El rostro de Lindsay Clancy

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*Palabra de Malinche.

/ Escrito por Cirenia Celestino Ortega /

En las últimas semanas los medios de comunicación se han esforzado por capturar el rostro de Lindsay Clancy de tal manera que parezca la protagonista de una historia de terror.

Lindsay Clancy, una enfermera especializada en salud materna, mató a sus tres hijos, Cora (5 años), Dawson (3 años) y Callan (8 meses), el 24 de enero de 2023 en su casa de Duxbury, Boston, Massachusetts, en Estados Unidos, para después intentar quitarse la vida lanzándose por una ventana, lo que la dejó paralizada de la cintura para abajo.

Tras el nacimiento de su último hijo en mayo de 2022, Lindsay vivió depresión postparto. Tras pedir ayuda reiteradamente, se ingresó voluntariamente a un programa de atención donde vivía medicada.

La narración de los hechos ha llevado a cuestionar si padece o no psicosis, si lo hizo de manera premeditada o se fue un colapso.

Como en otras colaboraciones lo he señalado, el trabajo de cuidados recae históricamente y sobre las mujeres, con sus redes de apoyo en otras mujeres y muchas veces en soledad. Los videos que dan cuenta de la dinámica familiar de Lindsay confirman que ella tenía la responsabilidad de sus hijos, incluso cuando el padre estaba presente.

La sobre carga del trabajo del hogar y del cuidado de hijas e hijos para las mujeres, aunado a una falta de respuesta del Estado para atender las necesidades de las mujeres cuidadoras y su salud mental, así como la atención integral de las mujeres durante el embarazo y tras dar a luz, ponen en el centro no solo el rol de las mujeres sino la percepción social, la falta de reconocimiento de estas labores y la urgente necesidad de la redistribución del trabajo no remunerado.

Este debate es relevante en un momento en que en el mundo se instauran ideologías que pretenden el retroceso de los derechos de las mujeres, su asignación estereotipada hacia el espacio privado del hogar, al servicio y atención de la familia. Además, donde el sistema de cuidados se discute en el mundo.

Cientos de mujeres acompañaron a Clancy afuera del Tribunal para mostrar su solidaridad y hacer visible la falta de atención a la salud mental. El movimiento de Camisetas rosas ha llamado la atención sobre la ausencia de apoyo médico para Clancy que reiteradas veces pidió ayuda al personal médico que la revisó física, emocional y mentalmente y, a pesar de detectar depresión e incluso pensamientos suicidas, no la diagnosticó ni actúo para atenderla.

El juicio, que generó un gran debate internacional sobre la salud mental materna, fue declarado nulo el pasado viernes 4 de septiembre de 2026, después de cinco semanas de testimonios, debido a que el jurado no logró un veredicto unánime debido a un testigo que tenía dudas sobre su inocencia, aunque el resto del jurado planeaban declararla inocente.

Esta sentencia no retira los cargos, Clancy podría permanecer internada en un hospital psiquiátrico.

La defensa de Clancy no puede ser solo sobre su salud mental, debe ser sobre las condiciones en que las mujeres maternan y en la respuesta social a esta crisis

¿Cuántas Clancys al límite tenemos en el mundo? En un contexto de crisis humanitaria, precarización y guerra la responsabilidad de la crianza queda en manos de mujeres que se encuentran también crisis, ¿Qué hacen los Estados para ver a las mujeres del mundo?

Si las mujeres son asignadas históricamente a la maternidad, la renuncia a ella, por las razones que sean, señalan el incumplimiento del mandato de feminidad. Si a ello sumas que se trata de niñas y niños, se convierte en un hecho emocional que rápidamente llega a las plataformas digitales donde miles de usuarios seducidos con ideas antiderechos colocan sus opiniones basadas en estereotipos de género.

La discusión no es si mató a sus hijos o no, es en qué condiciones actuó. Comprender la salud mental de las mujeres podría reducir su criminalización. Los medios tenemos una gran responsabilidad para ofrecer información para que las mujeres accedan a servicios de salud y la atención a su salud, pero es responsabilidad del Estado garantizar el ejercicio pleno del derecho a la salud.

Bajo esta responsabilidad compartimos:

Instituto Nacional de Psiquiatría http://www.inprf.gob.mx/

Instituto Nacional de Salud Pública https://insp.mx/

Centro de Salud Mental y Género: https://saludmentalygenero.com.mx/

*Periodista feminista y defensora de los derechos humanos de las mujeres.

Periodista feminista y defensora de los derechos humanos de las mujeres.

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