EEUU no necesita el T-MEC declara Donald Trump.

*Cuestiona su impacto en la economía estadounidense.

13.01.2026 Washington, EUA.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a colocar al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en el centro del debate económico al declarar que el acuerdo comercial “no es tan importante” para el crecimiento del país. Durante un encuentro con empresarios en Washington, Trump aseguró que el tratado ha sido sobrevalorado y que la economía estadounidense depende más de su mercado interno que de los compromisos internacionales.

“El T-MEC no es tan importante como lo quieren hacer ver. Nuestra fuerza está en el consumo interno y en la capacidad de producir aquí lo que necesitamos. No vamos a depender de acuerdos que muchas veces benefician más a otros que a nosotros”, afirmó el mandatario. Sus palabras generaron inquietud en México y Canadá, países que han defendido el tratado como un instrumento clave para la estabilidad regional.

El T-MEC, que entró en vigor en julio de 2020, sustituyó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y regula un intercambio comercial que supera los 1.5 billones de dólares anuales entre los tres países. Según datos de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, México y Canadá concentran más del 28 por ciento de las exportaciones estadounidenses y son destino de más de 600 mil millones de dólares en bienes y servicios cada año. En el caso de México, el comercio bilateral con Estados Unidos alcanzó en 2025 un valor de 798 mil millones de dólares, consolidando al país como su principal socio comercial.

Las declaraciones de Trump contrastan con las cifras oficiales. El Departamento de Comercio reportó que en 2025 más de cinco millones de empleos en Estados Unidos dependieron directamente de las exportaciones hacia México y Canadá. Además, sectores como el automotriz, el agrícola y el tecnológico han encontrado en el T-MEC un marco que garantiza reglas claras y acceso preferencial a los mercados vecinos.

En México, la reacción fue inmediata. La Secretaría de Economía subrayó que el T-MEC es fundamental para la estabilidad de la industria nacional y recordó que más del 80 por ciento de las exportaciones mexicanas tienen como destino Estados Unidos. “El tratado no solo es importante, es vital para millones de empleos en nuestro país”, señaló la dependencia en un comunicado.

Canadá también expresó preocupación. El ministro de Comercio Internacional advirtió que cualquier intento de minimizar el acuerdo podría generar incertidumbre en las cadenas de suministro y afectar la inversión extranjera. “El T-MEC es la columna vertebral de nuestra relación económica con Estados Unidos y México”, dijo.

Trump, sin embargo, insistió en que el tratado ha sido utilizado como un símbolo político más que como un motor real de crecimiento. “No necesitamos depender de acuerdos que limitan nuestra soberanía. Estados Unidos puede crecer por sí mismo”, declaró.

Los analistas económicos advierten que, aunque el presidente minimice su importancia, el T-MEC sigue siendo un instrumento clave para la región. El Banco Mundial estima que el tratado ha permitido un incremento de hasta 3 por ciento en el PIB combinado de los tres países desde su entrada en vigor. En el caso de México, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía reportó que el 35 por ciento de la inversión extranjera directa en 2025 provino de empresas estadounidenses que operan bajo el marco del T-MEC.

La postura de Trump abre un nuevo frente de incertidumbre en la relación comercial de América del Norte. Mientras los datos duros muestran que el tratado sostiene millones de empleos y miles de millones de dólares en intercambio, el discurso presidencial apunta a restarle peso político y económico. El desenlace dependerá de si sus palabras se traducen en acciones concretas o si se mantienen como parte de su narrativa de fortalecimiento del mercado interno.