Drones ubican otra granja de criptomonedas en Puebla; aseguran 50 equipos y hay un detenido

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07.11.2026 Puebla.- La Sierra Norte de Puebla volvió a ser escenario de un operativo federal contra instalaciones dedicadas presuntamente a la minería clandestina de criptomonedas. Esta vez, las autoridades localizaron un segundo inmueble en el municipio de Tlaola, donde aseguraron 50 equipos mineros, infraestructura eléctrica y tecnológica, además de reportar el decomiso de mil 32 criptomonedas y la detención de una persona.

El cateo se efectuó el jueves 5 de noviembre en un predio conocido como “La Gallera”, mediante un despliegue coordinado de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría de Marina.

La intervención no fue producto de una revisión circunstancial. Las investigaciones llevaron a las autoridades a realizar recorridos de vigilancia aérea con drones, mediante los cuales identificaron una concentración de calor que llamó su atención por presentar características similares a las de otra instalación de minería de criptomonedas descubierta previamente en la región.

La nueva propiedad se encuentra aproximadamente a 4.3 kilómetros de distancia de “El Beneficio”, el primer inmueble intervenido en septiembre, también en Tlaola.

En “La Gallera” fueron encontrados 50 equipos utilizados para la minería digital, que en conjunto contaban con 100 tarjetas gráficas. También se identificó un transformador eléctrico trifásico, sistemas de enfriamiento, cámaras de vigilancia y dispositivos de conexión satelital, además de un módem, dos tarjetas SIM, un teléfono y una pantalla de video.

El inventario difundido por el Gabinete de Seguridad federal incluyó asimismo mil 32 criptomonedas y una bolsa con marihuana. Un hombre fue detenido durante las diligencias y tanto él como los objetos asegurados quedaron a disposición de las autoridades ministeriales.

Uno de los aspectos que deberán esclarecer las investigaciones es el origen de la energía eléctrica utilizada para alimentar los equipos, debido a que este tipo de instalaciones requiere un suministro constante para mantener en funcionamiento sus sistemas informáticos.

El hallazgo también plantea interrogantes sobre quiénes financiaban y administraban los equipos, qué activos digitales se procesaban y si existía alguna conexión entre las personas responsables de los dos inmuebles localizados en el municipio.

El antecedente de septiembre

El primer descubrimiento ocurrió en el predio denominado “El Beneficio”, donde las autoridades encontraron una instalación de dimensiones considerablemente mayores.

En una primera inspección se identificaron cerca de 300 equipos especializados, conocidos como GPU, además de infraestructura eléctrica de media tensión y ocho antenas de internet satelital.

Posteriormente, tras la intervención del inmueble el 11 de septiembre, el inventario llegó a mil 32 equipos de posible criptominería, cinco transformadores eléctricos, 95 switches de red y antenas de comunicación satelital y de microondas, entre otros componentes.

La magnitud de aquella instalación puso bajo investigación el posible aprovechamiento irregular de electricidad y el funcionamiento de una infraestructura tecnológica de gran capacidad en una zona serrana.

Con el aseguramiento de “La Gallera”, las autoridades identificaron otro inmueble relacionado con esta actividad, lo que amplía las investigaciones sobre la operación de granjas de criptomonedas en Tlaola.

Es importante distinguir dos cifras del caso: los mil 32 equipos informáticos corresponden al inventario del operativo de septiembre, mientras que el comunicado federal del nuevo cateo enlistó mil 32 criptomonedas, además de las 50 cajas mineras. Las autoridades no han ofrecido una explicación adicional sobre la naturaleza o el valor de esos activos digitales.

La minería de criptomonedas consiste en utilizar equipos informáticos para realizar operaciones matemáticas que permiten validar transacciones y mantener determinadas redes digitales. Dependiendo de la tecnología empleada, estas actividades pueden demandar grandes cantidades de electricidad y sistemas especializados de refrigeración.

La actividad no constituye por sí misma un delito en México. Sin embargo, la obtención ilegal de energía eléctrica y otras posibles conductas relacionadas pueden derivar en responsabilidades penales.

Por ahora, las investigaciones deberán determinar si las dos instalaciones operaban bajo una misma administración, cuál era el origen de sus recursos y si existió algún delito en el suministro eléctrico o en las operaciones realizadas desde estos inmuebles.

Fuentes consultadas: reportes del Gabinete de Seguridad federal y cobertura del operativo del 5 de noviembre de 2026.