Ebrard reconoce que su hijo vivió en embajada de Reino Unido: “No hubo ningún uso indebido de recursos”

Cuauhtémoc, Ciudad de México, México, 16 de abril de 2026. La doctora Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos en Conferencia de prensa matutina “Conferencia del Pueblo” en el Salón Tesorería de Palacio Nacional y enlace con Francisco Alfonso Durazo Montaño, gobernador Constitucional del Estado de Sonora y Alejandro Svarch Pérez, director general del IMSS Bienestar desde Sonora y con Alejandro Armenta Mier, gobernador Constitucional del Estado de Puebla; Rommel Pacheco Marrufo, director general de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) desde Puebla. La acompañan Marcelo Ebrard Casaubón, secretario de Economía; Guillermo del Río Ochoa, presidente de Index occidente y director de desarrollo de negocios y relaciones gubernamentales en Flex México; Carlos Gabriel Lerma Cotera, subsecretario de Ingresos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP); Noemí Juárez Pérez, subsecretaria de Educación Pública; César Iván Escalante Ruiz, procurador federal del consumidor (Profeco) y Miguel Ángel Elorza Vásquez, coordinador de Infodemia. Foto: Gabriel Monroy / Presidencia

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16.04.2025. Ciudad de México- El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, salió al paso de la investigación periodística que reveló que su hijo, Marcelo Patrick, residió durante un periodo en la Embajada de México en Reino Unido, y sostuvo que no existió ningún tipo de abuso ni uso irregular de recursos públicos.

Al referirse al tema, el funcionario reconoció el hecho y explicó que la situación ocurrió en el contexto de la pandemia de COVID-19, cuando su hijo se encontraba en el extranjero. “No veo en ello ningún abuso de mi parte, salvo la procuración de un papá por un hijo, no usamos ningún recurso indebidamente”, afirmó.

Ebrard detalló que fue la entonces embajadora de México en Reino Unido, Josefa González Blanco, quien ofreció apoyo para que su hijo pudiera permanecer en la sede diplomática en un momento complicado a nivel global. Según su versión, la exdiplomática le planteó que lo trataría “como a un hijo”, dadas las condiciones extraordinarias que se vivían en ese momento.

El contexto al que hace referencia corresponde a los meses más críticos de la pandemia, cuando múltiples países mantenían restricciones de movilidad, cierres parciales y limitaciones para viajes internacionales, lo que complicó la situación de ciudadanos en el extranjero, incluidos estudiantes y jóvenes.

La revelación sobre la estancia de su hijo en la embajada generó cuestionamientos sobre el posible uso de instalaciones oficiales para fines personales. Sin embargo, el propio Ebrard insistió en que no hubo privilegios indebidos ni recursos públicos destinados a su manutención.

Hasta ahora, no se ha informado de investigaciones formales por parte de autoridades sobre este caso, aunque el tema ha abierto debate público en torno al uso de espacios diplomáticos y los límites entre apoyo consular y situaciones personales de funcionarios de alto nivel.

Ebrard, quien ha ocupado distintos cargos en el servicio público, subrayó que su actuación se dio en un contexto excepcional y defendió que cualquier padre habría buscado proteger a su hijo en circunstancias similares. “Fue una situación extraordinaria y se actuó con responsabilidad”, reiteró.

El caso se suma a otros episodios recientes en los que el escrutinio público se ha centrado en el actuar de funcionarios y el uso de recursos del Estado, en un entorno donde la transparencia y la rendición de cuentas siguen siendo temas centrales en la agenda política.