El Taller Coreográfico inicia temporada 115 con mirada feminista y nuevos talentos.

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/Roberto Frías / Cultura UNAM /

El Taller Coreográfico de la UNAM inaugura su temporada 115 en el marco de las conmemoraciones por el Día Internacional de la Mujer, y lo hace con el título Puentes al futuro.

Bajo la dirección artística de Irina Marcano, la compañía ha diseñado una programación de marzo a julio que integra estrenos, homenajes, nuevas alianzas institucionales, presencia en circuitos universitarios y, por primera vez en mucho tiempo, cuatro nuevas incorporaciones al elenco. Todo ello construye, como sugiere el nombre de la temporada, los caminos que conectan el legado de la danza mexicana con lo que está por venir.

“Siempre en la búsqueda de trazar caminos, estos cambios generacionales que se han venido produciendo en el taller», dijo Marcano sobre el proceso que llevó a una audición a la que se presentaron casi 170 solicitudes, y tras una selección presencial resultaron elegidos cuatro bailarines: Mario Aguilar (Ciudad de México), Sergio Orozco (Guadalajara), Carolina Heredia (Sinaloa) y Brandon Leudo (Colombia). La diversidad de sus procedencias y formaciones, señaló la directora, es parte de lo que el taller busca.

El arranque de la temporada coincide deliberadamente con la conmemoración del 8 de marzo. El primer programa, Creadoras en el tiempo, estará dedicado a la creación femenina dentro y fuera del repertorio histórico de la compañía, y se presentará el 7 de marzo en el Pabellón Escénico del Centro Cultural del Bosque, el 13 en la FES Acatlán y el 15 en la Sala Miguel Covarrubias.

El programa abre con Danza para mujeres, obra icónica de Gloria Contreras, fundadora de la institución, creada en 1970 con música del Stabat Mater de Pergolesi. Marcano la describe como una pieza donde la madre, sus tres hijas y la rebeldía de cada una construyen un discurso que, visto hoy, resulta de una contemporaneidad sorprendente.

La segunda obra es La migración del amor, de la coreógrafa Yazmín Barragán, con música de Ravel: ocho bailarines en un formato neoclásico que explora cómo el amor se desplaza entre cuerpos, personas y vínculos.

El programa cierra con el estreno mundial de 3 %, la obra más reciente de Marcano, con música original de René Buendía. “El 3 % simboliza la cantidad de personas migrantes en el mundo anualmente», explicó la directora. La pieza busca humanizar esa estadística: preguntarse qué se deja atrás, por qué se parte, cómo se reconstruye la identidad lejos del origen.

El mes de marzo incluye un segundo programa igualmente significativo: el homenaje a Margarita Contreras, hermana de Gloria y figura central en la historia del taller, donde durante décadas fue asesora, coreógrafa y maestra. A sus 82 años, Contreras sigue participando en los ensayos, compartiendo con los bailarines el contexto en que creó cada pieza.

El programa recupera seis obras de su autoría (entre ellas duetos como Chaconne, Sonatina y Polonesa, además del quinteto masculino Moo Mu y el Cuarteto KV 157), dos de las cuales no se han montado en años y se reconstruyeron a partir del archivo en video. Una sexta pieza completa el programa: Sinfonía, con música de Stravinsky, que la propia Gloria Contreras dedicó a su hermana. Las funciones serán los domingos 22 y 29 de marzo en la Sala Miguel Covarrubias.

A lo largo de toda la temporada, el programa Solos & Duetos llevará a la compañía a preparatorias y facultades de la UNAM (FES Aragón, FES Acatlán, ENP núm. 6, entre otras), con un formato de gala que va del tango a la danza marcial, pasando por piezas inspiradas en Mozart, Bach y Piazzolla. Cada función irá precedida de una charla que ofrecerán bailarines de la compañía, concebida para tender otro puente: el que une al público universitario que se acerca por primera vez a la danza con lo que ocurre en el escenario. El circuito arranca el 20 de marzo en la Preparatoria 6.

Entre las colaboraciones que se perfilan para los siguientes meses destaca la participación en el Festival de El Aleph, en mayo, junto a la Orquesta Sinfónica Juvenil Eduardo Mata de la UNAM, bajo la batuta de José Areán. El programa partirá del Preludio a la siesta de un fauno de Debussy (la primera obra contemporánea de la historia, coreografiada originalmente por Nijinsky) para llegar a estrenos de tres coreógrafos mexicanos contemporáneos, con música de compositoras y compositores actuales, incluyendo una pieza de Gabriela Ortiz y otra de Javier Álvarez, con la coreografía de Shantí Vera y Luis Ortega. Marcano cerrará el programa con una obra propia con música de Arturo Márquez.

La temporada concluirá en junio con Giselle, Las que no volvieron, la relectura del clásico romántico desde la perspectiva de la violencia de género.

«Como empezamos en marzo con toda esta potencia creativa de las mujeres, cerrar con esta otra problemática latente que también tiene que ver con los feminicidios y con la violencia de género enmarca muy bien lo que queremos lograr en la temporada», concluyó Marcano.