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26.06.2026 Ciudad de México.- El diario El Universal ofreció una disculpa pública a sus lectores y a la familia del escritor Carlos Monsiváis tras reconocer que publicó una entrevista cuyas afirmaciones más polémicas no pudieron ser sustentadas por su autor, el periodista Edmundo Cázarez, quien aseguró contar con una grabación de la conversación, pero no la entregó cuando le fue requerida para verificar la autenticidad de las citas.
La decisión representa un giro en la controversia que durante varios días ocupó el debate político y mediático del país, luego de que el periódico difundiera una entrevista originalmente realizada hace más de dos décadas en la que se atribuían al cronista declaraciones sobre el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
El texto provocó reacciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, legisladores de Morena, periodistas, académicos y de la propia familia de Monsiváis, quienes rechazaron la autenticidad de diversos fragmentos y exigieron pruebas documentales.
En un comunicado difundido este viernes, El Universal admitió que falló en sus mecanismos de verificación editorial y reconoció que publicó un material sin haber corroborado previamente que existiera el respaldo documental ofrecido por su colaborador.
“Comprometida con la rendición de cuentas hacia nuestros lectores, esta casa editorial ofrece una disculpa por la publicación de una entrevista en la que se citan palabras del escritor Carlos Monsiváis cuya veracidad no pudo ser sustentada por su autor, Edmundo Cázarez”, señaló el periódico.
El medio añadió que la responsabilidad editorial consistió en no haber cotejado el contenido de la entrevista con la grabación que el propio periodista afirmó conservar.
“Este diario asume la responsabilidad de no haber cotejado el contenido de la entrevista con la grabación que el señor Cázares aseguró tener y que no ha sido entregada como le fue requerida”, indica el posicionamiento institucional.
Asimismo, informó que inició una revisión interna de sus procesos editoriales para evitar que una situación similar vuelva a repetirse.
“De manera interna, estamos tomando las medidas necesarias para ajustar nuestros controles editoriales para que un hecho como este no se repita.”
Como parte de esas acciones, el periódico retiró la entrevista de su plataforma digital y dejó establecido que el autor deberá responder personalmente por las afirmaciones contenidas en el texto.
“En su tramo de responsabilidad, EL UNIVERSAL retiró de su página digital el texto del señor Cázarez, quien deberá responsabilizarse de sus afirmaciones.”
La polémica comenzó después de que El Universal republicara una entrevista que Edmundo Cázarez realizó a Carlos Monsiváis en 1999, originalmente difundida por otro medio. En la nueva versión publicada por el Universal aparecían párrafos atribuidos al escritor sobre López Obrador que no figuraban en la publicación original y que incluían referencias personales que rápidamente generaron controversia política y mediática.
La familia del cronista respondió con una carta pública en la que rechazó categóricamente la autenticidad de esos pasajes. Sostuvo que Carlos Monsiváis nunca pudo haber pronunciado esas expresiones porque no correspondían ni a su estilo ni a hechos verificables de su biografía. Además, afirmó que López Obrador nunca vivió en la casa del escritor y que ambos se conocieron muchos años después de la fecha mencionada en la entrevista.
Los familiares exigieron al autor y al periódico presentar la grabación o rectificar públicamente, reservándose incluso la posibilidad de emprender acciones legales.
La controversia escaló hasta la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien calificó la publicación como “grotesca” y cuestionó la falta de sustento de las afirmaciones atribuidas al escritor. El tema también llegó al Senado y provocó un intenso intercambio entre representantes de Morena y de la oposición, convirtiéndose en uno de los asuntos políticos más comentados de la semana.
En medio del debate, Edmundo Cázarez sostuvo públicamente que la entrevista sí existía y explicó que la conversación había sido grabada en cassette hace más de 25 años. Sin embargo, reconoció que no había logrado localizar el audio entre cientos de grabaciones de su archivo personal y aseguró que continuaría buscándolo para demostrar la autenticidad del material. Hasta el momento de la disculpa de El Universal, la grabación seguía sin ser presentada.
Precisamente ese punto fue el que terminó siendo determinante para la postura del periódico. El Universal no desmintió de manera categórica que la entrevista hubiera ocurrido, pero sí dejó claro que el periodista no acreditó la veracidad de las frases cuestionadas al no entregar la evidencia en audio que afirmó poseer. Esa imposibilidad de corroborar el contenido llevó al medio a retirar el texto, ofrecer disculpas públicas y deslindar al autor de la responsabilidad por las afirmaciones publicadas.
El caso ha abierto un amplio debate sobre los estándares de verificación en el periodismo, particularmente cuando se trata de entrevistas históricas o materiales rescatados de archivos. Especialistas han señalado que, aunque los periodistas pueden conservar transcripciones, la publicación de citas controvertidas atribuidas a personajes fallecidos exige mecanismos extraordinarios de autenticación, ya que éstos no pueden confirmar ni desmentir directamente el contenido.
La decisión de El Universal de reconocer públicamente una falla editorial, retirar el material y asumir parte de la responsabilidad constituye un hecho poco común en el periodismo mexicano reciente.


