El futuro de la educación

Banner

*El Ágora .

/ Octavio Campos Ortiz /

La educación en México está en crisis. El sistema se ve rebasado por un mundo globalizado que utiliza nuevas herramientas tecnológicas para difundir el conocimiento -tenemos planes de estudio del siglo XIX, con maestros del siglo XX para alumnos del siglo XXI-, lo que hace menos competitivos a los estudiantes de todos los niveles frente a los del del primer mundo, incluso los universitarios y posgraduados no son aptos para atender la oferta laboral. Las actuales instancias escolares ya no ofrecen una mejor calidad de vida ni responden a las necesidades “aspiracionales” de los egresados, no cuentan con nada. Sin embargo, hoy la educación privada puede ser la opción para cumplir la promesa de valor, de ser alguien en la vida, como decían los padres de anteriores generaciones.

Los colegios privados, en opinión de Rafael Agüero y de Adrián Garza, pueden ser el pilar para el desarrollo del país, y cerrar la brecha frente a los países del primer mundo con educación de calidad. Los directivos de KPTA Estrategia Educativa y de mattilda -ecosistema de gestión integral educativa-, coinciden en que es fundamental mejorar la oferta educativa y reconfigurar el modelo para atender la nueva realidad y alentar nuevas aptitudes en el alumnado. Hay que cerrar la brecha generacional entre maestros y alumnos para que cuenten con las mismas herramientas.

La educación privada representa uno de los soportes del sistema educativo nacional. En México existente poco más de 20 mil instituciones particulares que atienden a más de cinco millones de estudiantes, por lo que constituye un sector estratégico para el crecimiento educativo y económico del país. La Encuesta Nacional de Egresados revela que hay mayores niveles de empleabilidad en quienes concluyen sus estudios en instituciones privadas y alrededor del 53 por ciento de los egresados consigue empleo antes de finalizar su formación profesional. Esto es importante porque en un mundo globalizado y más tecnificado es fundamental contar con nuevas herramientas del conocimiento, la utilización de la Inteligencia Artificial y adaptarse a la transformación digital.

Sin embargo, la propia educación privada enfrenta los retos de una crisis que arrastra desde el 2020. Por la pandemia, se perdieron 300 mil lugares en las escuelas no públicas y hasta el nuevo ciclo escolar se podrá recuperar esa matrícula; hoy los colegios tienen una ocupación del 70 por ciento de sus aulas. Pero también hay otros factores que afectan a ese sector, como la disminución de la tasa de natalidad -menos alumnos-, la movilidad poblacional, el incremento de la competencia, la presión económica sobre las familias la acelerada transformación digital, lo que obliga a replantear la oferta educativa. También las instituciones privadas deben reformar su modelo de gestión, de comunicación, de admisión y de permanencia escolar. El 85 por ciento de los ingresos de las escuelas provienen de las colegiaturas, pero enfrentan la morosidad en los pagos. Por otro lado, está el crecimiento en un 300 por ciento del homeschooling -educación en el hogar-, lo que desplaza la educación presencial o semipresencial.

¿Cómo atender la exigencia de dar educación de calidad, con apego a la transformación digital y el uso responsable de la Inteligencia Artificial, con maestros capacitados y transparentes y adecuarse a las necesidades económicas de los padres de familia?

Del 5 al 7 de noviembre se celebrará en México el 9º. Congreso Internacional de Marketing Educativo (CIMEDU9) encuentro especializado para propietarios, rectores, directores generales, responsables de admisiones, mercadotecnia, comunicación y desarrollo institucional de escuelas privadas. KPTA Estrategia Educativa y la plataforma mattilda coordinarán 12 talleres que permitirán a los líderes educativos encontrar soluciones prácticas para enfrentar retos mediante estrategias de marketing educativo, inteligencia artificial, automatización, innovación, experiencia del estudiante y transformación institucional.

Crisis en el sistema educativo hay, pero parece que solo a los colegios particulares interesa impulsar, desde la educación, el desarrollo del país y preparar mejores estudiantes para su inclusión en el mundo globalizado y tecnológico que vivimos.

Apostilla: Más con buena voluntad que eficiencia, el alcalde de Álvaro Obregón, Javier Joaquín López Casarín, inició un operativo para impedir que vehículos de todo tipo se estacionen en la Avenida Vasco de Quiroga, que conecta Tacubaya con Santa Fe. Puso sus mantas preventivas y arrancó con elementos de tránsito, patrullas, camionetas y grúas. Sin embargo, conforme pasan los días, regresa el ciudadano a estacionarse en tan importante vía ante la mirada complaciente de los uniformados o empleados de la alcaldía. No todo es culpa de las autoridades, es la idiosincrasia del mexicano que, mientras no vea afectado su bolsillo con multas cobrables o el aseguramiento de su vehículo, no despejará la avenida, la cual cree extensión de su casa. Hace falta más energía y medidas drásticas, porque si es urgente hacer más transitable Vasco de Quiroga.