Encuentran sin vida al periodista y activista ambiental Alex Serna desaparecido en Guerrero

*Investigan si su labor informativa está relacionada con el crimen.

04.07.2026 Guerrero.- El periodista independiente, activista ambiental e influencer Manuel Alejandro Moreno Serna, conocido públicamente como Alex Serna, fue localizado sin vida en Zihuatanejo, Guerrero, luego de permanecer desaparecido desde el pasado 20 de junio. Su muerte ha generado consternación entre organizaciones defensoras de derechos humanos, periodistas y colectivos ambientalistas, que demandan una investigación exhaustiva para esclarecer el caso y determinar si su actividad periodística y de denuncia está relacionada con el homicidio.

El fallecimiento fue confirmado después de que familiares del comunicador acudieran al Servicio Médico Forense (Semefo) para identificar los restos. De acuerdo con los primeros reportes ministeriales, el cuerpo presentaba severas huellas de tortura y múltiples golpes contusos.

Las investigaciones de la Fiscalía General del Estado de Guerrero apuntan a que los restos corresponden al cadáver localizado el pasado 23 de junio dentro de un contenedor azul abandonado en la región de Zihuatanejo. Debido al avanzado estado de descomposición en que fue encontrado, en ese momento no había sido posible establecer su identidad, por lo que permaneció en el Semefo hasta que fue reconocido oficialmente por sus familiares.

La Comisión de los Derechos Humanos del Estado de Guerrero (CDHEG) confirmó el fallecimiento del comunicador y expresó sus condolencias a la familia. En un pronunciamiento público, el organismo exigió a las autoridades realizar una investigación con la debida diligencia para esclarecer lo ocurrido, identificar a los responsables y garantizar el acceso a la verdad y la justicia para sus seres queridos.

Alex Serna, de 39 años, se había convertido en una figura conocida en la Costa Grande de Guerrero por las transmisiones y videos que difundía en redes sociales, donde documentaba denuncias ciudadanas relacionadas con presuntos daños ambientales, conflictos por el uso del agua, tala de vegetación, contaminación y posibles irregularidades en proyectos privados desarrollados en distintos puntos de la región.

Su desaparición fue denunciada luego de que se perdiera contacto con él el 20 de junio. Ese mismo día realizó su última publicación en redes sociales. En el video denunciaba presuntas irregularidades ambientales en la comunidad de La Saladita, perteneciente al municipio de La Unión de Isidoro Montes de Oca. En la grabación acusó a una planta deshidratadora de mango de provocar supuesta contaminación y realizar un presunto aprovechamiento ilegal de agua, además de cuestionar el cumplimiento de la normatividad ambiental vigente.

Semanas antes de desaparecer, el periodista también había hecho públicas amenazas que aseguró haber recibido a través de redes sociales. En marzo difundió capturas de mensajes intimidatorios enviados por un usuario que le exigía dejar de publicar información sobre determinados temas y le advertía que conocía sus movimientos. Aunque las autoridades no han establecido una relación entre esas amenazas y el homicidio, organizaciones civiles han solicitado que esa línea sea considerada dentro de la investigación.

Tras la denuncia de desaparición, la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas emitió una ficha para solicitar el apoyo de la ciudadanía en su localización. Familiares, amigos y seguidores difundieron ampliamente su fotografía y organizaron campañas en redes sociales con la esperanza de obtener información que permitiera encontrarlo con vida.

Sin embargo, la búsqueda concluyó con el hallazgo de su cuerpo. Hasta el momento, la Fiscalía General del Estado de Guerrero no ha informado sobre personas detenidas ni ha revelado el móvil del crimen. Tampoco ha confirmado oficialmente si el asesinato está vinculado con su actividad periodística, sus denuncias ambientales o con algún otro hecho.

Diversas organizaciones de periodistas y defensores de derechos humanos han solicitado que el caso sea investigado bajo el Protocolo Homologado para Delitos contra la Libertad de Expresión y con perspectiva de protección a personas defensoras del medio ambiente, al considerar que la trayectoria de Alex Serna obliga a agotar todas las líneas de investigación antes de descartar cualquier posible vínculo con su labor informativa.

El asesinato ocurre en un contexto de alta violencia contra periodistas y personas defensoras del territorio en México. Organismos nacionales e internacionales han advertido reiteradamente que quienes documentan presuntos actos de corrupción, delitos ambientales, conflictos por recursos naturales o actividades del crimen organizado enfrentan elevados niveles de riesgo, especialmente en entidades como Guerrero, donde convergen disputas territoriales, intereses económicos y la presencia de grupos delictivos.

Mientras continúan las investigaciones, familiares, colegas y activistas han reiterado su exigencia de que el caso no permanezca impune. La Comisión de los Derechos Humanos del Estado de Guerrero insistió en que las autoridades deben esclarecer plenamente los hechos, identificar y sancionar a los responsables materiales e intelectuales y garantizar justicia para el periodista y activista ambiental.