* Afirma tener la conciencia tranquila.
* Reta a reportera: “Dígame una sola prueba
31.08.2026. Ciudad de México.- Después de 125 días sin acudir presencialmente al Senado, el legislador sinaloense Enrique Inzunza Cázarez reapareció este lunes en la Cámara Alta, ahora como senador independiente, y respondió públicamente a los señalamientos formulados por autoridades de Estados Unidos que lo relacionan con presuntas actividades delictivas.
El regreso ocurrió alrededor de las 16:14 horas, cuando Inzunza llegó al estacionamiento del Senado a bordo de un automóvil Honda Fit rojo. De inmediato fue abordado por representantes de medios de comunicación que esperaban conocer su postura después de más de cuatro meses de ausencia.
Ante los cuestionamientos sobre las acusaciones que pesan en su contra, el senador respondió de manera directa que es inocente.
“¿Es inocente, senador?”, le preguntaron los reporteros.
“Claro”, respondió Inzunza.
En otro de los cuestionamientos sobre su estado frente a las acusaciones, se le preguntó si tenía la conciencia tranquila. El legislador respondió: “Completamente”.
La llegada del senador generó una serie de preguntas relacionadas con los señalamientos provenientes de Estados Unidos, su salida de la bancada de Morena y su decisión de permanecer en el Senado como legislador sin partido.
“Efectivamente hemos sido objeto de una embestida mediática de calumnias, de diatribas”, sostuvo al referirse a los últimos cuatro meses.
De acuerdo a sus declaraciones, el senador señaló que desde que una oficina del Departamento de Justicia de Estados Unidos publicó el señalamiento se ha desarrollado, según su versión, un “instrumento de guerra judicial” en su contra.
Inzunza evitó responder de manera individual a cada cuestionamiento y pidió a los periodistas trasladarse al Patio del Federalismo, donde anunció que ofrecería una conferencia de prensa para responder de manera conjunta.
“Estoy bien, para atenderlos a todos juntos”, dijo durante su ingreso al recinto legislativo. También anticipó que en ese encuentro explicaría su situación política y respondería a las preguntas de los medios.
Uno de los momentos que generó mayor atención ocurrió cuando una reportera de N+ le preguntó directamente si tenía vínculos con el crimen organizado.
“Yo soy constitucional y verídicamente inocente. Son patrañas las que se me atribuyen”, afirmó el senador durante su reaparición. También pidió a la Fiscalía General de la República que concluya las investigaciones relacionadas con el caso.
El intercambio con la reportera Leticia Robles de la Rosa ocurrió cuando la periodista cuestionó al legislador sobre los señalamientos que pesan sobre él y sobre la existencia de elementos que sustenten su defensa. Inzunza respondió retando a que se le mostrara una prueba que acreditara las acusaciones, y de hacerlo renunciaría al escaño.
El enfrentamiento adquirió relevancia porque Robles de la Rosa ha dado seguimiento al caso desde que Estados Unidos señaló al senador y, en publicaciones previas, ha documentado las consecuencias políticas de su permanencia en el Senado, así como su decisión de separarse de Morena.
Inzunza ha rechazado desde abril las acusaciones formuladas desde Estados Unidos. En declaraciones difundidas con motivo de su regreso, calificó los señalamientos como “patrañas” y afirmó que no existe una prueba que demuestre las acusaciones en su contra. También se definió como “constitucional y verídicamente inocente”.
La reaparición se produce cinco días después de que el legislador anunciara su separación del grupo parlamentario de Morena. El 26 de agosto comunicó al coordinador de la bancada, Ignacio Mier, que continuaría ejerciendo su cargo de senador de manera independiente.
En ese documento, Inzunza sostuvo que durante los últimos cuatro meses había sido objeto de una “feroz campaña de calumnias y diatribas” y cuestionó los señalamientos difundidos por una oficina del Departamento de Justicia de Estados Unidos, a los que calificó como un “instrumento de guerra judicial”.
Su regreso también ocurre después de que Morena decidiera no reincorporarlo a su grupo parlamentario. El senador optó por conservar el escaño y ejercerlo sin pertenecer a ninguna bancada.
Las acusaciones estadounidenses se hicieron públicas el 29 de abril. Inzunza fue señalado junto con el entonces gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros funcionarios y exfuncionarios del estado por presuntos vínculos con una facción del Cártel de Sinaloa. Desde entonces, el legislador dejó de acudir físicamente al Senado y mantuvo una presencia pública limitada.
Su ausencia se prolongó durante más de cuatro meses. Durante ese periodo conservó su escaño y participó de manera remota en una reunión legislativa en junio. Ahora decidió regresar al recinto en una jornada en la que el Senado se prepara para iniciar un nuevo periodo ordinario de sesiones.
A su llegada, los reporteros también le preguntaron si permanecería como senador independiente. Inzunza evitó adelantar la explicación y respondió que lo aclararía durante la conferencia de prensa. Ante la pregunta sobre si su salida de Morena afectaría la mayoría calificada del bloque oficialista, respondió: “No va a afectar la mayoría calificada”.

