El Mundial de Futbol logró neutralizar la polarización social

*A los aficionados reales a este deporte no les preocupa ingresar al estadio, pueden seguir la competencia a través de otros medios: Hugo Luis Sánchez Gudiño, de la Facultad de Estudios Superiores Aragón.

/Leonardo Frías Cienfuegos/ UNAM/

Lo que logró este Mundial de Futbol no lo consiguió un discurso, un mensaje político o la propia religión: la pacificación, un paréntesis que ha conseguido neutralizar por un breve espacio la polarización social, sobre todo cuando juega la selección nacional mexicana, consideró Hugo Luis Sánchez Gudiño, académico de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón.

Es decir, ha anulado temporalmente la disputa entre distintas tendencias ideológicas y políticas, prosiguió el universitario. También, de alguna manera, “pudo contrarrestar esa guerra, digámoslo así, entre un sector de clase media alta y uno mayoritariamente popular”.

“Ambos sectores se han hermanado en estos partidos de futbol, se han unido, hubo una fraternidad de clases sociales. Entonces, sí, este deporte resulta ser un fenómeno de entretenimiento, de cultura de masas, pero también un termómetro social, que ha logrado una identidad y unidad nacional”.

Empero, el doctor en Ciencia Política por esta Universidad atajó: “Obviamente, esto es temporal; esto sólo se mantendrá hasta el momento en que los triunfos se conviertan en derrotas. Entonces veremos el efecto contrario”.

Cuando el equipo fracasa o pierde, la gran masa de afición también sale a las calles, pero no a festejar, sino a reclamar, enardecida. Y este enojo social lo traduce en violencia, tanto vandálica como en los famosos gritos homofóbicos.

¿Vas al Ángel o al estadio?

El también académico de la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales mencionó que un rasgo muy destacado en este primer certamen global de futbol, de organización trinacional es que, a diferencia de los anteriores, todo tiene un precio y muy elevado.

Sin embargo, pese a los altos costos para ingresar a un estadio y a toda la cantidad de productos que ofrece esta vitrina mundialista, “anticipamos que esto no ha sido un obstáculo para que la gran masa ciudadana se conectara con esta competencia, hiciera su propia fiesta y su propia celebración.

“Al gran público, a las grandes masas de seguidores, que son realmente los fanáticos y los aficionados de corazón a este deporte, no les preocupa ingresar al estadio. Ellos pueden seguir la justa en la televisión, en su tableta, en un celular o por medio de otros medios o mecanismos”, aclaró.

“Esas grandes masas ciudadanas pueden ver en una plaza pública el partido, los juegos de México y después de las transmisiones celebrar la fiesta, ya sea en el Fan Fest de FIFA en el Zócalo, a las afueras del estadio, en el Ángel de la Independencia o en algunas de las plazas ya emblemáticas de nuestro país, tanto en Ciudad de México como el resto de la República”.

En todos ha habido protestas

Sánchez Gudiño explicó que tanto en el Mundial de México 1970 como en el de 1986 hubo movimientos sociales críticos al gobierno y ahora correspondió, preponderantemente a las madres buscadoras, entre otros colectivos, que tienen demandas muy concretas, específicas y que de manera justa reclaman ayuda y solución.

“En 1970 estaban muy frescos los acontecimientos de la noche de Tlatelolco de 1968, o sea, la ciudadanía tenía la herida abierta, entonces había protestas y críticas al gobierno, al presidente Gustavo Díaz Ordaz. Todavía se recuerda una enorme silbatina cuando él inauguró el certamen en el Estadio Azteca”.

De la misma forma, describió: “El Mundial de México 86 fue un encuentro del que salíamos de los sismos que habían ocurrido. Se fraguó un movimiento social urbano, tanto de ciudadanos como de otras comunidades que perdieron sus bienes e inmuebles, pero también había un movimiento político a nivel general. La propia UNAM, en ese momento, vivía un movimiento estudiantil muy importante. La ahora presidenta Claudia Sheinbaum fue parte de éste, era estudiante e integrante de ese movimiento juvenil de la época”.