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28.05.2026 Ciudad de Guatemala.- El Gobierno de Guatemala negó este jueves que exista algún acuerdo que permita operaciones militares extranjeras en territorio guatemalteco, luego de la difusión de documentos oficiales que revelan una solicitud de cooperación militar enviada por el Ministerio de la Defensa Nacional al gobierno de Estados Unidos para combatir organizaciones vinculadas al narcotráfico.
A través de un comunicado oficial fechado el 28 de mayo de 2026, el gobierno encabezado por el presidente Bernardo Arévalo aseguró que “no existe ningún acuerdo que autorice operaciones militares extranjeras por ningún país en territorio nacional”.
La aclaración se produjo después de que circulara públicamente una carta firmada el pasado 23 de mayo por el ministro de la Defensa de Guatemala, Henry David Saenz Ramos, dirigida al secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth.
En el documento, el funcionario guatemalteco expresa el interés de su país en desarrollar “operaciones militares activas” con asistencia estadounidense para combatir organizaciones criminales y terroristas señaladas por Washington.
“Consistente con nuestro compromiso y membresía dentro de la Coalición Anticárteles de las Américas (“A3C”) para luchar contra el narcoterrorismo dentro de nuestro país y en el hemisferio, el Gobierno de la República de Guatemala desea liderar, con la asistencia de los Estados Unidos de América, operaciones militares activas para combatir organizaciones terroristas señaladas por los Estados Unidos dentro del país de Guatemala”, señala el oficio difundido en redes sociales y medios de comunicación.
La carta agrega que las operaciones serían encabezadas por Guatemala y estarían sustentadas en acuerdos bilaterales existentes entre ambos países en materia de seguridad y cooperación militar.
Tras la polémica generada por el contenido del documento, el Ejecutivo guatemalteco precisó que la petición realizada por el Ministerio de Defensa no implica cesión de soberanía ni autorización para que fuerzas armadas extranjeras operen de manera autónoma dentro del territorio nacional.
“El ministro de la Defensa Nacional, Henry Saenz, dirigió una nota a su homólogo de los Estados Unidos, Peter Hegseth, para solicitar la cooperación estadounidense en operaciones lideradas por las fuerzas de seguridad guatemaltecas contra organizaciones del narcotráfico”, explicó el gobierno en su comunicado.
La administración de Bernardo Arévalo indicó además que la solicitud forma parte de una estrategia de seguridad implementada desde 2024 para fortalecer el combate al narcotráfico y al crimen organizado transnacional.
Según la versión oficial, posteriormente el presidente guatemalteco sostuvo junto con los ministros de Defensa y Relaciones Exteriores una conversación telefónica con el secretario de Guerra estadounidense para confirmar los términos de la cooperación solicitada.
El gobierno insistió en que cualquier colaboración con Estados Unidos se encuentra limitada por la Constitución y por los acuerdos bilaterales vigentes en materia de seguridad.
“Esta solicitud se enmarca en los acuerdos bilaterales existentes en la materia, y se ciñe a lo establecido en la Constitución y las leyes en lo que respecta a los acuerdos de cooperación sobre seguridad civil o militar”, sostuvo el comunicado.
La controversia ocurre en medio del fortalecimiento de la Coalición Anticárteles de las Américas (A3C), una iniciativa impulsada por Estados Unidos para coordinar acciones regionales contra organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico, tráfico de armas y lavado de dinero.
Washington ha incrementado en los últimos años la presión sobre gobiernos latinoamericanos para ampliar la cooperación militar y de inteligencia frente al crecimiento de organizaciones criminales transnacionales, especialmente aquellas vinculadas al tráfico de fentanilo y cocaína.
Guatemala ocupa una posición estratégica dentro de las rutas del narcotráfico hacia Norteamérica debido a su ubicación entre Sudamérica y México, situación que ha provocado un aumento en la presencia de grupos criminales regionales y redes internacionales de tráfico.
La difusión de la carta militar generó críticas y preocupación entre sectores políticos y sociales guatemaltecos, particularmente por el uso del término “operaciones militares activas” y por la referencia a organizaciones consideradas “terroristas” por Estados Unidos.
Analistas locales advirtieron que la posibilidad de ampliar la cooperación militar con Washington revive debates históricos sobre soberanía, intervención extranjera y presencia estadounidense en Centroamérica, una región marcada por décadas de conflictos armados e influencia militar de Estados Unidos durante la Guerra Fría.
Hasta ahora, ni el Departamento de Defensa estadounidense ni la embajada de Estados Unidos en Guatemala han emitido una postura pública detallada sobre el contenido de la solicitud enviada por el gobierno guatemalteco.
Mientras tanto, el Ejecutivo de Bernardo Arévalo sostuvo que continuará fortaleciendo la seguridad nacional y reiteró que la protección del territorio y la soberanía guatemalteca permanecen bajo control de las autoridades nacionales.
“El Gobierno de la República de Guatemala continúa con su labor activa de protección del territorio, resguardo de nuestra soberanía y fortalecimiento de la seguridad de la población guatemalteca”, concluye el comunicado oficial.


