EL AUMENTO EN TRANSPORTE PÚBLICO;CATALIZADOR DE PROBLEMAS SOCIALES

CAFÉ DE MAÑANA
Por José Luis Enríquez Ambell

Históricamente —no solo en Veracruz, sino en el país— el aumento en el precio del transporte público ha sido un catalizador de conflictos en lo social, económico y político, caracterizado por diferencias y problemas entre la necesidad de modernización de los transportistas y la economía familiar de los usuarios, y esto de manera especial en zonas conurbadas y áreas metropolitanas.

El primer problema es el impacto en el gasto y la calidad de vida de usuarios, fenómeno que afecta al ingreso familiar, pues el aumento, como todo incremento tarifario, supera a la inflación —sobre todo al inicio del año y en la cuesta de enero—, situación que golpea de manera directa el presupuesto de las familias de menores ingresos.

Veamos pues: en la zona metropolitana de la CDMX y el Estado de México, en 2025 se dio un aumento en el transporte público del 16 %, que provocó reacciones; así que el 33 % que se dio en Xalapa – de 9 a 12 pesos – no podía dejar de causar reacción.

Aplicar este tipo de aumentos conlleva que también se expliquen razones y beneficios, lo que parece que no sucedió a tiempo o de forma previa; es decir, “aplica pero no explica”, y eso, creo, le sucedió a quienes debieron haber operado el asunto, que ha llevado a tener que aclarar y precisar el aumento autorizado solo en Xalapa.

La población en su conjunto, no solo los usuarios, observamos la mala calidad y las condiciones de las unidades de transporte, que contrastan con el costo elevado por el incremento, situación que además no contribuye a la modernización de los vehículos ni brinda mayor seguridad, y creo que en este sentido los actores habrían de estar de acuerdo en su reconocimiento.

Lo anterior puede seguir causando protestas y otras reacciones que el aumento – “tarifazo” – ha provocado a través de expresiones entre la comunidad usuaria, y otros actores, y que se espera no suban de tono.

Una realidad también es que el modelo de concesión del transporte, operado por particulares (concesionarios), quienes presionan al gobierno para subir tarifas ante el aumento del combustible y los costos directos e indirectos de operación, con el sueño y engaño de modernizar todas las unidades —y reemplazarlas por autobuses seguros, nuevos y hasta ecológicos—, solo ha generado en las últimas décadas una amplia desconfianza de la población usuaria, que son cientos y miles de personas que se trasladan diariamente, sobre todo en las siete zonas metropolitanas de Veracruz.

Todos esos escenarios se traducen en la alta necesidad de diálogo y acuerdos que tienen las autoridades del gobierno estatal y los concesionarios, “sin que exista algún representante de los usuarios en la mesa de discusión por el aumento de las tarifas, lo que incrementa la posibilidad de todas las acusaciones y hasta de incitación a la violencia”, sin que esto sea una herramienta válida ni necesaria para atender de manera resolutiva este fenómeno social.

Un elemento que aprovecho citar en este tema del transporte público es la falta de planeación para renovar las unidades viejas, como ahora ya lo empezó a realizar la Gobernadora Nahle en sitios conurbados como Veracruz – Boca del Río, con la “Línea Ulúa”, que además de ayudar a aliviar el problema de la movilidad, abate también la contaminación y la inseguridad, y con ello da a las personas de menos recursos la posibilidad de utilizar un mejor servicio en sus traslados.

DE SOBREMESA

El endurecimiento original por presiones de parte de Donald Trump sobre la seguridad y el comercio bilateral entre EEUU y MÉXICO habrá de llevar a la opinión pública a reconocer que la Presidenta Claudia Sheinbaum ha logrado ir tejiendo una estrategia con un enfoque directo con su homólogo del vecino país del norte, y en donde sus secretarios de Relaciones Exteriores (Juan Ramón de la Fuente), Economía (Marcelo Ebrard) y Seguridad (Omar García), con mayor visibilidad, han contribuido a través de los buenos oficios para enlazar una comunicación permanente con sus homólogos, lo que beneficia a la armonía en la relación binacional, posturas que muestran el buen entendimiento entre los dos mandatarios.

UN CAFÉ LECHERO LIGHT

Además de los frentes fríos que azotan a la entidad veracruzana, bien harían actores políticos desde todos los sitios del poder legislativo local y federal en evitar críticas y pasar a las ideas que aporten el mayor y mejor ánimo social, pues la época demanda solidaridad y propuestas que abonen a favor de la población.

Los golpes bajos y las intrigas ni alivian ni construyen, ¿ o no es así Señoras y Señores Legisladoras y Legisladores ?

¡ES CUANTO!

 

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