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26.08.2026., Ciudad de México.— La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó que su gobierno prepara una iniciativa de reforma constitucional para impedir que personas con doble o triple nacionalidad puedan competir por la Presidencia de México o por una gubernatura, con el argumento de que quienes ocupen esos cargos deben mantener una relación jurídica exclusiva con el país.
La propuesta ya se encuentra en elaboración y será enviada al Congreso de la Unión para su discusión. Sheinbaum explicó que solicitó a la Consejería Jurídica, encabezada por Luisa María Alcalde, revisar los alcances legales de la modificación, mientras que el ministro en retiro Arturo Zaldívar también participa en el análisis del proyecto.
Durante su conferencia matutina de este miércoles, la mandataria sostuvo que la intención es establecer con claridad que quienes aspiren a dirigir el país o una entidad federativa tengan solamente la nacionalidad mexicana.
“Ayer le pedí a Luisa María que lo revisara y con el ministro Saldívar lo están revisando, ya lo están redactando y la vamos a enviar para ver si es aceptada y ya vamos a ver quién vota a favor y quién en contra”, explicó.
Sheinbaum vinculó la iniciativa con la defensa de la soberanía nacional y con la necesidad de evitar posibles actos de injerencia extranjera en decisiones políticas que, desde su perspectiva, corresponden exclusivamente a los mexicanos. Al ser cuestionada directamente sobre si la reforma pretende cerrar una puerta al injerencismo, respondió: “Sí. Así de claro”.
La presidenta hizo una distinción entre el derecho de cualquier ciudadano a contar con más de una nacionalidad y los requisitos que deberían aplicarse a quienes buscan ocupar los principales cargos de elección popular. Señaló que tener doble o incluso triple nacionalidad es una posibilidad para muchos mexicanos, pero consideró que la situación debería ser diferente cuando se trata de aspirar a la Presidencia o a una gubernatura.
“Todas y todos los mexicanos estamos de acuerdo” en que para ser presidenta o presidente de México “solamente se debe ser mexicano”, sostuvo.
El planteamiento también alcanzaría a las gubernaturas. Sheinbaum recordó que ha habido mandatarios estatales con doble nacionalidad y argumentó que, al ejercer responsabilidades relacionadas con la conducción del Estado mexicano, debe prevalecer una identificación exclusiva con el país.
La discusión adquiere relevancia porque la legislación mexicana actualmente contempla requisitos específicos de nacionalidad para la Presidencia, pero la propuesta anunciada por Sheinbaum busca modificar el marco constitucional para establecer una condición adicional relacionada con la posesión de otra nacionalidad.
El artículo 82 de la Constitución establece que para ocupar la Presidencia se requiere ser ciudadano mexicano por nacimiento, mientras que el artículo 116 contiene disposiciones relacionadas con los requisitos para las gubernaturas. El planteamiento anunciado por Sheinbaum pretende endurecer esas condiciones para impedir que una persona que conserve otra nacionalidad pueda contender por esos cargos.
El anuncio también está relacionado con el debate generado alrededor de Francisco Javier García Cabeza de Vaca, exgobernador de Tamaulipas, quien cuenta con nacionalidad mexicana y estadounidense. Sheinbaum utilizó su caso como referencia al argumentar que la doble nacionalidad puede representar dificultades para los procesos de extradición cuando una persona se encuentra fuera del país.
La presidenta señaló que México ha solicitado la extradición de García Cabeza de Vaca y sostuvo que el hecho de que tenga nacionalidad estadounidense ha complicado el procedimiento. Sin embargo, el planteamiento de una reforma constitucional no constituye una modificación aplicable retroactivamente a su caso ni representa por sí misma una determinación judicial sobre la situación jurídica del exgobernador.
La iniciativa todavía no ha sido presentada formalmente ante el Congreso, por lo que sus alcances definitivos dependerán del texto que el Ejecutivo envíe a los legisladores. Una vez entregada, tendría que seguir el procedimiento correspondiente para una reforma constitucional, incluyendo su discusión y aprobación en ambas cámaras y posteriormente el proceso de ratificación por las legislaturas estatales.
La propuesta abre además un debate sobre los derechos de las personas con doble nacionalidad, particularmente de millones de mexicanos que adquirieron otra ciudadanía por nacimiento, residencia o vínculos familiares. La propia presidenta ha reconocido en anteriores conferencias que la doble nacionalidad es una realidad legal para numerosos mexicanos y que puede coexistir con la nacionalidad mexicana.
Por ahora, Sheinbaum dejó en manos del Congreso la decisión final sobre la iniciativa. La presidenta adelantó que el gobierno enviará el proyecto para que sean los legisladores quienes determinen si la modificación constitucional debe avanzar, en una discusión que podría poner sobre la mesa los alcances de la doble nacionalidad, los derechos políticos y la soberanía del Estado mexicano.
El proyecto, por tanto, todavía no constituye una prohibición vigente. Se trata de una reforma constitucional en preparación que deberá ser presentada, debatida y votada antes de que pueda convertirse en una nueva regla para quienes busquen contender por la Presidencia de México o por una gubernatura.

