*Se niega a disculparse y amenaza con denunciarlo por violencia política de género
08.07.2026 Lejos de dar por terminada la polémica desatada por sus comentarios racistas contra el futbolista francés Kylian Mbappé, la senadora paraguaya Celeste Amarilla elevó el tono de la confrontación al responder públicamente a la carta del delantero, exigirle una disculpa y advertir que podría emprender acciones legales en su contra por presunta violencia política de género.
La legisladora, quien ha sido objeto de una ola de críticas internacionales por los mensajes que publicó en la red social X tras la eliminación de Paraguay en los octavos de final de la Copa Mundial 2026, difundió una extensa carta abierta en la que aseguró que su conflicto no es con Francia, sino exclusivamente con el capitán de la selección francesa.
*Bruto, no aprendió ni a escribir; en vez de leche materna chupaba cocos y lo más instruido que escuchó eran chimpancés”, escribió Amarilla en un mensaje en X que luego borró
En la misma publicación agregó:”Le hubieras mostrado el dedo, Orlando Gill; yo lo hago en el Senado y no pasa nada.”
Posteriormente, al defenderse de las críticas, reconoció que el mensaje era racista, aunque intentó justificarlo diciendo:
“No tengo por qué darle mis disculpas. Ese fue un desatino… es un patrón que detesto y lo aprendido es para una persona de 62 años que vivió en aquella sociedad donde decir ‘negro de mierda’ era lo más común. Yo me estoy deconstruyendo y construyendo una nueva Celeste Amarilla
“Nada con Francia, el problema es contigo”, escribió Amarilla al inicio de su segundo mensaje, donde recordó que estudió durante 15 años en un colegio francés, afirmó admirar la cultura de ese país y aseguró que incluso suele pasar temporadas vacacionales en territorio francés. Según la senadora, sus publicaciones no pretendían atacar al pueblo francés, sino responder a las declaraciones que Mbappé realizó antes del partido contra Paraguay y que ella interpretó como ofensivas hacia la selección sudamericana.
La controversia comenzó después del triunfo de Francia por 1-0 sobre Paraguay, cuando Amarilla publicó mensajes en los que calificó a Mbappé con las expresiones racistas y xenófobas por su color de piel y ascendencia africana. Las publicaciones fueron ampliamente condenadas y posteriormente eliminadas por la propia legisladora.
La respuesta del delantero francés no tardó en llegar. En un mensaje difundido en sus redes sociales, Mbappé calificó a la senadora como “una mujer despreciable e indigna de su cargo”, aseguró que no representaba al pueblo paraguayo y sostuvo que no permitiría que personas como ella propagaran el odio y el racismo. El futbolista lamentó además que las declaraciones hubieran opacado la histórica actuación de la selección paraguaya durante el Mundial.
La reacción de Amarilla fue inmediata. En su carta afirmó que el jugador no tiene derecho a descalificarla personalmente ni a cuestionar su investidura como legisladora.
“¿Quién eres tú para llamarme indigna o despreciable sin siquiera conocerme?”, escribió la senadora, quien recordó que fue elegida por voto popular para representar a los ciudadanos paraguayos y defender los intereses de su país.
En el apartado más polémico de su respuesta, la legisladora sostuvo que las expresiones utilizadas por Mbappé constituyen violencia política de género.
“Eso es violencia de género, pura y simple. Violencia política contra una mujer que llegó donde está por el voto popular de su pueblo”, afirmó.
También sostuvo que el delantero la atacó por su condición de mujer y no por sus argumentos políticos.
“Me desprecias en función del género. Me ofendes porque soy una mujer”, escribió antes de exigir una retractación pública.
Amarilla incluso lanzó un ultimátum al futbolista francés.
“Retráctate conmigo, honra tu ciudadanía francesa y pide disculpas. De lo contrario, podré iniciar acciones legales por violencia de género”, advirtió.
Pese a la presión internacional, la senadora únicamente reconoció que algunas de sus expresiones fueron desafortunadas y por ello decidió eliminar las publicaciones originales. Sin embargo, insistió en que no se arrepiente de haber defendido a la selección paraguaya y sostuvo que Mbappé fue quien inició la confrontación con declaraciones que, a su juicio, menospreciaban al futbol paraguayo.
Las explicaciones de Amarilla no lograron contener la indignación. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, expresó su respaldo al delantero y reiteró que el racismo no tiene cabida ni en el deporte ni en la vida pública. A su vez, la Federación Francesa de Futbol presentó una denuncia ante la Fiscalía de París, lo que derivó en la apertura de una investigación por presuntos delitos de injuria pública agravada e incitación al odio racial.
El Gobierno de Paraguay también tomó distancia de la postura de la legisladora y aclaró que sus expresiones corresponden exclusivamente a una opinión personal y no representan al Estado paraguayo ni al pueblo del país sudamericano. Asimismo, reiteró su compromiso con la lucha contra el racismo, la xenofobia y toda forma de discriminación.
A las condenas se sumó el Real Madrid, club al que pertenece Mbappé, que emitió un comunicado en respaldo de su futbolista y calificó las expresiones de Amarilla como “racistas”, “xenófobas” e impropias de una representante política. La institución recordó además su política de tolerancia cero frente a cualquier acto de discriminación.
La controversia alcanzó incluso a las Naciones Unidas. Desde Ginebra, el portavoz de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Thameen Al-Kheetan, calificó las declaraciones de Amarilla como “racistas y deshumanizantes” y recordó que quienes ocupan cargos públicos tienen una responsabilidad especial de combatir el discurso de odio y promover el respeto a la dignidad de todas las personas.
El caso ha trascendido el ámbito deportivo para convertirse en un debate internacional sobre los límites de la libertad de expresión, la responsabilidad de los funcionarios públicos y el combate al racismo en el deporte y en la vida política.


