EU y México investigan red de combustible ligada al CJNG

Investigan Huachicol ligado a importaciones marítimas de combustible

28.05.2026 Ciudad de México.- Autoridades de México y Estados Unidos mantienen abiertas investigaciones sobre una presunta red de contrabando de combustibles que habría operado mediante importaciones marítimas irregulares de diésel y nafta, en un esquema conocido como “huachicol fiscal”, considerado actualmente una de las principales fuentes de financiamiento del crimen organizado en el país.

Las indagatorias apuntan hacia la empresa estadounidense Ikon Midstream, con sede en Houston, Texas, señalada en reportes de inteligencia y documentos de seguridad por posibles operaciones relacionadas con evasión fiscal en el comercio de hidrocarburos y presuntos vínculos con estructuras asociadas al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

De acuerdo con información difundida por Reuters y fuentes vinculadas a las investigaciones, la Fiscalía General de la República realiza pesquisas sobre embarques que ingresaron a territorio mexicano a través de puertos del Pacífico, particularmente Ensenada, Baja California, y Guaymas, Sonora.

Las autoridades sospechan que parte de los cargamentos fueron declarados ante aduanas bajo categorías distintas a las reales, principalmente como aceites o lubricantes industriales, una clasificación que permite reducir o evitar el pago de impuestos especiales aplicables a combustibles como diésel y gasolina.

Entre los buques bajo revisión aparecen el Torm Agnes y el Torm Louise, embarcaciones que habrían participado en operaciones de descarga de hidrocarburos investigadas por posibles inconsistencias documentales y fiscales.

El caso escaló a nivel internacional luego de que agentes de Homeland Security Investigations (HSI), división del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, ejecutaran en abril pasado un cateo en oficinas vinculadas con Ikon Midstream en Houston como parte de una investigación por posibles delitos financieros y operaciones ilícitas transfronterizas.

Las pesquisas también incluyen a compañías mexicanas señaladas por autoridades de seguridad como presuntas empresas fachada utilizadas para movilizar combustible de procedencia irregular. Entre ellas figuran Intanza, Azteca Cone y Mefra Fletes, firmas que habrían participado en logística de transporte y distribución de hidrocarburos.

Hasta ahora, ninguna autoridad ha informado sobre órdenes de aprehensión derivadas de estas investigaciones, aunque las indagatorias continúan tanto en México como en Estados Unidos mediante intercambio de información financiera, aduanera y marítima.

Ikon Midstream negó públicamente cualquier relación con organizaciones criminales y rechazó haber participado deliberadamente en esquemas de evasión fiscal. La compañía aseguró que las discrepancias detectadas en documentos de importación corresponden a errores administrativos o problemas operativos, y no a una estrategia de fraude.

La firma estadounidense también sostuvo que coopera con las autoridades y afirmó que sus operaciones cumplen con la legislación vigente en ambos países.

El llamado “huachicol fiscal” se ha convertido en uno de los mecanismos más lucrativos para redes criminales dedicadas al tráfico ilegal de combustibles. A diferencia del robo tradicional de hidrocarburos mediante perforaciones clandestinas en ductos de Pemex, este esquema opera principalmente mediante manipulación documental y simulación aduanera en importaciones.

Autoridades hacendarias mexicanas han identificado que organizaciones criminales aprovechan vacíos regulatorios o redes de corrupción para introducir combustibles al país pagando impuestos menores o evitando completamente gravámenes como el IEPS.

Especialistas en seguridad energética advierten que el fenómeno ha crecido en los últimos años debido al incremento en el comercio marítimo de hidrocarburos y a la participación de empresas privadas en el mercado de combustibles tras la reforma energética.

El gobierno federal ha señalado en diversas ocasiones que el “huachicol fiscal” representa pérdidas multimillonarias para las finanzas públicas y fortalece financieramente a grupos delictivos que diversificaron sus actividades más allá del narcotráfico.

En meses recientes, autoridades mexicanas han reforzado operativos en puertos, aduanas y terminales marítimas para detectar cargamentos irregulares, mientras agencias estadounidenses han incrementado la cooperación bilateral en investigaciones sobre lavado de dinero, contrabando y tráfico ilegal de hidrocarburos.

Las investigaciones continúan abiertas y podrían derivar en nuevas acciones judiciales o sanciones administrativas conforme avancen las revisiones de documentos fiscales, movimientos marítimos y operaciones financieras relacionadas con el comercio internacional de combustibles.