Guardia Revolucionaria de Irán alista la mayor operación en la historia por muerte de Ali Khamenei.

*Reacción de Irán tras el asesinato de Ali Jameneí

01.03.2026. Irán.- La Guardia Revolucionaria iraní prometió este domingo una respuesta “dura y decisiva” tras el asesinato del líder supremo de Irán, Ali Jameneí, ocurrido en circunstancias aún no esclarecidas.

En un comunicado difundido por sus voceros, la fuerza militar aseguró que prepara la mayor operación en la historia del país contra objetivos de Israel y Estados Unidos, a quienes responsabiliza de la agresión.

La Guardia Revolucionaria de Irán desechó el ofrecimiento de Donald Trump realizado durante el mensaje transmitido la madrugada del inicio del ataque a Irán, para deponer las armas a cambio de “inmunidad total” e instó al pueblo iraní a tomar el poder “cuando hayamos terminado”.

“A los miembros de los Guardianes de la Revolución Islámica, a las fuerzas armadas y a toda la policía, les digo hoy que deben deponer las armas y obtener inmunidad total o, de lo contrario, enfrentarse a una muerte segura”, advirtió el magnate.

La declaración de La Guardia revolucionaria en contraste marca un no rotundo pues el ayatolá Jameneí representaba la figura central del sistema político iraní desde 1989.

Su muerte, considerada un golpe sin precedentes para la estructura del régimen, ha desatado llamados a la unidad nacional y advertencias de represalias inmediatas.

El mensaje de la Guardia Revolucionaria subraya que la venganza será proporcional a la magnitud del crimen y que se desplegarán recursos militares sin precedentes.

Aunque no se detallaron los alcances de la operación, la retórica apunta a un escenario de confrontación directa con Israel y con intereses estadounidenses en la región empezando por las bases militares.

Analistas internacionales advierten que la reacción iraní podría escalar rápidamente en un conflicto abierto, con repercusiones en la seguridad global y en el equilibrio geopolítico de Medio Oriente.

La comunidad internacional observa con alarma el desarrollo de los acontecimientos, mientras gobiernos occidentales llaman a la contención y a evitar una espiral de violencia.