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27.10.2026., EUA.- Una investigación federal en El Paso, Texas, llevó a la acusación de 13 personas señaladas por presuntamente transportar vehículos robados en Estados Unidos hacia México para entregarlos a organizaciones criminales. Entre los imputados se encuentran dos mexicanos, mientras que las autoridades reportaron la recuperación de 29 vehículos valuados en aproximadamente un millón 137 mil dólares.
El anuncio fue realizado el 26 de octubre por la Fiscalía Federal del Distrito Oeste de Texas, que informó sobre una operación dirigida a desarticular una presunta red dedicada al robo y traslado transfronterizo de automóviles.
De acuerdo con la investigación, los vehículos eran sustraídos en distintas zonas de Estados Unidos, incluidos automóviles particulares y unidades de compañías de alquiler. Posteriormente, eran trasladados a El Paso para cruzarlos a territorio mexicano, donde presuntamente serían entregados a integrantes de grupos criminales.
Entre las 13 personas acusadas figuran Pablo Frías y Pilar Bernabeth Méndez Rivas, identificados como ciudadanos mexicanos. Los otros 11 imputados son ciudadanos estadounidenses, según la información difundida por las autoridades federales.
La investigación comenzó durante la primavera de 2026, cuando las autoridades identificaron un patrón de robo y traslado de vehículos. Entre las unidades recuperadas había camionetas deportivas utilitarias, vehículos de alquiler y camionetas tipo pickup, algunas con características de blindaje.
Las autoridades estadounidenses sostienen que los automóviles presuntamente eran destinados a organizaciones criminales que operan en México y que están vinculadas con actividades ilícitas como el narcotráfico, el tráfico de personas y la extorsión. Sin embargo, la información pública sobre el caso no establece que todos los vehículos recuperados hayan sido entregados directamente a un cártel específico.
La investigación contó con la participación de diversas agencias federales, entre ellas Investigaciones de Seguridad Nacional, el FBI, la Administración para el Control de Drogas, la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos, y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza. También colaboraron autoridades estatales y locales de Texas.
Los acusados enfrentan cargos federales relacionados con el transporte interestatal de bienes robados. De acuerdo con la Fiscalía, las personas declaradas culpables podrían recibir penas de hasta 10 años de prisión, dependiendo de los cargos y de las circunstancias de cada caso.
La dependencia precisó que las imputaciones no equivalen a una declaración de culpabilidad y que los acusados deben ser considerados inocentes mientras no se demuestre lo contrario ante un tribunal.
El caso pone bajo investigación una modalidad de tráfico transfronterizo que conecta el robo de vehículos en Estados Unidos con su presunto aprovechamiento por organizaciones criminales en México. Las autoridades mantienen abiertas las indagatorias para determinar el alcance de la red, la participación individual de los señalados y el destino de las unidades recuperadas.

