

A pesar de la controversia, Trump no ha dado señales de retroceder en este tipo de publicaciones. Por el contrario, su respuesta sugiere que las críticas forman parte del efecto buscado: generar conversación, reforzar identidades políticas y mantenerse en el centro del debate mediático.