Finalmente vinculan a proceso a los dos multihomicidas de Atizapán

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Tlalnepantla, Estado de México.- Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” fueron vinculados a proceso este miércoles por su presunta participación en el multihomicidio ocurrido en Atizapán de Zaragoza, Estado de México, donde fueron asesinados el músico Jonathan Meléndez, tecladista y cofundador de Camilo Séptimo, su esposa embarazada, su hija de tres años y una joven que trabajaba en el domicilio.

La decisión fue tomada durante la continuación de la audiencia inicial en los juzgados de Tlalnepantla, después de que la defensa solicitó la ampliación del plazo constitucional para aportar elementos a favor de los imputados. La audiencia estaba prevista para las 9:30 horas de este miércoles.

Con la resolución judicial, ambos permanecerán bajo prisión preventiva en el penal de Barrientos mientras continúa la investigación. La Fiscalía General de Justicia del Estado de México los señala por su probable responsabilidad en homicidio calificado cometido contra cuatro personas, interrupción del embarazo y maltrato o crueldad animal por la muerte de la mascota de la familia.

El crimen ocurrió entre la tarde y noche del 1 de septiembre dentro de un inmueble del fraccionamiento Grand Viure, en la zona de Atizapán de Zaragoza. Las víctimas fueron Jonathan Meléndez, de 38 años; su esposa Ana Paula, de 35 años y con aproximadamente cuatro meses de embarazo; su hija Sofía, de tres años, y Aleyda Romero, de 21 años, quien trabajaba con la familia.

También fue localizado sin vida el perro de la vivienda. El único sobreviviente fue un niño de seis años, hijo de Jonathan y Ana Paula, quien logró ocultarse durante el ataque.

De acuerdo con la investigación presentada por el Ministerio Público, Diego Sebastián “N” mantenía una relación comercial con Jonathan Meléndez. Ambos habrían tenido negocios relacionados con la renta de inmuebles para estancias vacacionales. Esa relación habría permitido al imputado ingresar al domicilio sin levantar sospechas.

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, había informado previamente que existía una exigencia de dinero y amenazas contra el músico. También señaló que Diego “N” era considerado por las autoridades como el principal responsable de los homicidios, mientras que Gerardo “N” habría colaborado con él.

Una de las líneas principales de la investigación apunta a un posible robo de criptomonedas. Según los datos expuestos durante la audiencia inicial, los agresores buscaban una llamada “cold wallet” o cartera fría en la que presuntamente se almacenaban activos digitales con un valor millonario.

La Fiscalía sostuvo que Diego “N” habría planeado el ataque para apoderarse de esos recursos y que habría ofrecido a Gerardo “N” una cantidad de hasta dos millones de pesos a cambio de su participación. También se ha señalado que después del crimen se habrían realizado movimientos relacionados con criptomonedas.

Entre los elementos presentados por el Ministerio Público se encuentran registros de cámaras de vigilancia, testimonios, dictámenes periciales y objetos que presuntamente estuvieron relacionados con la agresión. Las autoridades han señalado que se localizaron cinchos de plástico, cinta adhesiva y guantes, elementos que forman parte de la investigación sobre la forma en que fueron sometidas las víctimas.

La investigación también estableció que Diego “N” fue captado por cámaras de seguridad dentro del complejo residencial antes del ataque. El registro permitió ubicarlo en el inmueble donde se encontraba la familia de Jonathan Meléndez.

Las autoridades localizaron los cuerpos después de que un amigo del músico acudió al domicilio, debido a que Jonathan había dejado de responder sus mensajes. Previamente, según las indagatorias, el tecladista había informado que tendría una reunión con un socio con quien mantenía diferencias relacionadas con dinero.

Los dos sospechosos fueron detenidos el 2 de septiembre, menos de 12 horas después del hallazgo de los cuerpos. Su captura fue resultado de un operativo coordinado entre autoridades del Estado de México, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y corporaciones de la Ciudad de México. Posteriormente fueron trasladados al penal de Barrientos.

Durante las primeras audiencias, la defensa de Diego “N” cuestionó aspectos de la detención y de la investigación. Su abogado también aseguró que el imputado presentaba una alteración importante de su estado mental y denunció presuntos actos de violencia en su contra. Esas afirmaciones forman parte de la estrategia de defensa y no constituyen, por sí mismas, hechos acreditados judicialmente.

La vinculación a proceso tampoco representa una sentencia. Significa que el juez consideró que existen elementos suficientes para que los imputados continúen sujetos a investigación dentro de un proceso penal por los delitos que les fueron atribuidos.

El caso mantiene abierta la posibilidad de que las autoridades determinen si participaron otras personas. García Harfuch había señalado que, aunque ya estaban detenidos quienes las autoridades consideraban principales responsables, las instituciones continuarían agotando las líneas de investigación para establecer si hubo más involucrados.

La Fiscalía deberá ahora continuar con la investigación complementaria y presentar, en las siguientes etapas procesales, los elementos que permitan sostener las acusaciones ante un tribunal. Mientras tanto, Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” permanecerán privados de la libertad bajo la medida cautelar impuesta por la autoridad judicial.