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07.03.2026 EU.- El gobierno de Estados Unidos aseguró que actualmente no tiene la capacidad administrativa ni tecnológica para devolver miles de millones de dólares en aranceles cobrados a importadores, aun cuando tribunales federales ordenaron el reembolso de esos pagos tras considerar que fueron aplicados de manera ilegal.
La declaración fue presentada por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) ante el Tribunal de Comercio Internacional, en medio de una creciente disputa legal por los gravámenes impuestos durante la política comercial del presidente Donald Trump. La agencia afirmó que, con los sistemas actuales, le resulta imposible procesar los reembolsos de manera inmediata.
De acuerdo con documentos judiciales, el monto total recaudado por esos aranceles asciende aproximadamente a 166 mil millones de dólares, producto de millones de operaciones comerciales realizadas por más de 330 mil importadores.
El conflicto surge después de que la Corte Suprema de Estados Unidos invalidó el uso de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional para imponer tarifas globales a productos importados, al considerar que el Ejecutivo excedió sus facultades al aplicarlas. Tras ese fallo, un tribunal federal ordenó iniciar el proceso de devolución de los recursos cobrados.
Sin embargo, autoridades aduaneras argumentaron que el volumen de transacciones involucradas es “sin precedentes” y que procesar manualmente los reembolsos afectaría gravemente la operación de la agencia y sus tareas habituales de control comercial y fronterizo.
El caso ha generado preocupación entre empresas y especialistas en comercio internacional, ya que miles de compañías buscan recuperar el dinero pagado por los aranceles declarados ilegales. Analistas estiman que la batalla legal por estos recursos podría convertirse en una de las mayores disputas fiscales en la historia reciente del comercio estadounidense.
Mientras tanto, los tribunales continúan evaluando cómo deberá ejecutarse el fallo y si el gobierno federal tendrá que diseñar un mecanismo especial para cumplir con los reembolsos, en medio de presiones de empresas importadoras que reclaman la devolución de los montos pagados durante la vigencia de la política arancelaria.













