Fallece Jesse Jackson, el testigo que convirtió la tragedia de Luther King en una lucha global por la igualdad .

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17.02.2026. EUA.- El reverendo Jesse Jackson, figura emblemática del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos, falleció el 17 de febrero de 2026 a los 84 años en su casa de Chicago, acompañado de su familia.

La noticia fue confirmada por medios estadounidenses y recogida por agencias internacionales, subrayando el impacto de su trayectoria como líder comunitario, activista y político.

Jackson fue uno de los colaboradores más cercanos de Martin Luther King Jr. y estuvo presente en Memphis, Tennessee, la noche del 4 de abril de 1968, cuando King fue asesinado.

Ese hecho marcó profundamente su vida y lo convirtió en un testigo directo de uno de los momentos más trágicos de la historia contemporánea estadounidense. Desde entonces, se consolidó como una voz influyente en la lucha por la igualdad racial y la justicia social.

A lo largo de su carrera, fundó y dirigió la organización Rainbow PUSH Coalition, con sede en Chicago, dedicada a promover la justicia económica, política y social para las comunidades marginadas.

Su liderazgo trascendió fronteras: en 1990 fue el primer afroestadounidense en saludar a Nelson Mandela tras su liberación, gesto que simbolizó la conexión entre las luchas por la libertad en distintos continentes.

En el ámbito político, Jackson se presentó en dos ocasiones como candidato a la presidencia de Estados Unidos por el Partido Demócrata en la década de 1980, convirtiéndose en uno de los primeros afroamericanos en disputar seriamente la nominación de un partido mayoritario.

Aunque no alcanzó la candidatura, sus campañas abrieron camino para futuras generaciones de líderes afroestadounidenses en la política nacional.

Su legado se extiende también al terreno religioso, pues fue ordenado como pastor bautista y siempre vinculó su activismo con una visión espiritual de justicia y amor. La familia, al anunciar su muerte, destacó precisamente esa fe inquebrantable en la igualdad y la dignidad humana, que inspiró a millones de personas en Estados Unidos y en el mundo.

Su vida estuvo marcada por la cercanía con Martin Luther King, por la defensa de los más vulnerables y por la convicción de que la política debía ser un instrumento de transformación social. Su figura permanecerá como símbolo de resistencia y esperanza en la memoria colectiva.