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25.06.2026 La presidenta Claudia Sheinbaum recibió este jueves en Palacio Nacional al rey Felipe VI de España en un encuentro que marcó el restablecimiento del diálogo político al más alto nivel entre ambos países, tras varios años de distanciamiento diplomático. La reunión se desarrolló de manera privada y, tal como lo había anticipado la mandataria días antes, no estuvo acompañada de una conferencia de prensa conjunta debido a lo breve de la visita del monarca español.
Felipe VI arribó a la Ciudad de México en el marco de una visita oficial que también contempla su asistencia al partido entre las selecciones de España y Uruguay correspondiente a la Copa Mundial de la FIFA 2026, que se disputará en Guadalajara.
A su llegada al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México fue recibido por el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, antes de trasladarse a Palacio Nacional para sostener el encuentro con la jefa del Estado mexicano.
Como parte del acto protocolario, ambos mandatarios escucharon el Himno Nacional Mexicano, seguido de la Marcha Real Española, himno nacional de España.
Durante el encuentro conversaron sobre la relación bilateral, así como la importancia de los pueblos originarios de México a lo largo de la historia, sin que conozcan los detalles al momento.
Acompañaron a la presidenta Sheinbaum: el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco Álvarez; el jefe de Oficina de la Presidencia de la República, Lázaro Cárdenas Batel; y el embajador de México en España, Quirino Ordaz Coppel.
Por parte del gobierno español asistieron: el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares Bueno; la ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón Jaime; el embajador de España en México, Juan Duarte Cuadrado; y el jefe de oficina del ministro de Asuntos Exteriores, Sergio Cuesta Francisco.
Asimismo, el jefe de la Casa del Rey, Camilo Villarino Marzo; y la consejera diplomática de dicha instancia, Carmen Castiella Ruiz de Velasco.
La reunión representa un giro en la relación bilateral, luego de la crisis diplomática iniciada en 2019 cuando el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador envió una carta al rey Felipe VI y al Gobierno español solicitando una disculpa por los agravios cometidos durante la Conquista. La petición no fue respondida en los términos planteados por México y derivó en un prolongado enfriamiento de los vínculos políticos entre ambas naciones.
En sus conferencias matutinas de los días previos, Sheinbaum había confirmado que recibiría al jefe del Estado español y explicó que la agenda sería limitada por cuestiones de tiempo. También adelantó que no estaba previsto ofrecer un mensaje conjunto a los medios de comunicación.
“No creo que vaya a haber conferencia de prensa. No está considerado porque es muy corto el tiempo que viene”, señaló la presidenta al referirse a la logística del encuentro. Asimismo, indicó que uno de los temas centrales sería el reconocimiento de la importancia histórica y cultural de los pueblos originarios de México.
La mandataria sostuvo en días recientes que su gobierno mantiene la posición de reivindicar la memoria histórica de los pueblos indígenas, aunque reconoció que durante los últimos meses se han registrado gestos que considera relevantes por parte de la Corona española.
Sheinbaum recordó que Felipe VI reconoció públicamente, durante un acto celebrado en marzo en Madrid, que durante la Conquista existieron abusos y controversias éticas, declaraciones que calificó como un avance respecto de la postura sostenida anteriormente, aunque reiteró que México continúa impulsando un reconocimiento más amplio sobre ese periodo histórico.
El encuentro en Palacio Nacional incluyó los honores protocolarios, la interpretación de los himnos nacionales y una fotografía oficial, pero se desarrolló sin la ceremonia de declaraciones conjuntas que suele acompañar las visitas de Estado. La decisión obedeció a la naturaleza breve de la visita y al itinerario del monarca, quien posteriormente continuó con las actividades previstas relacionadas con su estancia en el país.
Más allá del simbolismo político, la reunión también tiene un componente estratégico. España es uno de los principales inversionistas extranjeros en México y el segundo socio comercial mexicano dentro de la Unión Europea. Ambos gobiernos han manifestado interés en fortalecer la cooperación económica, cultural, educativa y científica, especialmente en un escenario internacional marcado por la incertidumbre económica y las tensiones comerciales.
Analistas consideran que el encuentro escenifica el cierre de un ciclo de confrontación diplomática y el inicio de una etapa de mayor interlocución entre ambos gobiernos. Aunque la administración de Claudia Sheinbaum mantiene la defensa de la memoria histórica y de los pueblos originarios como parte de su política exterior, ha optado por reconstruir los canales de comunicación institucional con España mediante una estrategia de diálogo directo y cooperación bilateral.


