El proceso electoral judicial, prueba y errores.

*Mujeres y Política.

/ Soledad Jarquín Edgar /

SemMéxico.- Tres mil 422 candidatos y candidatas andan en campaña, su proselitismo es un tanto diferente a los procesos que emprenden cada tanto los poderes ejecutivo y judicial, su tarea es hacer hasta lo indecible por ganar uno de los 881 espacios en disputa.

Cada una de las personas candidatas a ocupar uno de los nueve cargos en la Suprema Corte de Justicia de la Nación; dos magistraturas de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación; 15 magistraturas en las salas regionales del mismo tribunal; cinco para el Tribunal de Disciplina Judicial; 464 magistraturas de circuito y 386 juezas y jueces de distrito podrán invertir en su campaña proselitista sin superar el tope de gastos establecido en 220 mil 326.20 pesos como gastos personales de campaña.

En tanto el INE hará milagros para instalar las mesas para votantes en todo el país con poco más de la mitad del dinero que costó la elección presidencial en 2024, la nada despreciable suma de 12 mil millones de pesos, porque solo dispondrá de seis mil 219 millones 213 mil 262 pesos.

En un país con un porcentaje de personas viviendo en pobreza superior al 36 por ciento, en dos elecciones, una presidencial y otra judicial, se habrán gastado más de 18 mil millones de pesos. Se trata de una inversión que sí repercute en la vida de la población mexicana más para mal que para bien, en un país con serios problemas de salud, educación y recursos como el agua o la terrible inseguridad. La democracia mexicana, se ha dicho, es una de las más caras del mundo.

Ver para creer. Empecé con los números porque nos permite poner en blanco y negro lo que significa una elección judicial que pomposamente está llamada a democratizar el más oscuro de los poderes mexicanos, cuyos resultados se vaticinan no serán los esperados por la ciudadanía, es decir, mejoras en la impartición de la justicia, una señora ciega que no conocemos en México y que hemos visto en imágenes de piedra, bronce o de manera digital. Porque la otra mitad (es decir, la investigación de los delitos) sigue bajo un baño de corrupción, ineficacia e ineficiencia en prejuicio de las víctimas.

En la elección que según las reglas del juego no puede ser intervenida por los partidos políticos (ajá) se ha desdorado por las manos de los políticos de la cúpula en lo federal y en los estados del país.

El colofón es lo que están haciendo si no todos y todas, sí una buena parte de aspirantes, aunque hay gente seria y otras que no lo son tanto y que salieron del aburrimiento de sus despachos a improvisar sus actos proselitistas con su mamá o algún Patiño.

Cierto hay gente seria haciendo foros, en entrevistas explicando su papel, pero ante las múltiples restricciones que tienen, sus alcances mediáticos son mínimos. Y vemos a quienes creen, ven y sienten que frente a ellos y ellas está ese “pueblo bueno” dispuesto a chutarse todas las ridiculeces que hacen.

Bailan, corren, cocinan, salen con su mamá regañona… pero el que de plano se pasó es el aspirante a ministro de la SCJN, Arístides Rodrigo Guerrero García, quien se vistió con la indumentaria típica del pueblo Chamula para promoverse en una red social, el resultado es lo que usted ya sabe, se lo acabaron los chiapanecos y chiapanecas con sus comentarios por simulador. Pero ellos y ellas están dispuestos a venderle el alma al diablo.

A través del portal Justicia en la Mira, se exponen los nombres y fotografías de la menos 11 candidatos y candidatas cuyas propuestas tienen diferentes niveles de riesgo.

Silvia Rocío Delgado García, candidata a jueza en materia penal, es considerada altamente riesgosa, por su perfil como defensora de narcotraficantes. En 2016, se integró al equipo de defensa de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, exlíder del Cártel de Sinaloa, señala la investigación.

Madián Sinaí Menchaca Sierra busca ser jueza de Distrito en materia administrativa para el Tercer Circuito (Jalisco). Ha sido detenida por lesiones culposas luego de chocar con una pareja que viajaba en motocicleta, manejaba en estado de ebriedad, y tiene vínculos con sentenciados por delitos graves y con corrupción en la Luz del Mundo y es hija de Nicolás Menchaca, defensor legal de Naasón Joaquín García, líder de la iglesia La Luz del Mundo y acusado por delitos sexuales.

También de Jalisco, Betzabeth Almazán Morales, la candidata a jueza de Distrito en materia civil para el Tercer Circuito, mantiene vínculos con la secta La Luz del Mundo y se le relaciona con usurpación de profesión, al asumirse como “criminóloga” sin contar con una cédula profesional, dice el portal de Justicia en la mira.

Cinthia Guadalupe Teniente Mendoza, aspira a ser electa como Magistrada de Circuito en materia laboral por el décimo sexto circuito judicial (Guanajuato). La investigación realizada muestra que la candidata está ligada a la secta La Luz del Mundo, además de actualmente es presidenta municipal del municipio de Villagrán, se lee en el portal.

Nicollino Giuseppe Mariano Cangiamilla Enríquez, quiere ser magistrado de Circuito en materia mixta por el Quinto Circuito (Sonora), se encontró en su haber un deficiente del sistema penitenciario, donde fue coordinador. Además de tener vínculos con el gobierno de Durazo y podría generar conflicto de intereses.

Jesús Humberto Padilla Briones compite para ser juez de Distrito Penal del 4° Circuito (Nuevo León), la investigación realizada muestra que el candidato ha sido procesado y sentenciado por portación de armas y narcóticos.

Jacqueline Silva Betancourt quieres ser jueza de Distrito Mixto (Estado de México). Sin embargo, el Consejo de la Judicatura Federal inició una investigación en su contra por presuntos abusos laborales.

Fernando Escamilla Villarreal busca ser juez de Distrito Especializado en el Sistema Penal Acusatorio del Cuarto Circuito (Nuevo León), sin embargo, fue sentenciado por portación de arma sin licencia y actualmente defiende a presuntos narcotraficantes (Z40).

Francisco Martín Hernández Zaragoza aspira al cargo de Magistrado de Circuito en materia penal para el tercer circuito (Jalisco), pero enfrenta señalamientos de corrupción y lavado de dinero, y ha sido denunciado por actos de abuso y acoso sexual en diversas ocasiones.

Edgar Agustín Rodríguez Beiza quiere uno de los lugares como magistrado de Circuito en materia penal por el primer circuito (Jalisco) pese a que pesan sobre él acusaciones por actos de abuso y acoso sexual.

Andrés Montoya García quiere ser Magistrado del Tribunal Colegiado de Apelación del Quinto Circuito (Sonora) una propuesta altamente riesgosa si consideramos que la investigación arrojó que el candidato fue vinculado a la desaparición del periodista Alfredo Jiménez Mota en 2005. Aunque Andrés nunca ha sido investigado o procesado.

Sin duda el trabajo realizado por el portal Justicia en la Mira es fundamental. Como esto apenas empieza, quizá surjan más inconvenientes o candidaturas que no deberían ser, indicativo que el procedimiento de selección fue una tarea mal hecha, digan lo que digan.

El peligro que vamos a vivir en México es porque desconocemos realmente en manos de quien dejaremos la ya de por sí maltrecha justicia mexicana.