En defensa del agua

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*Palabra de Malinche.

/ Escrito por Cirenia Celestino Ortega /

Este domingo Guadalajara vivió los estragos de una crisis que data de al menos hace seis años.

La crisis del agua en Jalisco que se concentra en el Área Metropolitana de Guadalajara, donde miles de habitantes enfrentan no solo escasez, sino la llegada de agua turbia, oscura y con olor a drenaje a sus hogares.

Se estima que cerca de 950,000 personas en más de 300 colonias padecen directamente problemas con la calidad o disponibilidad del líquido. Sin embargo, Naciones Unidas en repetidas veces ha señalado la afectación particular para las mujeres quienes viven las consecuencias del desabasto.

Sea porque son quien es acarrean el agua a sus hogares, quienes tiene que esperar largas horas para lograr conseguir el agua para su familia y por el trabajo de cuidados que sumado a la precarización, las coloca en mayor vulnerabilidad a las mujeres como consecuencia de su violación al derecho humano al agua.

El gobernador, Jesús Pablo Lemus Navarro informó que envió al Congreso del Estado la iniciativa para construir el nuevo acueducto sustituto Chapala-Guadalajara y que hoy, lunes, comienza el tandeo de agua potable que prevé cortes de agua de dos a tres veces por semana.

Después del anuncio, este domingo la ciudadanía se movilizó y se negó a resignarse a vivir sin este recurso. Las movilizaciones para exigir no solo el acceso al agua, sino información sobre las causas de esta crisis fueron recibidas, paradójicamente con chorros de agua limpia.

El gobierno municipal y estatal recibieron a las y los manifestantes con chorros de agua y gas, se reportaron detenciones arbitrarias en Casa Jalisco y conforme avanzó el día y la noche, la lista de detenidas crecía.

La Mega Marcha por Agua Limpia frente a Casa Jalisco, en Guadalajara reunió a más de 9 mil personas de acuerdo con datos oficiales y hasta 15 mil con datos de las organizaciones, que fueron reprimidas por igual con las y los periodistas que acudieron a documentar los hechos.

Las soluciones dadas por Lemus no garantizan el abasto y los reportes por agua sucia crecen dejando ver que el gobierno tenía suficiente información sobre la calidad del agua y sus consecuencias en la salud de la ciudadanía.

Las periodistas que cubrieron la exigencia del derecho al agua reportaron que se trató de una manifestación en la que participaron familias, entre ellas niñas, niños, personas adultas mayores e incluso mascotas, sin embargo, al llegar a Casa Jalisco, policías lanzaron gas lacrimógeno, petardos aturdidores, mientras que bomberos de Guadalajara aventaban chorros de agua a presión, fueron golpeadas por antimotines y hubo detenciones.

En todo el país nos enfrentamos a esta amenaza.

En el Estado de México, la abogada Miriam Silva revirtió el desabasto de agua para 112 habitantes de Ecatepec, Estado de México. Llegó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación en agosto pasado. La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ordenó a los tres niveles de gobierno garantizar al menos 100 litros de agua potable diarios por persona a las y los habitantes de la Quinta Zona de Ecatepec de Morelos, Estado de México.

El caso de Ecatepec muestra los alcances de la movilización social, así también en Jalisco.

La crisis del agua no es nueva en Jalisco, basta recordar la lucha de Marichuy García quien logró detener la construcción de la presa El Zapotillo en el río Verde, que inundaría a Acasico, Palmarejo y Temacapulín.

“Marichuy emprendió un movimiento de resistencia al lado de más de 50 mujeres de la región para evitar que sus comunidades fueran borradas del mapa –literalmente– por aquel megaproyecto. Con su lucha, que duró poco más de 16 años, ellas evitaron un ecocidio y el desplazamiento forzoso al que se verían obligadas, lo que las convirtió “en un ejemplo para el mundo”, en palabras del relator de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) Pedro Arrojo Agudo.

Tras más de 70 años sin mantenimiento a las tuberías de agua de Guadalajara, una de las rutas de solución de Lemus es usar precisamente la presa El Zapotillo y revivir el saqueo, la inundación, es decir la mala gestión.

El agua es un derecho humano fundamental para la vida y la salud, reconocido constitucionalmente (artículo 4):

“Toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible.”

Gobernador, no es una concesión, garantizar el derecho al agua es su obligación.

Así mismo garantizar el derecho a la libre manifestación, a la libertad de expresión, a una vida libre de violencia y a recibir información para el pleno ejercicio de sus derechos.