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17.09.2026 Los Ángeles, EUA.- El último reporte de Eliana Moreno antes de morir ocurrió desde el aire, como había sucedido durante buena parte de su trayectoria profesional. La periodista y fotoperiodista de NBC4 Los Ángeles y Telemundo 52 murió la noche del martes 15 de septiembre de 2026 cuando el helicóptero NewsChopper4 en el que realizaba una cobertura se desplomó en Chatsworth, al noroeste de Los Ángeles, California.
El accidente ocurrió mientras la aeronave daba seguimiento desde el aire a un choque vial registrado previamente entre un autobús de Metro y una camioneta. Moreno viajaba junto con el piloto George Marciniw, quien también murió. Una tercera persona que se encontraba en tierra perdió la vida y otras dos personas fueron trasladadas a hospitales. La causa del desplome todavía no ha sido determinada y permanece bajo investigación de las autoridades estadounidenses.
Moreno tenía 38 años y había construido una carrera especializada en coberturas aéreas en el sur de California. Su trabajo la llevó a sobrevolar escenas de incendios, persecuciones policiales, tiroteos, accidentes y otras emergencias para ofrecer imágenes y reportes en tiempo real a las audiencias de NBC4 y Telemundo 52.
Su formación profesional comenzó en la Universidad Chapman, donde obtuvo una licenciatura relacionada con periodismo audiovisual y Ciencias Políticas. Después de concluir sus estudios, se incorporó al trabajo de Angel City Air, empresa que opera aeronaves destinadas a coberturas periodísticas en el área de Los Ángeles.
Con los años, Moreno se convirtió en una de las periodistas reconocibles de las transmisiones aéreas de las dos cadenas. Su trabajo tenía una particularidad: podía informar tanto en inglés como en español, una capacidad que amplió el alcance de sus coberturas en una de las regiones con mayor población latina de Estados Unidos.
Balbino Avilés, periodista de Telemundo 52 y colega de Moreno, explicó que ella terminó incorporándose también a las transmisiones en español después de que durante una intervención televisiva utilizara espontáneamente una palabra en ese idioma. A partir de ese momento recibió la oportunidad de realizar coberturas de última hora para la audiencia hispanohablante.
Ese trabajo adquirió un significado particular por tratarse de una periodista nacida en el condado de Orange, al sur de Los Ángeles, que se identificaba con sus raíces latinas aunque el español no fuera su primera lengua. Su desempeño frente a las cámaras y desde el helicóptero le permitió trabajar indistintamente para las versiones en inglés y español de las noticias.
Durante aproximadamente una década realizó coberturas desde el aire para las cadenas. En ese tiempo estuvo presente en algunos de los acontecimientos que marcaron la agenda diaria del sur de California. Desde las alturas podía mostrar la magnitud de un incendio, seguir el movimiento de una persecución o ubicar las zonas afectadas por una emergencia antes de que los equipos terrestres pudieran acceder a ellas.
La propia Moreno convirtió esa faceta de su profesión en parte de su identidad pública. En redes sociales utilizaba el nombre “Eli in the heli”, una referencia directa a su trabajo a bordo del helicóptero. Allí compartía imágenes de sus recorridos y escenas relacionadas con las coberturas que realizaba.
Su carrera quedó marcada por una especialidad poco común dentro del periodismo televisivo: contar desde el aire, en tiempo real, lo que ocurría en las calles de una de las ciudades más extensas y complejas de Estados Unidos.
Su actividad periodística también estuvo acompañada por reconocimientos profesionales. People en Español reportó que había recibido varios premios Golden Mike por su trayectoria en comunicación.
La periodista mantenía además una presencia activa fuera del trabajo. De acuerdo con publicaciones recopiladas tras su muerte, tenía especial cercanía con los animales y compartía en sus redes fotografías de sus perros, gallinas y gallos. Esa faceta contrastaba con las imágenes de emergencias que formaban parte de su actividad profesional cotidiana.
El trabajo aéreo que desarrollaba implicaba una dinámica distinta a la de un reportero que se desplaza por tierra. La información debía ser explicada mientras el helicóptero se encontraba en movimiento y la escena cambiaba constantemente. El reportero tenía que identificar puntos relevantes, describirlos con rapidez y coordinarse con los conductores del noticiero y con el piloto.
