FGR detiene a Fausto Corrales, testigo clave del caso “El Mayo” y del asesinato de Héctor Cuén

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19.08.2026 Ciudad de México.- La Fiscalía General de la República (FGR) detuvo este miércoles en la alcaldía Miguel Hidalgo, Ciudad de México, a Fausto “N”, identificado por las autoridades como una persona clave en la investigación sobre los hechos ocurridos el 25 de julio de 2024 en Sinaloa, cuando Ismael “El Mayo” Zambada fue privado de la libertad y trasladado a Estados Unidos, mientras que el exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), Héctor Melesio Cuén Ojeda, fue asesinado.

La captura se realizó en cumplimiento de una orden de aprehensión y está relacionada con los delitos de encubrimiento del homicidio de Cuén y falsedad de declaraciones ante autoridades de procuración de justicia, informó la Fiscalía. Fausto “N” fue ubicado en la zona poniente de la capital y posteriormente quedó a disposición de las autoridades correspondientes.

De acuerdo con la investigación federal, el detenido acompañó a Cuén Ojeda el día de los hechos a una reunión en el inmueble conocido como Huertos del Pedregal, en las inmediaciones de Culiacán, Sinaloa. En ese sitio, según la reconstrucción de la FGR, ocurrió el asesinato del político sinaloense y también se produjo la privación de la libertad de Zambada.

La relevancia de Fausto “N” dentro de la investigación deriva precisamente de su presencia en ese encuentro. La Fiscalía lo considera un testigo directo de acontecimientos que se encuentran en el centro de una investigación que desde julio de 2024 ha involucrado al crimen organizado, autoridades mexicanas, personajes políticos de Sinaloa y al gobierno de Estados Unidos.

La FGR señaló que, durante las indagatorias, detectó contradicciones en las declaraciones rendidas por el ahora detenido. Según la dependencia, Fausto “N” habría omitido información que conocía y proporcionado datos que no correspondían con lo ocurrido, conductas que, desde la perspectiva ministerial, habrían contribuido a dificultar el esclarecimiento del homicidio de Cuén.

La acusación de encubrimiento no significa que la Fiscalía lo haya señalado como autor material del asesinato. El delito por el que fue detenido está relacionado con la presunta conducta posterior a los hechos y con el supuesto ocultamiento de información que pudiera haber ayudado a esclarecer lo ocurrido.

La segunda acusación corresponde a falsedad de declaraciones ante las autoridades encargadas de la procuración de justicia. Será durante el proceso judicial cuando la Fiscalía deberá presentar los elementos que sustentan sus imputaciones y corresponderá a un juez determinar la situación jurídica del detenido.

La captura fue realizada por personal de la Fiscalía Especial de Investigación y Litigación de Casos Complejos, adscrita a la Fiscalía Especializada de Control Regional (FECOR), en coordinación con agentes de la Policía Federal Ministerial y de INTERPOL México, pertenecientes a la Agencia de Investigación Criminal.

El expediente tiene como uno de sus puntos centrales esclarecer qué ocurrió aquel 25 de julio de 2024. Ese día, Ismael Zambada, uno de los fundadores del Cártel de Sinaloa, fue trasladado en avión hasta territorio estadounidense y posteriormente detenido en El Paso, Texas, junto con Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán.

Desde el inicio, el gobierno mexicano sostuvo que no participó en la operación que terminó con la llegada de ambos a Estados Unidos. Posteriormente, Zambada afirmó a través de una carta difundida por su abogado que había sido llevado contra su voluntad y que había sido emboscado durante una reunión a la que acudió para resolver diferencias políticas y otros asuntos.

La versión de Zambada colocó en el mismo escenario al capo sinaloense y a Cuén Ojeda. El exrector de la UAS murió ese mismo día, inicialmente bajo una versión de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa que sostuvo que había sido víctima de un intento de robo en una gasolinera de Culiacán.

Esa explicación fue posteriormente cuestionada por la FGR. En octubre de 2024, la Fiscalía federal concluyó que Cuén no había sido asesinado en una gasolinera, sino en el inmueble donde también habría ocurrido la privación de la libertad de Zambada. La dependencia señaló que los indicios encontrados en el lugar, incluidos elementos hemáticos, permitían establecer que el homicidio ocurrió en la finca.

La modificación de esa versión convirtió a los acontecimientos de Huertos del Pedregal en el punto central de dos investigaciones conectadas: el homicidio de Cuén y la privación de la libertad de Zambada.

Cuén Ojeda había sido rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa y posteriormente encabezó el Partido Sinaloense. También ocupó cargos públicos y mantuvo durante años una presencia relevante en la política estatal. Su asesinato ocurrió en un momento de confrontación política en Sinaloa y poco después de las elecciones de 2024.

La investigación también ha tenido implicaciones políticas por las relaciones que fueron mencionadas en torno a la reunión. La carta de Zambada afirmó que había acudido a un encuentro en el que se esperaba la presencia de Cuén y de otras personas. Esas afirmaciones generaron señalamientos y desmentidos, mientras las autoridades federales continuaron reconstruyendo lo sucedido.

La FGR ha considerado el expediente como un caso complejo debido a sus implicaciones. En su comunicación sobre la detención, la dependencia señaló que las investigaciones tienen consecuencias que trascienden el ámbito estrictamente penal y alcanzan aspectos relacionados con la seguridad y la soberanía nacional.

La detención de Fausto “N” incorpora ahora un nuevo elemento a la investigación. El hombre que, según la FGR, acompañó a Cuén a la reunión del 25 de julio de 2024 deberá responder ante un juez por las acusaciones de encubrimiento y falsedad de declaraciones.

Uno de los aspectos que la Fiscalía buscará esclarecer es qué información conocía Fausto Corrales Rodríguez sobre el encuentro y por qué sus declaraciones habrían presentado contradicciones. También deberá determinarse si las omisiones que la autoridad le atribuye tuvieron alguna consecuencia en la investigación inicial del homicidio.

El caso de Cuén ha avanzado por etapas desde que la FGR atrajo la investigación. La dependencia federal no sólo descartó la primera versión sobre el lugar del asesinato, sino que aseguró el inmueble donde presuntamente ocurrieron los hechos y recabó indicios para reconstruir la secuencia que terminó con la muerte del político sinaloense y el traslado de Zambada a Estados Unidos.

A dos años de aquellos acontecimientos, la captura de uno de los testigos relacionados directamente con el encuentro vuelve a colocar el expediente en el centro de la agenda de seguridad y justicia. La Fiscalía deberá presentar ante el Poder Judicial los elementos con los que sostiene que Fausto “N” encubrió información y declaró falsamente ante las autoridades.

La investigación permanece abierta y la detención no implica por sí misma una declaración de culpabilidad. La responsabilidad penal del acusado deberá determinarse mediante el proceso judicial correspondiente.

Mientras tanto, la FGR mantiene bajo investigación las circunstancias que rodearon el asesinato de Héctor Melesio Cuén y la privación de la libertad de Ismael “El Mayo” Zambada, dos hechos ocurridos el mismo día y en el mismo lugar, cuya conexión se convirtió en uno de los expedientes criminales de mayor relevancia para las autoridades mexicanas. ([El Universal][1])