*La OMS advierte que las mujeres que fuman tienen 40% más riesgo de infertilidad.
*Foto: OMS / En México, 8% de las mujeres de 12 a 65 años reportó consumo reciente de tabaco en 2025.
14.09.2026 /CimacNoticias.com/ La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que fumar puede afectar la capacidad de las mujeres para lograr un embarazo y señaló que quienes consumen tabaco tienen un 40% más de riesgo de infertilidad que aquellas que no fuman.
La advertencia forma parte de una nueva publicación de la agencia sanitaria de Naciones Unidas sobre el vínculo entre el consumo de tabaco y la infertilidad.
De acuerdo con la OMS, la evidencia científica acumulada durante décadas muestra una asociación entre el tabaquismo y problemas de salud reproductiva en las mujeres. La infertilidad se define como la imposibilidad de lograr un embarazo después de 12 meses o más de relaciones sexuales regulares sin anticoncepción y afecta a una de cada seis personas en edad reproductiva en el mundo.
El riesgo no desaparece únicamente porque el consumo sea ocasional
La OMS señala que la evidencia más sólida corresponde al consumo de cigarrillos, aunque también existen investigaciones sobre otros productos que contienen tabaco o nicotina.
Los datos disponibles muestran que el tabaquismo no solamente representa un riesgo cuando una mujer ya está intentando embarazarse. Su impacto forma parte de un conjunto más amplio de afectaciones a la salud reproductiva.
La exposición al humo de tabaco ajeno también puede representar un riesgo. La OMS advierte que las mujeres expuestas al humo de segunda mano pueden presentar un mayor riesgo de infertilidad y menores posibilidades de lograr un embarazo durante cada mes en que lo intentan.
Esto significa que las mujeres pueden enfrentar riesgos asociados con el tabaco incluso cuando ellas no son quienes fuman.
Dejar de fumar puede reducir el riesgo de infertilidad
La nueva revisión de la OMS también apunta hacia un dato relevante para las mujeres que actualmente fuman: abandonar el consumo puede modificar el riesgo asociado con la infertilidad.
Las mujeres que fumaron anteriormente pero dejaron de hacerlo presentan un riesgo de infertilidad 25% menor que aquellas que continúan fumando, de acuerdo con la evidencia recopilada por la organización.
La OMS recomienda que los servicios de salud informen a las personas que planean un embarazo sobre los riesgos reproductivos asociados con el tabaco y que ofrezcan acompañamiento basado en evidencia para dejar de fumar.
¿Cuántas mujeres fuman en México?
En México, el consumo de tabaco continúa representando un problema de salud pública, aunque existen diferencias importantes entre hombres y mujeres.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT) 2025, elaborada por el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), 8% de la población de 12 a 65 años reportó haber fumado tabaco durante el último mes.
La proporción fue mayor entre los hombres, con 22.8%, mientras que entre las mujeres fue de 8%.
Entre la población adulta de 18 a 65 años, el consumo reciente de tabaco fue de 17.3%. En este grupo, la prevalencia entre los hombres pasó de 31.3% en 2016 a 26.2% en 2025, mientras que entre las mujeres prácticamente no registró cambios: pasó de 9.8% a 9.2%.
Los datos muestran así una diferencia importante: mientras el consumo disminuyó de manera más marcada entre los hombres adultos, entre las mujeres el descenso fue mucho menor.
Cigarrillos electrónicos: un consumo que crece entre mujeres jóvenes
El panorama cambia cuando se observa el uso de cigarrillos electrónicos.
La ENCODAT 2025 encontró que, entre adolescentes de 12 a 17 años, el uso de cigarrillos electrónicos durante el último mes aumentó de 0.6% en 2016 a 2.6% en 2025 entre las mujeres. En el caso de los hombres, pasó de 1.6% a 3.5%.
En contraste, el consumo de tabaco fumado entre las adolescentes disminuyó de 3% en 2016 a 0.7% en 2025.
La OMS advierte que la evidencia sobre cigarrillos electrónicos, narguiles y otros productos de nicotina en materia de fertilidad todavía está en desarrollo. Sin embargo, señala que los productos de tabaco y nicotina pueden representar riesgos para la salud reproductiva y requieren mayor investigación.
Tabaco durante el embarazo también implica riesgos
Los efectos del tabaco no terminan con la fertilidad. Una vez que existe un embarazo, fumar puede generar riesgos tanto para la mujer como para el desarrollo fetal.
La Secretaría de Salud de México señala que fumar durante el embarazo puede aumentar 2.5 veces el riesgo de aborto espontáneo o embarazo ectópico, duplicar el riesgo de restricción del crecimiento intrauterino y aumentar 1.5 veces la posibilidad de parto prematuro o ruptura prematura de membranas. También puede triplicar las complicaciones relacionadas con la placenta.
El Instituto Nacional de Perinatología también ha documentado riesgos asociados con el tabaquismo durante la gestación, entre ellos embarazo ectópico, placenta previa, ruptura prematura de membranas, parto pretérmino y afectaciones en el crecimiento fetal.
La normativa mexicana establece además que, durante el embarazo y la lactancia, debe promoverse que las mujeres se abstengan de utilizar tabaco, incluso cuando se trata de exposición como fumadoras pasivas.
La salud reproductiva no es una responsabilidad exclusiva de las mujeres
Aunque los nuevos datos de la OMS permiten visibilizar los efectos del tabaquismo en la fertilidad femenina, la organización también advierte que la infertilidad no debe considerarse un problema exclusivamente de las mujeres.
Una revisión de 44 estudios que incluyó a más de 60 mil hombres encontró una asociación entre fumar y alteraciones reproductivas, como anomalías en los espermatozoides, menor movilidad espermática, alteraciones en su forma y disfunción sexual.
Por ello, abordar el vínculo entre tabaco y fertilidad desde una perspectiva de género no significa trasladar la responsabilidad de la reproducción a las mujeres, sino reconocer las afectaciones específicas que el consumo puede tener sobre sus cuerpos y, al mismo tiempo, evitar que la infertilidad sea entendida como un asunto exclusivamente femenino.
La OMS recomienda que los servicios de salud incorporen información sobre los riesgos reproductivos del tabaco y ofrezcan apoyo para abandonar el consumo a quienes lo necesiten.