Avilés recordó precisamente esa capacidad de Moreno para pasar de una transmisión en un idioma a otra en cuestión de segundos. Según relató a EL PAÍS, la periodista podía terminar una intervención para un noticiero y comenzar prácticamente de inmediato otra para la emisión en inglés.
Moreno y Marciniw formaban además un equipo habitual en las coberturas aéreas. NBC4 señaló que ambos habían trabajado juntos desde 2023 y que acumularon cientos de horas de vuelo en operaciones periodísticas. Entre los acontecimientos cubiertos por la dupla estuvieron incendios y diversos operativos registrados en el área metropolitana de Los Ángeles.
El accidente del 15 de septiembre ocurrió precisamente durante una de esas jornadas de trabajo.
Horas antes de la caída del helicóptero, un autobús de transporte público y una camioneta habían protagonizado un choque en Chatsworth. El incidente había dejado víctimas mortales y personas heridas, por lo que las cadenas de televisión enviaron equipos para cubrir la emergencia.
NewsChopper4 se encontraba en la zona para proporcionar imágenes aéreas cuando ocurrió el desplome. La aeronave cayó cerca de las 19:00 horas y terminó en una zona comercial. El impacto provocó un incendio y movilizó a decenas de bomberos. Reuters informó que más de 70 elementos participaron en la respuesta al siniestro.
En la redacción de NBC4, la noticia tuvo que ser comunicada durante la propia transmisión. El equipo periodístico había perdido contacto con el helicóptero y posteriormente confirmó que la aeronave involucrada era la utilizada para las coberturas aéreas de la cadena.
La muerte de Moreno ocurrió mientras ejercía precisamente la especialidad que había desarrollado durante años. El accidente puso de manifiesto uno de los riesgos asociados con las coberturas aéreas de noticias: periodistas, pilotos y equipos técnicos trabajan sobre escenarios en los que existen incendios, persecuciones, desastres, tráfico intenso y otras situaciones potencialmente peligrosas.
La investigación del accidente continúa y hasta el momento no se ha establecido públicamente qué provocó la pérdida de control de la aeronave. Las autoridades deberán determinar si existió una falla mecánica, una circunstancia relacionada con las condiciones de vuelo o algún otro factor. Por ahora, cualquier explicación sobre la causa debe considerarse preliminar.
Junto con Moreno murió George Marciniw, piloto de Angel City Air. Colegas lo describieron como un profesional con amplia experiencia en aviación. Durante sus transmisiones en español prefería que lo llamaran Jorge. La tercera víctima fue una persona que se encontraba en tierra cuando ocurrió el impacto.
La trayectoria de Moreno deja también un registro de la evolución de la televisión local en Los Ángeles. Su trabajo combinaba imágenes aéreas, narración periodística y transmisión bilingüe para una audiencia que recibe información tanto en inglés como en español.
Su carrera resulta especialmente significativa para el periodismo audiovisual dirigido a comunidades latinas. Moreno no llegó a la televisión en español como una figura separada de la cobertura general: desarrolló una especialidad profesional dentro de un equipo aéreo y posteriormente llevó esa experiencia a las transmisiones de Telemundo.
La periodista utilizó además las redes sociales para mostrar una faceta distinta de la profesión. Las fotografías y videos que compartía permitían observar la rutina de quien pasaba buena parte de su jornada sobrevolando el área de Los Ángeles para localizar acontecimientos que todavía se encontraban en desarrollo.
La noticia de su muerte provocó reacciones entre periodistas y compañeros de las cadenas para las que trabajó. Balbino Avilés la recordó como una reportera que mantenía una actitud cercana y que respondía con frecuencia a los mensajes de sus colegas para informarles desde qué zona estaba realizando sus vuelos.
El último vuelo de Eliana Moreno terminó de manera distinta a los cientos de jornadas en las que había informado desde el cielo. Esta vez, el helicóptero que utilizaba como herramienta de trabajo se convirtió en el escenario de una tragedia que terminó con su vida y la del piloto que la acompañaba.

