*El Ágora
/Octavio Campos Ortiz/
Más allá del distópico filme “cuando el destino nos alcance”, donde la oligarquía en un régimen totalitario fabrica galletas a base de cuerpos humanos para alimentar a la población, México vive una profunda crisis estructural que puede provocar un estallido social no previsto por el gobierno.
Desoyó el despertar de la generación Z y sus inconformidades, así como el descontento de la población por la violencia y corrupción que generan el crimen organizado y el latrocinio de los políticos de la 4T.
Cebados en la supuestas bondades del proyecto político del obradorato, en el método mesiánico para administrar la pobreza y el deseo de perpetuarse en el poder mediante el clientelismo electoral de los programas asistencialistas, las autoridades han descuidado la implementación de verdaderas políticas públicas que generen crecimiento, desarrollo y bienestar.
El no tan lejano destino apocalíptico lo niegan en este sexenio, pero con más de un año en el timón de la nación, México sufre el estancamiento de la economía y las expectativas de recuperación son escasas, no se vislumbra el control de la inflación, hay poca inversión por falta de certeza jurídica y mayores costos para las empresas.
Pemex tiene una deuda de cien mil millones de pesos -convertida en deuda pública-, y adeudos a proveedores por 500 mil millones de pesos; la CFE mantiene incertidumbre en las reglas de inversión, hay freno a la participación privada y no cuenta con proyectos para ampliar la infraestructura. La deuda pública se incrementó en 53.6 por ciento del PIB.
Con cifras engañosas, venden la idea de que somos el segundo país con menos desempleo, cuando la realidad es que esa numeralia incluye el desempleo informal -que soporta el sesenta por ciento de la economía nacional, sin pagar impuestos y sin salarios justos ni prestaciones-, por el contrario, se incrementó el desempleo y el año pasado se registró la mayor pérdida de fuentes de trabajo en la historia, luego del cierre de 24 mil 367 negocios formales.
El empresario farmacéutico Xavier González Zirión hizo un descarnado pero realista pronóstico para este año: vaticinó un crecimiento de entre 0.5 y 1 por ciento, una inflación del 4.2 por ciento, mayor recaudación, pero que no alcanza para cubrir el déficit púbico, salario mínimo que acaba con la competitividad empresarial y estarán en riesgo 500 mil empleos.
El endeudamiento interno será de 1.8 billones de pesos. A pesar de ello, tuvo confianza en que, con la confluencia de esfuerzos de todos los sectores sociales, se logre el cambio, porque no hay sociedad que aguante tanto.
El problema no es ya de humor social, sino de hartazgo ciudadano. La irrupción de la generación Z es un primer llamado a evitar la autocracia del poder, que recuerden las recientes manifestaciones en Irán, la mayor expresión de descontento desde las revueltas de 2022; son protestas por crisis económica y rechazo político al Estado islámico, la proclama fue “muerte al dictador”. El tigre anda suelto, ¿el destino nos alcanzará?
Apostilla: El gobierno de la ciudad estableció una nueva política de recolección de basura con la finalidad de ordenar los desechos, frenar el efecto invernadero y contribuir a disminuir el calentamiento global. Sin embargo, esta estrategia puede fracasar si no se cuenta con un programa integral que propicie una cultura ciudadana de limpieza urbana. La recolección debe ser consecuencia de la toma de conciencia de no ensuciar nuestro espacio vital.
Alguien dijo, la ciudad más limpia no es la que tiene más camiones recolectores ni más barrenderos, sino la que tira menos basura. Ese es el quid del asunto
Mientras el gobierno no aliente la cultura ciudadana de no ensuciar calles, banquetas, parques y espacios públicos, de nada servirá ordenar la recolección.
Por otra parte, ¿se cuenta con la infraestructura para esa recolección, se tienen los camiones con los contenedores para cada tipo de desperdicio, se ha capacitado a los trabajadores de limpia para que ya no avienten indistintamente al mismo depósito la basura, ya metieron en cintura al líder de los barrenderos para que cumpla con sus obligaciones y no grille para ser líder de los burócratas? De no cumplir con esas premisas, veremos la negativa de llevarse la basura, pero cada vez habrá más tiraderos en calles y lotes baldíos.











