#EdomexFeminicida: Sofía Madai, 11 años, fue encontrada sin vida a seis días de desaparecida

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02.10.2026 Edomex – Sofía Madai Calzada Calzada tenía 11 años. Era estudiante de primaria y había sido reportada como desaparecida en Tultitlán, Estado de México, el 26 de septiembre. Tres días después, el cuerpo de una menor fue localizado en una zona de predios baldíos junto a la carretera Chamapa-Lechería, en Cuautitlán Izcalli.

La Fiscalía General de Justicia del Estado de México confirmó posteriormente que se trataba de Sofía.

El hallazgo ocurrió el martes 29 de septiembre, en las inmediaciones del kilómetro 2.5 de la vía libre de la Chamapa-Lechería, a la altura de San Martín Obispo. Elementos de la Guardia Nacional acudieron como primeros respondientes y la Fiscalía mexiquense asumió las diligencias para establecer qué ocurrió con la niña, determinar las circunstancias de su muerte e identificar a quien o quienes resulten responsables.

La noticia confirmó uno de los escenarios que más temen las familias cuando una niña desaparece: que la búsqueda termine con la localización de la víctima sin vida. En el caso de Sofía, además, las autoridades todavía no esclarecen dónde ocurrió la agresión, cuánto tiempo permaneció desaparecida antes de ser asesinada y si existió algún vínculo entre su desaparición y el sitio donde fue abandonado su cuerpo.

Hasta este 2 de octubre no se había informado públicamente de personas detenidas por el caso como sueles suceder en el Estado de Mexico uno de las entidades federativas más letales para Las mujeres y la niñez.

.Tampoco se han dado a conocer oficialmente las circunstancias específicas de la muerte ni siquiera una clasificación jurídica definitiva como feminicidio.

Por ello, aunque el caso ha sido difundido públicamente como un posible feminicidio, corresponde a la Fiscalía establecer esa hipótesis conforme avance la investigación “si es que avanzan” señalan vecinos de la infortunaa niña

La reserva de información tiene una razón adicional: se trata de una víctima menor de edad. El Ayuntamiento de Cuautitlán Izcalli informó que mantendría bajo reserva los datos del expediente debido a que la investigación continúa y a las obligaciones legales de protección de niñas, niños y adolescentes.

La desaparición de Sofía comenzó en Tultitlán. La menor fue vista por última vez el sábado 26 de septiembre en la colonia Benito Juárez. Después de que sus familiares perdieron contacto con ella, se activó un boletín de urgencia y comenzó la búsqueda.

El desenlace ocurrió en un municipio distinto, Cuautitlán Izcalli, separado de Tultitlán por una zona densamente urbanizada y corredores industriales y carreteros. La localización del cuerpo en las inmediaciones de una carretera de alta circulación vuelve central para la investigación reconstruir los movimientos de la víctima durante las horas posteriores a su desaparición y determinar quién pudo trasladarla hasta ese punto.

La información inicial sobre el hallazgo generó incertidumbre debido a que el cuerpo fue reportado originalmente como el de una mujer joven cuya identidad no había sido establecida. El colectivo Lirios Buscadores difundió el hallazgo y posteriormente los procedimientos forenses permitieron confirmar que se trataba de Sofía Madai.

El caso se inserta en una crisis mucho más amplia. La desaparición de niñas, niños y adolescentes continúa representando uno de los principales problemas de violencia contra la niñez en México.

De acuerdo con el balance de la Red por los Derechos de la Infancia en México, durante 2025 se registraron 10 mil 707 reportes de desaparición de personas de 0 a 17 años y, al inicio de 2026, 2 mil 856 permanecían sin ser localizadas. La cifra de menores que continuaban desaparecidos aumentó 30.3 por ciento respecto de 2024, cuando eran 2 mil 192.

La dimensión de esos números permite entender que detrás de cada boletín de búsqueda existe una familia enfrentada a la incertidumbre y a una carrera contra el tiempo. En promedio, los reportes de 2025 equivalieron a cerca de 29 casos diarios de niñas, niños y adolescentes desaparecidos o no localizados, de acuerdo con datos retomados por La Jornada a partir de información de REDIM.

