*La visita del director del FBI, Kash Patel, a México derivó en la entrega a EEUU de uno de los diez más buscados por la agencia estadounidense y un ciudadano canadiense identificado como Ryan Wedding, exatleta olímpico perseguido por delitos financieros desde 2024.
23.01.2025 Ciudad de México.– La visita oficial del director del Buró Federal de Investigaciones (FBI), Kash Patel, a México el pasado 22 de enero marcó un nuevo capítulo en la cooperación bilateral en materia de seguridad. En un contexto de creciente presión de Washington para obtener resultados concretos en la captura de fugitivos internacionales y generadores de violencia, Patel sostuvo reuniones con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y con la Fiscalía General de la República (FGR), acompañado por el embajador estadounidense Ron Johnson.
Durante los encuentros se reconoció el incremento de las operaciones conjuntas que han permitido la detención de objetivos prioritarios con impacto en ambos países. Las autoridades mexicanas subrayaron que la colaboración se desarrolla bajo principios de respeto a la soberanía y responsabilidad compartida, mientras que la delegación estadounidense destacó los resultados alcanzados en los últimos meses.
La presión de Estados Unidos sobre México en materia de seguridad no es nueva. Desde hace años, Washington ha insistido en la necesidad de intensificar la cooperación para frenar el narcotráfico, la violencia organizada y los delitos financieros. El mecanismo de entendimiento vigente entre ambos gobiernos busca equilibrar la relación, pero en la práctica ha significado que México entregue a fugitivos de alto perfil requeridos por la justicia estadounidense. La visita de Patel se inscribe en esta dinámica, en la que el gobierno norteamericano exige resultados inmediatos y México responde con detenciones estratégicas.
El desenlace de la visita fue contundente: el director del FBI partió rumbo a Estados Unidos acompañado de dos objetivos prioritarios. El primero, una persona de nacionalidad no estadounidense incluida en la lista de los diez más buscados por la agencia, capturada por autoridades mexicanas. El segundo, el ciudadano canadiense Ryan Wedding, exatleta olímpico perseguido por delitos financieros desde 2024, quien se entregó voluntariamente en la Embajada de Estados Unidos en México. Ambos casos fueron presentados como prueba de la efectividad de la cooperación bilateral.
El comunicado conjunto emitido por los gobiernos de México y Estados Unidos enfatizó que las reuniones se desarrollaron en un ambiente de respeto y que se acordó reforzar el intercambio de información para fortalecer la seguridad de ambas naciones. Los principios rectores de esta colaboración, señalaron, seguirán siendo el respeto a la soberanía y la responsabilidad compartida.
La salida de dos objetivos prioritarios bajo custodia del FBI confirma la creciente influencia de Washington en las prioridades de seguridad mexicanas. Para el gobierno mexicano, representa la oportunidad de mostrar resultados concretos y mantener la confianza bilateral. Para Estados Unidos, es la confirmación de que la presión ejercida sobre México está produciendo capturas estratégicas que impactan directamente en su agenda interna.
La visita de Kash Patel y el traslado de estos dos fugitivos consolidan un momento clave en la relación de seguridad entre ambos países, donde la cooperación se presenta como equilibrada, pero se desarrolla en un marco de asimetría en el que Estados Unidos marca la pauta y México responde con acciones inmediatas.












