*Café de Mañana.
/ Por José Luis Enríquez Ambell
La ley laboral federal, en su artículo 74, establece los días de descanso y así es como nacen los días de puente en el calendario en México; incluso esta norma nació desde tiempos del presidente Benito Juárez, época en la que se expidió la Ley sobre días festivos y civiles.
Esto significa que, además e independientemente de los domingos, hay fechas que se establecen en la norma, como por costumbres, en inhábiles.
Es el caso del venidero lunes 2 de noviembre (Todos Santos) y, dos semanas después, con el Buen Fin 2026, se llevará a cabo del viernes 13 al martes 17 de noviembre, abarcando un total de cinco días de promociones, y el descanso obligatorio por la conmemoración del día 20 de noviembre (116 aniversario de la Revolución Mexicana), que lleva a recorrer al lunes 16 de noviembre y que, según lo marca la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo.
Dicho de otra manera, en esos días y fechas NO despachan habitualmente las oficinas públicas —desde la esfera administrativa— y empresas privadas y, en algunos casos, el comercio, con la excepción de los asuntos urgentes, sobre todo en entidades públicas que tengan en razón de la atención insustituible, como la salud, seguridad pública, protección civil y la Fiscalía General de Justicia en lo local y federal.
Es importante destacar que hay días NO laborables basados en las costumbres y las fiestas relacionadas con los usos y creencias religiosas, e incluso por festejos en las condiciones de trabajo de algunas oficinas que así se han pactado.
Ahora bien, el “Buen Fin” es un periodo que aviva la economía con la movilidad de mayor flujo, además de ayudar a que la población adquiera bienes y servicios a precios más bajos que su costo de venta normal, y no solo en el ámbito formal.
Este hecho impacta en favor de los negocios en busca de incrementos en las ventas y del ahorro en quienes van en busca de compras, comparables al “Black Friday” en EE. UU., aunque este solo es un día para la Unión Americana (viernes 27).
Muchas tiendas extenderán sus ofertas a lo largo del fin de semana en México, “en una especie de convivencia entre el comercio formal e informal”.
Y es que el punto es que, igual en esta “economía formal”, hay un universo paralelo: “la informalidad”, que de hecho es más grande que el grupo de la economía formal. Lo que es una realidad es que ambas caminan en un sentido común: “apoyar la economía familiar”.
Y es ahí en donde el sector gobierno, desde sus tres niveles, “se espera garantice el máximo respeto a los derechos del consumidor”.
Y es que este programa está diseñado para que caiga en quincena o coincida con la primera parte del pago de aguinaldos y que tenga las mismas fechas que el puente por el 116 aniversario de la Revolución Mexicana, e incentive a la economía formal y, de rebote, a la informal.
Y en todos estos universos aparece una figura o fenómeno que ha venido creciendo a pasos agigantados: “la estafa digital por reservaciones en hoteles”, y en Veracruz igual se ha venido elevando.
Durante este año, y en especial durante la temporada del carnaval, Semana Santa y el verano, “ha crecido la lista de hoteles que han sido objeto de fraudes en las reservaciones realizadas a través de páginas y portales digitales”.
Este golpe a la economía social se suma igual al incremento de opciones de competencia para la hotelería formal, derivadas de plataformas como Airbnb.
En hoteles ubicados en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río y en el centro histórico del puerto, “se han reportado múltiples casos de fraude por reservaciones en páginas apócrifas”, que no pertenecen ni están reconocidas por los hoteles —incluso de cadenas internacionales—, lo que es una preocupación tanto para los defraudados como para los prestadores de servicios, “y debería también preocupar a las autoridades turísticas”, al menos.
Algunos hoteleros han venido advirtiendo a la población sobre la necesidad de evitar caer en este tipo de fraudes al buscar descuentos en internet, pues esas supuestas ofertas terminan resultando muy costosas para el bolsillo y la economía de las familias. En los últimos meses, esta práctica creció, y en la recta final del año nos lleva a tener que advertir a la población: extreme cuidado.
Todo apunta a la existencia de toda una red de estafadores digitales que opera de manera internacional.
Y es que, además de páginas falsas, igual utilizan llamadas telefónicas con personal que se hace pasar por ejecutivos de ventas. Para dar confianza, llegan a usar WhatsApp, enviar las fichas de abono y pedir que los depósitos sean en efectivo en cuentas bancarias o en comercios bien establecidos, como tiendas de conveniencia.
Estas operaciones terminan por asestar un contundente golpe a la economía de la población ingenua que cae en la trampa.
Los prestadores de servicios y las autoridades de turismo en Veracruz —de niveles estatal y municipales— creo no harían mal si articulan campañas de advertencia junto con el sector federal para evitar que más personas pierdan dinero al reservar en sitios no oficiales.
Conozco a turistas y huéspedes que han sido víctimas de estos fraudes. Los delincuentes emiten capturas de pantalla para simular reservaciones, pero al llegar a la recepción de los hoteles se descubre el engaño. Se trata de un fraude montado hasta con logotipos, imágenes y los formatos de las páginas legítimas —simuladas— de hospedaje, así como vuelos y servicios turísticos, pero sin ninguna validez.
DE SOBREMESA
La forma en que operan suele ser muy similar: cualquier persona que visita internet recibe una publicidad con supuestas ofertas que, al dar clic, redirigen a páginas falsas.
Aquí, la intención de poner a Veracruz de moda a través del eslogan oficial del estado lo podría colocar y hasta verse empañada si no se actúa contra estas prácticas de fraude digital oportunamente.
Y aquí es fundamental que las autoridades y prestadores de servicios articulen esfuerzos informativos para exhortar a la población y verificar que las páginas desde donde hagan reservaciones sean auténticas.
“Las ofertas demasiado buenas para ser verdad casi siempre son un fraude, en estos casos”.
¡ES CUANTO!

