Ejecutan a ciudadano en Minneapolis: nueva tragedia atribuida a ICE .

*Se trata del segundo caso en pocas semanas, lo que intensifica el debate sobre el uso de la fuerza y la actuación de esta agencia federal.

24.01.2026 Minneapolis, Minnesota.- La ciudad de Minneapolis enfrenta nuevamente un episodio de violencia institucional tras la ejecución de un ciudadano estadounidense a manos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) luego de que lo habían sometido y golpeado entre varios agente de ICE.

El hecho ocurrió durante una de las decenas de manifestaciones masivas que se están registrando contra ICE, en la que el hombre fue sometido y posteriormente abatido a tiros, según confirmó el jefe de la Policía local, Brian O’Hara, en declaraciones al Minnesota Star Tribune.

El Departamento de Seguridad Nacional, dijo que el hombre baleado mientras lo sostenían en el suelo entre varios agentes, portaba un arma de fuego y cargadores, aunque testigos y videos que circulan en las plataformas evidencian que ya estaba totalmente reducido cuando recibió los disparos.

La versión oficial es cuestionada por organizaciones civiles y defensores de derechos humanos, quienes señalan que se trata de una ejecución extrajudicial y exigen una investigación independiente.

La tensión se trasladó de inmediato a las calles. Decenas de personas se congregaron en el sitio del tiroteo, donde agentes federales lanzaron gas lacrimógeno para dispersar a los manifestantes.

La indignación se extendió rápidamente por redes sociales, con imágenes y videos que documentan el momento del ataque y la reacción de la comunidad.

Este caso se suma al asesinato de Renee Nicole Good, ciudadana estadounidense de 37 años, ocurrido apenas dos semanas antes también en Minneapolis, cuando un agente de ICE disparó contra ella durante una redada.

El crimen de Good desató protestas masivas y llamados internacionales, incluyendo la exigencia de Naciones Unidas de realizar una investigación independiente.

La reiteración de hechos violentos en tan corto tiempo ha convertido a Minneapolis en epicentro de la protesta nacional contra las políticas migratorias de la administración Trump. Miles de personas han salido a las calles con consignas como “ICE fuera para siempre”, denunciando lo que consideran una escalada de abusos, acosos hasta de niñas , niños y adolescentes, y un patrón devacisos con uso excesivo de la fuerza.

El gobernador de Minnesota calificó el hecho como “repugnante” y pidió esclarecer responsabilidades.

Mientras tanto, el gobierno federal sostiene que los agentes actuaron en legítima defensa, una postura que ha profundizado la polarización política y social.

La presión es creciente sobre el Congreso para revisar los alcances de ICE y limitar su intervención en operativos internos se ha intensificado.

La tragedia de Minneapolis no solo revive el trauma de casos anteriores de violencia policial, como el de George Floyd en 2020, sino que también plantea un nuevo desafío para la relación entre ciudadanía y fuerzas federales.

La exigencia de justicia y transparencia se ha convertido en el eje de las movilizaciones masivas que, según líderes comunitarios, continuarán hasta que se garantice la rendición de cuentas.