El Estado de México ocupa además un lugar particularmente relevante dentro de esta crisis. Un análisis de Red Lupa, elaborado con información del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, contabilizó 4 mil 153 personas que tenían menos de 18 años cuando desaparecieron y que estaban registradas como desaparecidas al 16 de mayo de 2026 en la entidad. El 60 por ciento correspondía a niñas.

Ese mismo análisis identificó que el grupo de 15 a 19 años concentra la mayor proporción de desapariciones dentro de los rangos de edad registrados en el Estado de México y que, entre las mujeres desaparecidas o no localizadas, el grupo de 15 a 19 años representa 22 por ciento. Aunque Sofía tenía apenas 11 años, su caso forma parte de un problema que afecta de manera diferenciada a niñas y adolescentes.

La magnitud estatal también puede dimensionarse con los datos oficiales de la Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de México. Un documento publicado en la Gaceta del Gobierno mexiquense señala que durante 2024 fueron reportadas 6 mil 462 personas desaparecidas en la entidad.

En materia de violencia feminicida, los datos oficiales muestran igualmente la gravedad del contexto. El Censo Nacional de Procuración de Justicia del INEGI reportó que durante 2024 las fiscalías estatales registraron 781 feminicidios consumados en el país y que el Estado de México concentró 9.7 por ciento de esos casos, el porcentaje más alto entre las entidades.

Además, documentos oficiales del Estado de México elaborados con información del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública registraron 40 presuntos casos de feminicidio entre enero y agosto de 2025 en la entidad. Para todo ese año, un reporte estatal posterior contabilizó 56 víctimas de feminicidio, frente a 76 en 2024, según datos del SESNSP utilizados en la documentación oficial mexiquense.

La violencia feminicida alcanza también a las menores. REDIM documentó 58 feminicidios de niñas y mujeres adolescentes durante 2025 y señaló que, entre 2015 y noviembre de ese año, se habían acumulado 884 feminicidios de niñas y adolescentes en México. Tres de cada diez de esos casos se concentraron en Estado de México, Veracruz y Jalisco.

Estos datos no permiten afirmar por sí mismos que todas las desapariciones de niñas estén relacionadas con feminicidios. Son fenómenos que deben analizarse por separado y caso por caso. Pero sí muestran el entorno de violencia en el que se produce la desaparición y muerte de Sofía Madai y explican por qué la investigación debe contemplar desde el primer momento las hipótesis relacionadas con violencia de género, cuando existan elementos para ello.

La legislación mexicana establece que la búsqueda de una persona desaparecida debe realizarse bajo el principio de máxima diligencia, mientras que tratándose de niñas y adolescentes deben aplicarse además criterios de protección reforzada. La existencia de un reporte de desaparición no puede reducirse a la espera pasiva de que aparezcan nuevos indicios: requiere acciones de búsqueda, investigación y coordinación institucional.

En el caso de Sofía, ahora la prioridad es esclarecer la secuencia completa de los hechos. La Fiscalía deberá establecer cómo salió de Tultitlán, qué ocurrió durante el periodo en que permaneció desaparecida, dónde murió, quién tuvo contacto con ella y quién trasladó su cuerpo hasta las inmediaciones de la Chamapa-Lechería.

También será fundamental conocer el resultado de los estudios forenses, porque permitirán determinar la causa y el mecanismo de muerte, así como establecer una línea temporal que pueda ser confrontada con registros de cámaras, teléfonos, testimonios y otros elementos de investigación.

La localización de Sofía no significa el cierre de su búsqueda. Para su familia comienza otra etapa: conocer qué ocurrió y conseguir justicia. Y para las autoridades, la obligación de transformar el hallazgo de una niña asesinada en una investigación capaz de identificar y llevar ante la justicia a quienes resulten responsables.

Mientras tanto, el caso vuelve a exhibir la dimensión humana detrás de las cifras de desaparición infantil en México que se han incrementado en los últimos meses.

Son miles de nombres que aparecen en boletines de búsqueda y cientos de familias que siguen esperando respuestas. En el caso de Sofía Madai, esa espera terminó con la confirmación de su muerte; ahora falta esclarecer por qué una niña de 11 años desapareció y quién decidió arrebatarle la vida.