Christina Koch marcó así un hito histórico al convertirse en la primera mujer en alcanzar el entorno de la Luna durante la misión Artemis II.
Su vuelo rompe con la exclusión que caracterizó al programa Apollo, donde ninguna mujer participó en expediciones tripuladas.
Con este logro, Koch se convierte en la primera astronauta en superar la órbita terrestre baja y en realizar un recorrido alrededor de la Luna, abriendo un nuevo capítulo en la exploración espacial.













