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20.07.2026 Washington, EUA.- La Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) lanzó este 20 de julio un nuevo mensaje de endurecimiento en su estrategia contra el crimen organizado, al advertir que su ofensiva no se limitará a los líderes de los cárteles, sino que también alcanzará a “cada funcionario corrupto de gobierno” que facilite las operaciones del narcotráfico.
El pronunciamiento fue realizado por el administrador de la DEA, Terry Cole, en conferencia después de que un tribunal federal de Estados Unidos dictara sentencia de cadena perpetua contra Ismael “El Mayo” Zambada, considerado durante décadas uno de los principales dirigentes del Cártel de Sinaloa.
Cole aseguró que la condena contra Zambada representa un punto de inflexión en la lucha contra las organizaciones criminales transnacionales, pero dejó claro que las investigaciones continuarán.
“Esto es solo el principio”, afirmó el funcionario estadounidense, al sostener que la DEA seguirá persiguiendo no únicamente a quienes dirigen los cárteles, sino también a quienes, desde cargos públicos, presuntamente permiten o protegen sus actividades ilícitas.
“Seguiremos persiguiendo a cada miembro de los cárteles y a cada funcionario corrupto de gobierno que facilite sus actividades criminales”, expresó el titular de la agencia antidrogas, sin mencionar nombres específicos ni referirse a funcionarios de algún país en particular.
Las declaraciones reiteran uno de los posicionamientos más contundentes de la DEA desde el cambio de administración en Estados Unidos y refuerzan el mensaje de que la cooperación con autoridades extranjeras estará acompañada de investigaciones dirigidas también contra redes de corrupción institucional vinculadas con el narcotráfico.
El mensaje fue emitido tras conocerse la sentencia definitiva contra Ismael “El Mayo” Zambada, quien durante más de cuatro décadas logró mantenerse fuera de prisión y fue considerado una de las figuras más influyentes del tráfico internacional de drogas. Su proceso judicial concluyó con una condena de prisión de por vida por múltiples cargos relacionados con tráfico de drogas, delincuencia organizada, lavado de dinero y otros delitos federales.
La DEA calificó la sentencia como una victoria para las víctimas del narcotráfico y un golpe significativo contra una de las organizaciones criminales con mayor presencia en América del Norte.
Sin embargo, Terry Cole insistió en que la captura y condena de uno de los líderes históricos del Cártel de Sinaloa no significa el fin de las operaciones de esa organización ni de otros grupos criminales.
El funcionario sostuvo que la estrategia estadounidense contempla continuar con operaciones de inteligencia financiera, persecución internacional, decomisos de drogas sintéticas como el fentanilo y el desmantelamiento de las estructuras de apoyo que permiten el funcionamiento de las organizaciones criminales.
Las declaraciones ocurren en un contexto de creciente tensión entre Washington y el Gobierno de México por los señalamientos relacionados con el combate al narcotráfico. En semanas recientes, funcionarios estadounidenses han insistido en que la corrupción constituye uno de los principales obstáculos para debilitar a los cárteles, mientras que el gobierno mexicano ha rechazado acusaciones generalizadas que vinculen a instituciones del Estado con la delincuencia organizada.
De hecho, la presidenta Claudia Sheinbaum respondió recientemente a otro pronunciamiento de Terry Cole en el que el titular de la DEA afirmó que existían vínculos entre integrantes del gobierno mexicano y organizaciones criminales. La mandataria calificó aquellas declaraciones como “desafortunadas” y sostuvo que carecían de pruebas, además de exigir respeto a la soberanía nacional y una relación de cooperación basada en evidencias.
Ahora, el nuevo mensaje del director de la DEA vuelve a colocar en el centro del debate el combate a la corrupción como parte de la estrategia estadounidense contra los cárteles, aunque el comunicado difundido este domingo no identifica a funcionarios concretos ni anuncia nuevas acusaciones penales.
La sentencia contra “El Mayo” Zambada y las declaraciones de Terry Cole se producen en un momento en que Estados Unidos mantiene una política de presión creciente contra las organizaciones criminales mexicanas, particularmente aquellas involucradas en la producción y tráfico de fentanilo hacia territorio estadounidense. La advertencia de que la ofensiva alcanzará también a funcionarios que colaboren con estas estructuras anticipa una etapa de mayor escrutinio sobre las redes políticas, financieras y administrativas que puedan facilitar las actividades del crimen organizado.


