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23.05.2026 Ciudad de México.- La gobernadora de María Eugenia Campos confirmó este sábado que recibió un citatorio por parte de la Fiscalía General de la República para comparecer en torno a las investigaciones abiertas por el operativo contra un narcolaboratorio en la Sierra Tarahumara, en el que murieron dos ciudadanos estadounidenses presuntamente vinculados con agencias de inteligencia de Estados Unidos.
La mandataria estatal informó que acudirá a la comparecencia programada para el próximo 27 de mayo y aseguró que colaborará con las autoridades federales. “Ahí estaremos porque siempre he dado la cara”, declaró luego de recibir el documento oficial en Palacio de Gobierno de Chihuahua.
El caso escaló a nivel nacional después del accidente ocurrido el pasado 19 de abril, cuando una camioneta que regresaba de un operativo en la sierra chihuahuense cayó a un barranco. En el hecho murieron cuatro personas, entre ellas dos estadounidenses que diversas versiones periodísticas identificaron como presuntos agentes de la CIA. La investigación busca determinar si hubo participación irregular de personal extranjero en tareas de seguridad dentro de territorio mexicano y si ello implicó violaciones a la Constitución y a la Ley de Seguridad Nacional.
La polémica aumentó tras las declaraciones públicas de la gobernadora panista en diversas entrevistas nacionales, donde acusó a figuras de Morena de presuntos vínculos con grupos criminales. En entrevista con el diario El País, Campos afirmó que en Chihuahua existe la percepción de que Ariadna Montiel habría pactado protección política para un grupo criminal en la Sierra Tarahumara a cambio de apoyo electoral. También señaló a Andrea Chávez de estar relacionada con “La Barredora”, organización criminal que ha sido mencionada en disputas políticas recientes.
“Morena sabe de sus vínculos con el narcotráfico, y porque tienen gente muy vinculada al narcotráfico como Andrea Chávez y Ariadna Montiel”, sostuvo la mandataria durante la entrevista concedida en Ciudad de México. En otra declaración difundida por medios nacionales, Campos incluso pidió que ambas morenistas fueran investigadas por autoridades estadounidenses junto con otros funcionarios señalados en el contexto de las acusaciones contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Las declaraciones detonaron una nueva confrontación política entre Morena y el gobierno estatal de Chihuahua. Desde semanas atrás, dirigentes y legisladores oficialistas impulsaban acciones para que Campos rindiera cuentas sobre la presunta participación de agentes extranjeros en operativos locales. La dirigente morenista Ariadna Montiel acusó públicamente a la gobernadora de violar la soberanía nacional y respaldó las demandas para abrir investigaciones federales.
El conflicto se originó tras revelaciones periodísticas que señalaron que agentes estadounidenses habrían participado encubiertos en el operativo antidrogas realizado en la Sierra Tarahumara, presuntamente vestidos con uniformes de la Agencia Estatal de Investigación de Chihuahua. La propia gobernadora negó haber autorizado o conocido la presencia de personal extranjero y aseguró que la coordinación del operativo correspondió a la Fiscalía estatal y a la Secretaría de la Defensa Nacional.
En medio de la crisis, el entonces fiscal estatal César Jáuregui presentó su renuncia, mientras la administración estatal creó una fiscalía especializada para investigar lo ocurrido. El Senado también abrió un debate sobre posibles violaciones a la soberanía nacional derivadas del operativo.
Hasta ahora, la FGR no ha informado públicamente si la comparecencia de la gobernadora forma parte de una investigación por posibles responsabilidades administrativas o penales. Sin embargo, el caso ha intensificado la tensión entre el gobierno federal encabezado por Claudia Sheinbaum y una de las principales figuras de oposición rumbo al proceso electoral de 2027.


