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09.06.2026 Ciudad de México.- A dos días del inicio de la Copa Mundial de Futbol 2026, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, señaló que aún no tiene definido si acudirá al Fan Fest instalado en el Zócalo capitalino para presenciar el partido inaugural del torneo, debido al escenario de movilizaciones que mantienen organizaciones magisteriales y diversos colectivos sociales en el centro de la capital del país.
Durante su conferencia de prensa de este martes, la mandataria federal explicó que la decisión dependerá de cómo evolucionen las protestas previstas para los próximos días, particularmente las encabezadas por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), que desde finales de mayo mantiene un plantón en calles aledañas a la Plaza de la Constitución.
Sheinbaum había anunciado previamente que asistiría a las actividades organizadas con motivo de la inauguración del Mundial y observaría desde el Zócalo el encuentro entre la selección mexicana y Sudáfrica. Incluso informó que cedió el boleto que le correspondía para asistir al Estadio Azteca a una joven indígena originaria de Veracruz. Sin embargo, este martes reconoció que analiza la posibilidad de permanecer en Palacio Nacional debido a las condiciones que prevalecen en la zona.
La incertidumbre ocurre en medio de una creciente tensión entre el gobierno federal y la CNTE. El magisterio disidente exige la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007, cambios al sistema de pensiones y mejoras salariales, demandas que han derivado en marchas, bloqueos y concentraciones en distintos puntos de la Ciudad de México.
Las autoridades capitalinas han reforzado las medidas de seguridad en torno al Zócalo, donde se instaló el FIFA Fan Festival, un espacio que transmitirá de manera gratuita los encuentros del Mundial y que espera recibir a miles de aficionados durante el torneo. En días recientes se colocaron vallas metálicas y se restringieron accesos para proteger la infraestructura del evento.
La preocupación gubernamental también se ha incrementado por la posibilidad de que las manifestaciones coincidan con el arranque de la justa deportiva. Además de los maestros, colectivos de familiares de personas desaparecidas, organizaciones sociales y grupos ciudadanos han anunciado actividades de protesta para aprovechar la atención internacional que concentrará México como una de las sedes de la Copa del Mundo.
En los últimos días, la presidenta ha insistido en que su administración no recurrirá a la represión para contener las movilizaciones y ha reiterado que se mantendrán abiertas las vías de diálogo con los manifestantes. Asimismo, ha señalado que existen grupos que buscan generar confrontaciones en vísperas del Mundial, aunque sostuvo que el gobierno garantizará que la inauguración se desarrolle de manera pacífica.
El contexto se volvió más delicado tras el hallazgo de 59 artefactos explosivos en un autobús que transportaba a maestros y estudiantes procedentes de Guerrero con destino a la Ciudad de México para participar en las protestas, hecho que derivó en un reforzamiento de los operativos de seguridad en los accesos a la capital.
A pocas horas del arranque del Mundial, el gobierno federal enfrenta el desafío de equilibrar el desarrollo de uno de los eventos deportivos más importantes del planeta con las demandas sociales que han encontrado en la atención mediática internacional una plataforma para visibilizar sus reclamos.


